El autor de los disparos en Cáseda afirma que no recuerda nada de lo sucedido

Afirma que no puede dar más detalles de los sucedido porque en ese momento "tenía la cabeza nublada"

El padre confesó de forma espontánea que él había sido el autor del crimen de Cáseda
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El padre confesó de forma espontánea que él había sido el autor del crimen de CásedaJosé Carlos Cordovilla
El padre confesó de forma espontánea que él había sido el autor del crimen de Cáseda

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EFE. Pamplona

Publicado el 25/05/2021 a las 12:26

Juan Carlos J., uno de los tres acusados por el triple crimen cometido en Cáseda en 2018, ha afirmado este martes, en la segunda sesión del juicio con jurado, que no recuerda nada de lo que pasó una vez que cogió la escopeta del coche.

"Cuando saco el arma, ya no me acuerdo de nada", ha afirmado el acusado, quien ha apuntado que "en poco tiempo se terminó todo" y no puede dar más detalles sobre lo sucedido, porque en ese momento "tenía la cabeza nublada".

En este sentido, ha destacado que, "en el momento en que cojo la escopeta, con los nervios de la pelea, no sé qué me pasa por la cabeza".

Juan Carlos J. ha sido el primero en declarar en el juicio por el fallecimiento de Fermín J.E., de 50 años, y de dos de sus hijos, José Antonio y Cristian, de 20 y 17 años, a consecuencia de los disparos de escopeta que recibieron el 18 de septiembre de 2018.

Los tres fueron tiroteados por Juan Carlos J., de 53 años, quien acudió a Cáseda junto a sus hijos Jan Carlos y Emilio, con motivo de una disputa conyugal de su hija Amparo con Julián, hijo de la víctima de 50 años.

El acusado, para quien el fiscal pide 60 años de cárcel y la acusación particular, prisión permanente revisable, ha asegurado que el 18 de septiembre habló con su hija por teléfono y le pidió que volviera a casa, ya que había vuelto a Cáseda para reanudar la relación con Julián, pero ha subrayado que no la amenazó, sino que únicamente quería hablar con ella.

Ha referido que las escopetas, cuchillos, navajas y palos llevaban días en el coche, porque los utilizaban para cazar, pero no eran para usarlos en la agresión, ha dicho. También ha comentado que, de camino a Cáseda con sus hijos, recibió una llamada de Amparo, a la que pidió que volviera a casa.

En esa conversación, ha aseverado, le preguntó a su hija por qué volvía con Julián si "te tiene maltratada en todos los aspectos" y le dijo que "cuando os pille os voy a dar un cachete", tanto a ella como a su marido.

Juan Carlos ha apuntado que al llegar le dio "una colleja" a su hija y "un tortazo" a Julián, tras lo cual comenzó una pelea entre todos en la que recibió varios varazos en el cuerpo, ha declarado el acusado, quien ha negado que dijera a uno de sus hijos "saca, saca", en referencia a la escopeta y que otro de sus hijos le gritara "dispara, dispara" cuando ya tenía el arma en las manos.

El acusado ha mostrado en repetidas ocasiones su pesar por lo ocurrido. "Ojalá no hubiera sido así, lo siento muchísimo" por las dos familias, ha manifestado.

En respuesta a las preguntas de su abogado, ha insistido en que el motivo del viaje a Cáseda era exclusivamente llevarse a su hija Amparo y alejarla "de esa persona que estaba haciendo la vida imposible a mi hija", ya que Julián la maltrata y "le pegaba si no quería tener relaciones sexuales".

A los abogados de sus hijos ha explicado que, al coger la escopeta, no sabía que era la que estaba cargada y lista para disparar, algo que fue "mera casualidad".

"Llevo tres años preso y todavía estoy pensando cómo pude hacer eso", ha señalado Juan Carlos, quien ha indicado que aun no sabe si lo sucedido "es realidad o mentira" y ha resaltado: "Ojalá les pudiera devolver la vida ahora mismo".

"Esta tragedia no tendría que haber sucedido", ha agregado, tras declarar que "yo tengo que pagar, porque yo lo he hecho", pero "ojalá no hubiera sucedido".

Su hijo Juan Carlos, quien ha avalado en general la versión de su padre, ha afirmado que no vio quién sacó la escopeta del coche y ha negado que gritara a su padre "dispara, dispara".

También ha dicho que tenía una buena relación con la otra familia, y Julián con él "era una bellísima persona, pero con mi hermana era un despreciable".

Su hermano Emilio ha comentado por su parte que, en el coche, las escopetas iban en el maletero y ha sostenido que, de haberlas visto, no se hubiera montado, porque "yo no me arruino la vida" de esa forma.

Emilio ha asegurado que el grito "saca, saca" fue dirigido por una de las víctimas, Fermín, a su hijo Cristian y se refería a una vara. Ha negado que fuera él quien sacara la escopeta del coche y que su hermano Juan Carlos animara a su padre a disparar.

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