Un "hermoso camino" para pedalear por la frontera
Conectar en bicicleta territorios transfronterizos es la ambición del "hermoso camino" que une las ciudades de Bayona, San Sebastián y Pamplona a través de vías ciclistas


Publicado el 09/03/2021 a las 13:47
Promover la movilidad sostenible para conectar en bicicleta territorios transfronterizos es la ambición del "hermoso camino" (eder bidea en euskera) que une las ciudades de Bayona, San Sebastián y Pamplona a través de vías ciclistas.
Ederbidea es un proyecto de cooperación en el que doce socios de los territorios transfronterizos de Navarra y Gipuzkoa y Pirineos Atlánticos (Francia) unen fuerzas para fomentar el uso de la bicicleta, tanto en su vertiente turística y de ocio como en los desplazamientos cotidianos.
El proyecto aspira a que, a través de un mayor uso de la bicicleta, se reduzcan las emisiones contaminantes, se descongestione la circulación y mejore la salud de la población, dando además una oportunidad para el desarrollo de actividades económicas relacionadas con la movilidad y la economía verde y con el turismo sostenible.
Con un presupuesto total de 9,4 millones de euros, Ederbidea está cofinanciado con fondos europeos Feder a través del programa Interreg V-A España-Francia-Andorra (POCTEFA).
Maitena Ezkutari, directora general de Turismo, Comercio y Consumo del Gobierno de Navarra, señala a Efe que Ederbidea reúne algunos de los temas que buscan impulsar para el futuro desde las administraciones, como “la cohesión de los territorios, el desarrollo local o la activación de los pequeños municipios”.
CONEXIÓN TRANSFRONTERIZA EN BICICLETA
Ederbidea ha habilitado un itinerario entre Baiona y San Sebastián y Pamplona, con el acondicionamiento de 90 kilómetros de vías ciclistas y vías verdes.
En total hay 240 kilómetros de uso ciclista que avanzan en la conexión de estos tres territorios fronterizos para desarrollar una red de movilidad sostenible unida a las rutas ciclistas europeas que los atraviesan.
En Navarra, Ederbidea impulsará la unión entre las vías verdes del Bidasoa y del Plazaola, que suponen aproximadamente 42,4 kilómetros, y la conexión entre la antigua vía férrea del Plazaola con Pamplona, con alrededor de 25 kilómetros.
Respecto al Departamento de Pirineos Atlánticos, se continuarán las obras de acondicionamiento y aseguramiento de la ruta EuroVelo, que une Noruega con Portugal, con alrededor de 14 nuevos kilómetros que se añadirán a la ruta ciclista del Atlántico.
En Gipuzkoa un tramo de vía ciclista y peatonal conectará el Hospital del Bidasoa y el barrio de Amute, en el municipio de Hondarribia, como parte del eje ciclista-peatonal que unirá Errenteria con Irun.
SENSIBILIZACIÓN Y FORMACIÓN
En paralelo a las obras de acondicionamiento, Ederbidea ha desarrollado acciones de sensibilización y pedagógicas como formación para los técnicos y responsables políticos, edición de guías u organización de jornadas y eventos transfronterizos.
También se han celebrado intercambios entre entidades dedicadas a la enseñanza y al reciclaje de bicicletas, que trabajan con jóvenes o personas en riesgo de exclusión, y se promoverá el empleo de la bici para ir a la escuela en los territorios de ambos lados de la frontera.
Julien Latour, técnico de cooperación transfronteriza en el Consejo Departamental de Pirineos Atlánticos, detalla a Efe que se han llevado a cabo acciones de formación, con “redes de escuelas de ciclismo para educar en normas de circulación”, o de sensibilización para “tomar conciencia de cómo incluir la bicicleta en la carretera”.
Ezkutari, por su parte, valora la cooperación transfronteriza para profundizar en aspectos como la generación de relaciones personales y de dinámicas de trabajo: “se aprende mucho y el enriquecimiento es mutuo”, añade.
Además, a su juicio, la cooperación transfronteriza en las zonas del Pirineo es una oportunidad “para el desarrollo y la activación de estos territorios, que están mayoritariamente despoblados”.
“Los habitantes cruzan la frontera de manera cotidiana”, reconoce Latour, “por lo que nosotros, pese a que como administración pública tenemos un perímetro delimitado de intervención, tenemos que adaptar nuestra acción a la realidad transfronteriza del territorio”.
Lo mejor de Ederbidea ha sido el impulso que ha dado a nuevas iniciativas: “de un pequeño proyecto se crean unas redes de trabajo que dan lugar a nuevos proyectos, incluso con los mismos agentes, para generar impacto en los territorios”, concluye Ezkutari.