Insomnio
La covid nos quita el sueño
Si entre el 20% y el 48% de la población adulta ya sufría antes dificultad para conseguir dormir, la pandemia ha incrementado este problema, que afecta en el comportamiento diario de las personas


Actualizado el 28/11/2020 a las 06:00
No descansar las horas suficientes o no hacerlo en buenas condiciones acarrea cansancio, fallos de memoria y de razonamiento, peor humor, irritabilidad, ansiedad, un menor rendimiento en el trabajo o el colegio, e incluso el riesgo de sufrir accidentes de tráfico, domésticos y laborales.
El incremento de los trastornos del sueño está siendo una de las consecuencias más generalizadas de la covid-19. Ya antes de la pandemia, y según la Sociedad Española de Neurología, entre el 20% y el 48% de la población adulta española sufría dificultad para iniciar o mantener el sueño. “El estrés, las preocupaciones, la ansiedad y la depresión son factores implicados en el insomnio, ya que el sueño es muy sensible a las condiciones físicas, mentales e incluso ambientales. Por ello, esta época en la que predominan sentimientos como el miedo al contagio, la incertidumbre económica y la inquietud por las restricciones, ha tenido un impacto negativo en la calidad de nuestro descanso”, apunta el doctor Julio Maset, médico de Cinfa.
El experto explica que, junto a las alteraciones emocionales del día a día, que afloran en el momento de irnos a la cama, “los cambios experimentados en los últimos meses, con nuevas rutinas, teletrabajo, menor actividad física, mayor aislamiento social, más conexión a dispositivos móviles y un incremento en la carga mental, están interfiriendo en que consigamos un adecuado descanso”. “Como consecuencia, puede que nos cueste más conciliar el sueño, que este sea más ligero y nos despertemos más veces durante la noche o sintamos mayor somnolencia o cansancio a lo largo del día”, añade el doctor Maset.
Julio Maset, médico de Cinfa, aporta unas pautas:
1. Establecer un horario de sueño regular.
2. Adecuar habituación y cama. Dormitorio oscuro, tranquilo, bien ventilado y con una temperatura confortable. Apagar o silenciar el móvil evitando que pueda iluminarse durante la noche.
3. Alimentación saludable y en horario regular. No comer ni beber grandes cantidades durante las tres horas antes de ir a la cama. Reducir alcohol, chocolate y café. Evitar el picoteo por la tarde. Procurar dejar el tabaco.
4. Marcar una rutina para tus actividades.
5. Hacer ejercicio físico. No es recomendable 2-3 horas antes de acostarse.
6. Buscar la luz del sol por la mañana o la tarde.
7. Evitar las siestas largas. No más de 20-30 minutos.
8. Dosificar la información que se consume y el uso de dispositivos electrónicos antes de ir a dormir.
9. La melatonina y la valeriana ayudan. Consultar con el farmacéutico la posibilidad de utilizar soluciones nutricionales.
10. Recurrir al médico si la falta de sueño se mantiene.