El Banco de Alimentos de Navarra prevé que crezcan sus 25.000 atendidos
Ofreció este martes un acto de homenaje a las entidades y cuerpos que han colaborado en el reparto durante el confinamiento


Actualizado el 15/07/2020 a las 06:00
La inmensa mayoría de los voluntarios del Banco de Alimentos de Navarra (BAN) son personas de edad avanzada. Durante el confinamiento, su condición de grupo de riesgo les hizo ser prudentes y quedarse en casa, dejando su labor aparcada temporalmente. En esa época también se vio paralizada gran parte de la actividad de las 174 entidades que se encargan de materializar el reparto de los víveres que salen del almacén del BAN. Y, sin embargo, la ayuda alimentaria no dejó en ningún momento de prestarse. Es más, se acercó todavía más a quien la necesitaba, hasta el mismo felpudo de su casa, gracias al trabajo coordinado de distintos cuerpos, empresas y asociaciones. Ellos han sido durante la pandemia las piezas que han engrasado la maquinaria del Banco de Alimentos, que ha visto cómo en pocos meses la demanda de asistencia crecía “notablemente”.
Estas piezas tienen nombre propio. Se llaman Asvona, Bomberos de Navarra, Correos, Cruz Roja, DYA, EBYS (Equipo de Búsqueda, Salvamento y Protección del Medio Ambiente), Guardia Civil, Protección Civil y Tantaka. Este martes, todas ellas vieron reconocida su labor en un acto de homenaje que tuvo lugar en las instalaciones del Banco de Alimentos, en el polígono Plazaola de Berrioplano, y en el que se les entregó unos pañuelicos de San Fermín y unas mascarillas. Los obsequios recuerdan con su bordado que este año la organización cumple 25 años y, según el presidente, Joaquín Fernández Eraso, siguen siendo tan necesarios como en sus orígenes. “Estamos atendiendo a día de hoy a 25.000 personas, cuando en febrero eran 22.400. Además, tenemos un remanente de unas 1.000 personas en una unidad de emergencia”, explicó.
Fernández pintó un futuro “no muy halagüeño”. “Hemos pasado la crisis sanitaria, pero ahora viene la crisis económica, que va a ser fuerte y habrá que dar alimentos a más gente”, auguró. No tiene dudas, en cambio, de la capacidad del BAN para afrontar la situación. “Tenemos suficientes alimentos, podemos cubrir las necesidades perfectamente”. Además de a las entidades homenajeadas, el presidente quiso agradecer su colaboración a la sociedad navarra. Para muestra, el balance de la última campaña que pusieron en marcha, La Gran Despensa. “Pedíamos 350.000 euros para comprar unas 240 toneladas, el equivalente a lo que obtenemos en una Gran Recogida, que este año no hemos podido hacer. Pues al final hemos conseguido 400.000 euros”, informó satisfecho.
Las personas que acudieron al acto fueron las siguientes. Por Protección Civil: Anabel Munguira, José Javier Boulandier y Amparo López; por Asvona: Jesús Mari Pérez, Leyre Torrecillas, Ricardo Artajo y Amaia Guisasola; por Bomberos de Navarra: Javier Angós y Antonio Cerdán; por Correos: Ana Irañeta y Fernando Guerra; por Cruz Roja: Merche Ruiz de Galarreta, Sergio Martín y Mikel Beunza; por DYA: Alejandra Martínez, Marcos Navarlaz, Ane Arbuniés e Ibai Vergara; por EBYS: Ionela Jercalau, Ion Urriza, Peio Camino, Andrés Fernández, Rafa Cortijo y Miriam Ruiz de Larramendi; por Guardia Civil: Elena Hernández, Javier Rodríguez y José Antonio Maza; por Tantaka: Sofía Collantes, María Fernanda Zambrano y Armando Rivera.
“Para DYA Navarra ha sido un tiempo emocionante y extenuante, tres meses sin descanso. Somos 600 voluntarios, pero más del 80% trabaja directamente en el área sanitaria, con lo cual no han podido dar servicio. Ha habido una rotación de unos 100 voluntarios trabajando en todas las áreas: desplazamiento de enfermos, desinfección en el túnel del Complejo, compras y recados para las familias, reparto de deberes y equipos informáticos, de mascarillas, etc. En realidad, hemos estado ahí para cualquier necesidad. La gente ha dado el do de pecho y estamos muy orgullosos de nuestros voluntarios. Con el Banco de Alimentos hemos ejercido como canal de distribución a la ciudadanía, al igual que otras entidades. Arrimar el hombro era muy importante y creo que se ha hecho, no solo las entidades, también empresas y la ciudadanía en general. Es bonito ver como cuando de verdad hace falta, la gente se vuelca”.