Los usuarios de residencias siguen sin poder recibir visitas ni salir a la calle
El Ministerio de Sanidad no contempla relajar las medidas hasta la fase III, a la que no se llegará hasta el 8 de junio


Actualizado el 03/05/2020 a las 06:00
Las personas mayores que viven en residencias comunitarias son desde ayer el único colectivo que sigue confinado, sin poder salir a la calle bajo ninguna circunstancia ni en ningún tramo horario. A pesar de que los mayores de 70 años y las personas dependientes sí tienen reservadas un par de franjas horarias al día (de 10 a 12 y de 19 a 20 horas), los mayores que viven en centros residenciales no están incluidos en esta categoría porque se les considera uno de los grupos de población más vulnerables, sino el más, tal y como ha puesto de manifiesto la evolución de la pandemia en toda Europa. A su edad y sus posibles patologías previas, se le suma como factor de riesgo el entorno comunitario en el que se desenvuelven, sin olvidar la falta de material con la que muchos de estos centros han tenido que hacer frente a la amenaza del virus.
Los mayores residentes, que en Navarra son unos 5.800 repartidos en 71 centros, no pueden salir al exterior, y tampoco sus familiares pueden acudir a verles. Las visitas permanecen suspendidas, y eso incluye la prohibición de acercarse al muro del recinto para ver al familiar mientras pasea por el jardín. Estas restricciones no tienen visos de levantarse a corto plazo, al menos según las últimas decisiones adoptadas por el Gobierno central, que ha excluido de las fases de transición hacia “la nueva normalidad” a este grupo de población.
De este modo, la revisión de las medidas no llegará hasta alcanzada la fase III, la última de las diseñadas y a la que no entraremos en ningún caso antes del 8 de junio. A partir de entonces, tampoco está claro el modelo de desescalada que se adoptará. Por ello, el Gobierno foral ha pedido a las residencias que trasladen al departamento de Derechos Sociales sus propuestas para tenerlas en cuenta a la hora de diseñar un protocolo, que se pondría en marcha cuando el Ministerio de Salud lo autorizara. Mientras tanto, a los mayores, especialmente a aquellos más autónomos y en buen estado de salud, solamente les queda echarle paciencia. “Debemos ser muy prudentes todavía”, trasladan desde el Departamento a los centros.
Según los últimos datos del Gobierno de Navarra, desde el 8 de marzo han muerto en residencias 215 personas con positivo en Covid-19 y otras 180 que presentaban síntomas compatibles con la enfermedad.
Los residentes de la casa de la Misericordia de Pamplona tendrán a partir de mañana un pequeño alivio en su confinamiento. Según explican desde esta residencia, los “paseos terapéuticos” que han comenzado a desarrollar algunos de ellos, hasta ahora solamente por el patio, se van a ampliar mañana al jardín principal.
Estos paseos se realizan siempre con los usuarios acompañados por profesionales, protegidos con mascarillas y manteniendo la distancia personal correspondiente. Esto último es “lo más complicado de todo”, dadas las ganas de “relacionarse”, aunque desde la Misericordia alaban la actitud disciplinada que están mostrando los mayores en todo momento.
“Durante estos paseos, ninguna familia podrá coincidir en el acceso a la Casa con los residentes, ni estos podrán acercarse a las vallas del recinto durante la actividad”, recuerdan.
“Entendemos que las familias y ellos mismos pueden tener muchas ganas, pero sería echar al traste toda la labor de aislamiento”, recuerdan.
Esta medida, que busca mejorar la calidad de vida de los residentes “dentro de las circunstancias excepcionales”, implica también un cambio en el sistema de entrega de paquetes, que permite desde el 23 de abril que los familiares hagan llegar algunos materiales de ocio a los residentes. Para que no coincida la llegada de estos familiares con los paseos terapéuticos, se va a establece un horario concreto de depósito de objetos (entre las 8.00 y las 10.00 horas; entre las 13.00 a 15.30 horas; y entre las 19.00 a 20.00 horas).
MÁS PRUEBAS
A fecha 30 de abril, en la Misericordia eran 46 los residentes con casos confirmados de Covid-19 que se encontraban en la residencia; y 33 los residentes positivos asintomáticos. Mientras tanto, 3 residentes permanecían en el Complejo Hospitalario y 2 se recuperaban de coronavirus en la residencia Félix Garrido. Además, casi 40 personas, negativas y sin síntomas, permanecen en un hotel de Burlada, para descongestionar las instalaciones de la Meca.
“Necesitamos que se hagan PCR para poder dar el alta a residentes que fueron positivo en su día y que ya no tienen el virus. Así estas personas podrán volver a sus cuartos, y también permitirá que vayan regresando aquellos que están en el hotel”, trasladan. “Ver el negativo en la prueba es imprescindible, igual que ocurre para que se reincorporen los trabajadores que han estado de baja”.