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Consumo

El gasto en la compra de los hogares 'engorda' entre 150 y 200 euros al mes

Consumidores Irache no advierte una subida generalizada, sino algún aumento puntual y moderado en productos. En percepción de mayor gasto influye que los niños no van al comedor escolar, que no se va a bares y los caprichos

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El gasto en la compra de los hogares 'engorda' entre 150 y 200 euros al mes
Actualizado el 03/05/2020 a las 06:00
Si se pulsa la opinión de amigos y conocidos sobre si gastan más o menos dinero en la cesta de la compra que antes de la crisis, una mayoría responderá afirmativamente. No les falta razón porque el confinamiento ha engordado de forma súbita el gasto en alimentación que realizan los hogares navarros. Según los datos de la consultora Kantar, especializad en análisis de consumo, el ticket medio de compra ha aumentado en torno a un 42% con respecto al gasto precrisis. Este porcentaje de incremento, en un hogar de la Comunidad foral formado por cuatro personas supone un desembolso adicional medio al mes de entre 150 y 200 euros.

Según la última estadística oficial del Ministerio de Agricultura, el desembolso medio que hace un navarro en adquirir alimentos en tiendas de cercanía, en supermercados o hipermercados para ser consumidos en el hogar se sitúa en casi 1.500 euros al año. La cifra, que excluye los productos de droguería, supone 125 euros de media al mes por cada navarro.

PRODUCTOS MÁS CAROS O NO

En esa sensación extendida de que el ticket de la compra resulta más gravoso para el bolsillo en la era postcovid, hay quien apunta a un encarecimiento de los precios de ciertos alimentos, sobre todo las verduras y frutas. “El kilo de pimiento rojo suele estar a 1,80 euros y la semana pasada estaba a 2,09. El tomate canario suele andar a 1,20 y me costó 1,40 euros. Y el calabacín había pasado de 1,40 a a 1,80”, explicaba Nieves Izquierdo, una vecina de Barañáin que realiza la compra en un supermercado y suele guardar los tickets de compra para gestionar mejor su economía.

Otras consumidores, en cambio, no son tan observadores. Para ellos, ir a comprar es lo más parecido a una carrera a contrarreloj. Van con la lista preparada de casa, intentan no pasar dos veces por el mismo pasillo y están más pendiente de que nadie invada tu espacio de seguridad que de mirar los precios. Muchos ni siquiera recogen el ticket por aquello del miedo al contagio.

La asociación de Consumidores Irache no ha observado “una subida generalizada” de precios en los productos alimentarios desde el comienzo del Estado de Alarma. “Sí ha habido algunos encarecimientos, mayoritariamente moderados, de algunos productos de temporada. Así se ha podido verificar a través de estudios en distintas superficies comerciales y por las llamadas de socios. Casi todos ellos se mostraban molestos por el encarecimiento general de la compra pero no especificaban ningún alimento y otros nombraban algún producto fresco, como naranjas o mandarinas por ejemplo”, agregaba su director, Manuel Arizcun.

MÁS DEMANDA DE CRÍTICOS

Precisamente, de la central de compras de Mercairuña, la centra que abastece a fruterías de Pamplona y Comarca, hablan de un encarecimiento localizado, sobre todo en el caso de la naranja y la mandarina. “Es lo que más ha subido en los últimos tiempos, del orden de entre 30 y 40 céntimos cada semana”, explican en la central. La dirección tiene varias hipótesis de la subida de precio: “Por un lado, es el final de la temporada de estos cítricos, pero también es que hay una demanda más alta porque, como tienen vitamina C, la gente la está consumiendo más como protección frente al coronavirus. También está teniendo más demanda de habitual el kiwi”.

Mencionan otros productos con altibajos en su cotización, como el calabacín, el tomate y los pimientos. “Este tipo de verduras y hortalizas suelen oscilar de una semana a otra con facilidad, pero no por nada relacionado con el coronavirus. Es cuestión de oferta y demanda. Hay productos que son mas estables, como el aguacate y el mango”, agregan en Mercairuña, donde explican que en estos momentos “hay criterios emocionales” que influyen en las decisiones de compra. “Por ejemplo, se está vendiendo más patata. Te dicen que la gente se lleva diez kilos cuando antes se llevaban dos kilos. Y es que, aunque ya no se hace acopio, es por aquello de no pasar hambre, de que no falte lo básico en casa”.

Para quienes miran la economía, de las central de compras indican que el melocotón está a la baja - ha caído más de un euro en una semana- y que la anchoa, en plena temporada, está a buen precio.

GANA LA TIENDA DE CERCANÍA

El rigor de las medidas de confinamiento ha beneficiado al formato de las tiendas de cercanía. “Hemos doblado la venta gracias a que llevamos la compra a los domicilios. El precio anda parecido, lo que pasa es que la gente compra y gasta más que antes, entre un 10 y un 20% más, porque están todo el día en casa y se come más. También se cocina más porque, por ejemplo, hemos aumentado la venta de berenjena mucho y es porque la gente anda haciendo recetas porque tienen tiempo”, apunta Jahos Garraza, de Frutas Pilar.

TRASVASE DE CONSUMO

En la percepción de subida de precios puede influir el trasvase de consumo de fuera de casa a dentro del hogar. “Mucha gente que desayunaba fuera de casa, ahora lo hace en casa. Lo mismo el café, el aperitivo de media mañana o el pincho del domingo”, detalla al consultora Kantar.

Consumidores Irache comparte que la sensación de subida de gastos se pueda deber “a los los cambios sociales y familiares que han llegado con el confinamiento”. Por un lado, explica, los consumidores hemos tendido a espaciar más las compras, por lo que en cada una el número de productos adquiridos ha sido mayor que los que se incluían habitualmente en cada visita al supermercado. “También por esta razón, los consumidores han optado en muchos casos por formatos mayores de algunos alimentos, lógicamente a un precio más alto. En otros casos, la ausencia de algunos productos más económicos ha obligado a comprar otros más caros o con formatos mayores”, indica Arizcun.

UN 60% MÁS DE CHOCOLATE

Por otro lado, recuerda Irache, muchas familias habituadas a que los hijos comiesen en el comedor escolar, e incluso los padres en el trabajo, han tenido que incluir los alimentos de estas comidas en las listas del supermercado, de las que antes quedaban excluidos. “Más allá de que ahora no tengan que pagar la cuota de comedor escolar o laboral, es lógico que la compra familiar se encarezca en una proporción similar”.

En ese trasvase de consumo se incluyen también todas las cenas y comidas que antes se realizaban fuera del hogar y los productos capricho para compensar el esfuerzo del confinamiento que se ha abierto paso entre el papel higiénico y la lejía. . “Patatas fritas, aceitunas, frutos secos y todo lo que se considera de capricho se incluye en la cesta de la compra. Su venta ha aumentado un 50%”, apuntan en Kantar. Un ejemplo: Mercadona ha aumentado un 60% las ventas de las tabletas de chocolate.

Con todo desde Consumdiores Irache se considera que, a partir del desconfinamiento, todo estos hábitos de compra, así como el gasto, “se modere” para dar paso a un consumidor “más racional y preocupado por su economía”.
“Se pueden ajustar más los márgenes para ayudar a los ganaderos”
 
La parada en seco de la restauración ha cegado la salida de productos agrícolas y ganaderos, lo que está suponiendo un duro varapalo para algunos agricultores, pero sobre todo para ganaderos de ovino, ya que la carne de cordero tiene su principal canal de venta en la hostelería.

La cooperativa del ovino y vacuno de Navarra, que en estos días ha abierto la venta directa como medida excepcional, considera que, en situaciones como la actual, “siempre hay oportunistas que buscan sacar ventaja”. Su gerente, Malena San Milán, lamenta que, a diferencia del comportamiento ético de la mayoría de operadores, se han llegado a ofrecer 20 euros por un lechal. “Para hacerse idea, ese lechal pesa unos 6,5 kilos si luego en el supermercado o la carnicería lo ponen a 12,5 euros el kilo supone más de 81. Es decir, saca más de 60 euros de beneficio bruto”.

San Millán destaca el papel social de agricultores y ganaderos y pide mayor solidaridad con el sector. “Tenemos dudas de que se se ajusten los márgenes como debieran en una situación tan dramática. Se pueden ajustar más. No quiero generalizar porque algunos sí hacen. Nos estamos ahogando, trabajando duro para sacar la nariz del agua. Vendíamos un 80% a la hostelería. Ahora, además de la venta directa, que no es la solución, estamos engordando algunos corderos para exportar a países árabes”.
EL CONSUMIDOR QUE VIENE

Según la Asociación Empresarial de Fabricantes y Distribuidores (Aecoc), el consumidor cambiará hábitos en los próximos meses por la situación de crisis económica. Algunas de la tendencias:

Repunte de la marca blanca. Antes de la pandemia, las marcas de distribución suponían el 36,2% de la cuota de mercado (casi 4 de cada 10 euros gastados ) según datos de Kantar Worldpanel
Menos producto gourmet y preferencia por artículos más económicos. Más del 60% de los consumidores dice que va a fijarse más en los precios y en las promociones a la hora de comprar.
Más venta online. Un 17% de los consumidores cree que comprará más online tras el confinamiento,
Más producto local. El 59% consumidores se propone llenar el carro con más productos de proximidad para estimular el comercio local.
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