Odisea para volver de Australia
Cuatro navarros que vivían en este país se vieron obligados a volver porque el día 15 era el último en el que les aseguraban que habría vuelos. No fue fácil. Se vieron atrapados en Londres aunque ayer lograron salir


Actualizado el 18/04/2020 a las 08:24
Nervios, estrés, angustia y ausencia total de información. Este es el resumen que hacen cuatro navarros de su viaje de vuelta desde Australia y que, si todo fue bien, concluyó esta madrugada pasada.
Los protagonistas son la tudelana Irune Salcedo Ugarte; las pamplonesas Iranzu Esparza García y Amaia Lacabe Irujo; y Asier Arregui Alegría, de Lakuntza. Con edades que van de los 26 a los 32 años, la primera decidió viajar a Australia en octubre con un visado mixto de trabajo y vacaciones, mientras que el resto lo hicieron para estudiar inglés hace ya 8 meses.
Todo iba bien hasta que la crisis del coronavirus empezó a complicar las cosas. Irune Salcedo perdió su trabajo en una empresa de catering del aeropuerto hace un mes y, como ella misma explica, “la previsión de volver a encontrar empleo era terrible”. “Las fronteras entre los estados están cerradas y el Gobierno de Australia nos pedía directamente que nos fuéramos si no nos podíamos mantener económicamente”, recuerda.
Fue entonces cuando llamó a la embajada y, según añade, le dijeron que tenían que irse cuanto antes porque solo les podían asegurar vuelos de vuelta a España hasta el 15 de abril con la aerolínea Qatar. Empezaron a contactar varios españoles, entre ellos los otros tres navarros, y decidieron coger este vuelo.
Salieron el miércoles a las 21 horas de Australia y, tras 15 horas, llegaron a su primera escala, Doha, para reiniciar el viaje de 8 horas más a Londres.
Llegaron a la capital inglesa el jueves a las 13.30 horas y allí surgieron los problemas con el vuelo a Madrid. “La aerolínea ya nos dijo que no se hacía responsable de los cambios que pudiera hacer Iberia, que se encargaba del vuelo Londres-Madrid. Y la noche anterior a salir de Australia ya nos avisaron de que este vuelo a Madrid se retrasaba 17 horas. Debería haber salido el jueves 16 a las 18.45 horas, pero lo cambiaron a ayer viernes a las 11.30”, relata Salcedo.
“Llegamos a Londres, fuimos a Iberia y nos encontramos con que no había nadie de la compañía, ni de Qatar, ni nada de nada. Nosotros habíamos comprado el vuelo a Qatar, pero todos se han lavado las manos, tanto ellos como Iberia”, añadía ayer desde el aeropuerto de Heathrow.
La tudelana señala que personal del aeropuerto les dejó en la terminal 3 y que ya les anunciaron que no les iba a ayudar nadie ni con comida ni con alojamiento y que si querían podía comprar sandwiches en una máquina.
Antes de iniciar el viaje, y ante el primer retraso del vuelo, ya hablaron con la Embajada de España en Australia y Salcedo añade que les dijeron que podían pedir un certificado para salir del aeropuerto. “Nos dieron una lista de hoteles y o estaban cerrados o completos”, lamenta.
Pero todavía quedaban malas noticias. Unos conocidos les dijeron que el vuelo a Madrid volvía a retrasarse. “No nos lo creíamos. Llamamos a Iberia, nos dijeron que no había cambios, pero en Internet aparecía con un retraso de 8 horas más -a las 19.30 h. de ayer-. Hasta que nos lo confirmaron de la compañía en una llamada, porque en la primera nos lo negaron”.
SIN AGUA NI COMIDA
Ya por la noche, les llevaron a dormir a una sala de embarque y les dijeron que les darían una manta, pero que compraran comida porque solo había agua del grifo. “Ni siquiera nos dieron mantas, nada de nada. Nos tenían encerrados y solo abrían para ir al baño. Tampoco nos dieron las maletas, así que tuvimos que arreglarnos con lo poco que llevábamos, una chaqueta y un jersey porque además hacía frío. La noche ha sido de vergüenza”, explica Salcedo.
A las 4 de la madrugada les despertaron para llevarles de nuevo a la terminal 3 y, luego, a la 5, de donde salía su vuelo. “Y fueron llegando españoles que también pensaban que salía a las 11.30, pero nadie les había informado”, añade.
VUELTA A MADRID
Al final, salieron de Londres a las 19.30 horas y tenían previsto llegar a Madrid a las 23 h. Ahí surgió otro problema, porque a esa hora ya no tenían transporte para volver a Navarra. “Nos dijeron que no nos podíamos quedar a dormir en el aeropuerto ni en la estación de Atocha y, al final, entre los cuatro navarros hemos alquilado un minibus para volver a casa”.
Si todo fue bien, llegaron a casa de madrugada tras un viaje en el que Salcedo denuncia que “nadie nos ayudó, ni embajadas ni aerolíneas”. “Ha sido una decepción tras otra. Hemos estado muy bajos de ánimo, pero la suerte ha sido que nos hemos juntado un grupo que nos hemos animado mucho y hemos buscado soluciones”, concluye.
Su último deseo es que el relato de su experiencia haga que nadie vuelva a sufrir igual que ellos en una situación tan complicada.