4 años de cárcel por intentar matar a un joven a navajazos
El acusado reconoció los hechos ocurridos el año pasado en Pamplona y su defensa llegó a un acuerdo con la fiscal


Publicado el 23/10/2019 a las 08:20
Un acusado aceptó este martes una condena de 4 años tras reconocer que intentó matar a navajazos a un joven en Pamplona en noviembre del año pasado. La víctima había acudido a la calle Descalzos a reclamar una deuda a otro vecino cuando el procesado bajó y empezó a agredirle con una navaja en cara y tórax. La fiscal pedía inicialmente 7 años de prisión por un intento de homicidio, pero este martes alcanzó una cuerdo con la defensa en la Sección Primera de la Audiencia y consideró muy cualificada la atenuante de trastorno mental. La condena incluye también la agravante de reincidencia, ya que José Ángel Peixoto Basteiro, de 43 años, fue condenado en 2005 en Galicia a doce años de prisión por matar a cuchilladas a un hombre que le había insultado mientras estaban bebiendo en un bar.
Los hechos de Pamplona ocurrieron sobre las dos de la madrugada del 17 de noviembre (noche del viernes al sábado) del año pasado. Un joven de 22 años acudió a ese inmueble para reclamar una cantidad de dinero a una persona que vivía en ese edificio. Desde la calle, comenzó a silbar para que bajara, e incluso habló con otra persona que estaba en el balcón, a la que preguntó por el vecino que buscaba y le pidió que le dijera que bajara.
Pero quien bajó fue el acusado, que se encontraba en el inmueble y no tenía nada que ver con las reclamaciones del joven. Según el escrito de acusación de la fiscal aceptado por el acusado, bajó a la calle “muy violento” y le dijo que si quería dinero, era él quien le iba a entregar dinero. Le dio un empujón, que fue devuelto por el joven, y ambos se enzarzaron en una pelea en la que se dieron golpes mutuos. De su bolsillo, “de forma sorpresiva”, sacó una navaja de siete centímetros de hoja que lanzó directamente hacia la cara del joven “con intención de matarle o bien siéndole indiferente el resultado de su acción”. Le provocó hasta tres heridas, que no penetraron profundamente debido a que la víctima esquivaba los pinchazos. Después, el procesado se abrazó al joven, sigue la fiscal, e intentó clavarle la navaja en lugares cercanos al corazón y otros órganos vitales. “Solo consiguió pincharle en una ocasión porque el joven, con sus movimientos, pudo impedir tanto que le clavara la navaja en más ocasiones como más profundamente”, dice el escrito. El procesado no cesó en la agresión hasta que dos amigas de la víctima tiraron de él y lo apartaron. E incluso cuando se marchaban, el acusado les seguía al grito de que “lo iba a matar”.
La víctima no sufrió lesiones de riesgo vital, pero podían haberlo sido si llegan a ser más profundas. En su solicitud inicial, la fiscal consideraba que el acusado tenía afectadas “moderadamente” sus capacidades por la las sustancias tóxicas y el trastorno que presenta el acusado, atenuante que ayer elevó a muy cualificada.