Abierta la N-121 a la altura de Pueyo
La N-121 en su kilómetro 30, a la altura de Pueyo, fue el punto más dañado por el temporal del pasado 8 de julio
Actualizado el 17/07/2019 a las 07:28
A las 18 horas los operarios de la empresa Signos Viales finalizaban este martes 16 de julio de pintar en amarillo las líneas que delimitarán la herida que sufrió la N-121 tras la riada del 8 de julio. Un poco antes, los trabajadores de Erri Berri terminaban las labores de asfaltado de la calzada para reponer definitiva y completamente la intersección con la carretera NA-5110. Y a las 19 horas horas, el vicepresidente de Desarrollo Económico, Manu Ayerdi, y el director del Servicio de Conservación de Carreteras de la Dirección General de Obras Públicas, Juan Serrano, asistían a la reapertura de la carretera, en el punto donde resultó dañada por las avenidas torrenciales. El tráfico era restablecido en ambos sentidos. A lo largo de las próximas semanas continuarán las obras, siendo compatibles con la circulación por la misma carretera.
“La tarde del 8 de julio todo esto se convirtió en un pantano. Nosotros junto a unos clientes nos tuvimos que refugiar en la terraza. Ya lo advirtió mi suegro, Jesús Rabal, cuando avisó de que no se apuntalara el puente de Sansoáin. Ya dijo que alguien lo iba a pagar. Y mira quién lo ha pagado, su hijo. El puente no aguantó. Allí arriba se unieron todas las aguas”. Llevan ocho días sin luz “y nadie te da respuesta”, lamenta. A todo esto, hay que añadir que la noche pasada les robaron dos máquinas de hielo y el grifo de cerveza. La Policía Foral, al tanto de los robos, vigila la zona.
