La Gran Recogida de primavera refuerza el sistema de bonos
Se celebrará los días 31 de mayo y 1 de junio, y favorecerá a los 28.000 usuarios del Banco de Alimentos


Actualizado el 08/05/2019 a las 06:00
El Banco de Alimentos de Navarra (BAN) volverá a poner en marcha su engranaje para llevar a cabo la Gran Recogida de primavera, una de las dos que organiza cada año. Las fechas elegidas son el 31 de mayo y el 1 de junio, “cuando la gente ya ha cobrado”, y para ponerla en marcha volvieron ayer a hacer un llamamiento a la sociedad. Porque sin la “involucración” de miles de personas, cientos de establecimientos y muchas entidades y organismos, las grandes recogidas serían inviables.
MÁS DE 3.000 VOLUNTARIOS
En esta ocasión, serán 237 los puntos de venta de productos, distribuidos en 60 localidades de Navarra. “Como en todas las recogidas de mayo, los Lidl deciden no participar”, explicó Marisol Villar, coordinadora, el descenso de puntos de recogida respecto a la colecta de Navidad. Para cubrir todos esos puestos, la entidad necesita más de 3.000 voluntarios. “Unos 2.700 para los puntos de recogida y otros 500 para la posterior clasificación”, detalló. Los interesados pueden apuntarse por las vías habituales (www.bancodealimentosnavarra.org; tlf. 636693617 o correo granrecogidaban@gmail.com).
Los alimentos recomendados coinciden en parte con los de otras ediciones, pero se han sumado otros “que escasean en el almacén”. Así, la lista completa es la siguiente: aceite, galletas, leche, legumbres, cacao, arroces, cereales, pasta, conservas de carnes y pescado. No se solicitan productos infantiles porque se espera que estos se hagan llegar a través de las farmacias Farplus, que los recogerán desde el 27 de mayo hasta el 1 de junio.
BONOS Y DESGRAVACIÓN
Caprabo, Eroski y BM son las cadenas donde, además de hacer una donación material de productos, se podrán adquirir bonos por el importe deseado. Con ese dinero se generará un depósito que el Banco podrá después canjear por los productos que vaya necesitando en cada momento. “En ningún momento ese dinero se puede utilizar para otras cosas”, especificó Villar ayer. “La idea es que poco a poco se vayan sumando más empresas a esta fórmula, que queremos potenciar”.
Entre las ventajas que ofrece, además de permitir al Banco una selección más ajustada de productos, es la de ahorro de espacio que permite. De hecho, en 15 puntos Eroski solamente se podrán comprar bonos ya esta vez, “por los problemas de espacio que se generaban”.
Desde el BAN recuerdan que este dinero aportado a través de vales se puede desgravar en la próxima declaración de la renta, para lo cual hace falta conservar un ticket que será emitido por el establecimiento y que después hay que hacer llegar hasta el BAN. “De los 150 primeros euros, se desgrava el 80%. Del resto, el 35%”, informaron.
Los 28.000 usuarios a los que mensualmente atiende el BAN serán los beneficiarios de esta campaña que, según estimó ayer el presidente, Joaquín Fernández Eraso, hará llegar unas 300 toneladas de comida a sus almacenes. “Es una cantidad que equivale a lo que repartimos en un mes”, cuantificó.
ROBERTO TORRES, IMAGEN
El cartel de esta recogida ha sido elaborado, como en otras ocasiones, por estudiantes de la Escuela de Arte de Pamplona. El personaje elegido como protagonista es Roberto Torres, jugador de Osasuna y exalumno del centro. El eslogan elegido es 'Jugamos en casa. No te quedes en el banquillo', un lema que dio más de un quebradero de cabeza a los alumnos. “Fue lo que más nos costó. Estuvimos pensándolo muchísimo rato y al final quisimos hacer este juego de palabras, aprovechando que parece que Osasuna va a subir”, relataron Mikel Domezain y Eduardo Echegaray.
El número de personas que recurren al Banco de Alimentos para cubrir sus necesidades básicas ha descendido en los últimos años. En la actualidad son 28.000, en cifras redondas, cuando se llegaron a alcanzar los 39.000 en los peores años de la crisis económica. El descenso es debido en parte, según apuntó ayer su presidente, a la mejoría de las condiciones económicas; pero hay una segunda razón, y es que los controles que se llevan a cabo son cada más exhaustivos, tanto por parte de los Servicios Sociales de Base como del propio BAN, que estableció hace cosa de dos o tres años una base de datos a partir de la cual se pueden ejecutar cruces de información para detectar duplicidades. “La sociedad tiene que saber que luchamos contra eso e intentamos dar a quien de verdad lo necesita”, enfatizó ayer Fernández.
Como ejemplo de ello, explicó que han podido detectar a 3.000 beneficiarios que estaban recibiendo alimentos por duplicado en la zona de la Ribera. “Ahora que tenemos una lista propia en nuestra base de datos, es mucho más sencillo”, adujo.
También explicó que hay algunos usuarios, en torno a un 60%, que llegan con una valoración previa desde los Servicios Sociales. El otro 40%, no la tiene. “Pero la picaresca está en ambos grupos y eso es contra lo que tenemos que trabajar”, admitió Fernández. Tampoco es igual la opinión en todos los sitios en cuanto a si percibir la Renta Garantizada supone o no dejar de tener acceso al BAN. “No hay un criterio unánime en todos los servicios sociales”.
DESPERDICIO ALIMENTARIO
El presidente también quiso destacar la labor “menos conocida” de la entidad en lo que a la reducción de desperdicio alimentario se refiere. “En 2018 repartimos 3.748 toneladas, de las cuales 2.673 eran alimentos que de otra manera hubieran ido al contenedor de residuos. Eso, a precio de marcado, supone un ahorro de 4,7 millones de euros, más otros 160.424 euros que hubiera costado eliminarlos”.