Activar Notificaciones

×

Su navegador tiene las notificaciones bloqueadas. Para obtener mas informacion sobre como desbloquear las notificaciones pulse sobre el enlace de mas abajo.

Como desbloquear las notificaciones.

Educación

Lucía Echegaray, víctima de 'bullying': "Me daba terror ir al colegio y no me atrevía a salir sola"

Insultos, golpes y burlas desde los 3 años. Esta vecina de Barañáin de 18, ha cumplido su sueño de ser escritora con un libro muy especial: el de su propia vida. La de una niña que supo ‘Bailar bajo la tormenta’ y sobrevivir al acoso escolar en varios colegios

Lucía Echegaray, de 18 años, con un ejemplar de su libro.
Lucía Echegaray, de 18 años, con un ejemplar de su libro.
Actualizada 11/12/2018 a las 06:00

Lucía era esa niña de 3 años que andaba sola por el patio del colegio. Esa pequeña de 4 que se subía a la casita de madera sobre el tobogán para entretenerse con sus propios juegos, los que brotaban de su imaginación, mientras los demás daban patadas a un balón o se divertían con el escondite. Esa otra chiquilla de 5, 6, 7... años que pasaba las horas muertas leyendo todos los libros que encontraba o escribiendo sus propias historias. Mientras muchos de sus compañeros la llamaban “caballito”, porque era muy torpe y se caía al correr, no la invitaban a sus cumpleaños o la empujaban en el parque. Hoy Lucía Echegaray tiene 18 años y acaba de cumplir su sueño de ser escritora con un libro muy especial, el de su propia vida bajo el paraguas del bullying, que la obligó a cambiarse de colegio. Bailar bajo la tormenta (Ediciones Eunate, 17€), que presentó recientemente en Pamplona, es una autobiografía novelada sobre el calvario que ella y su madre han vivido durante años pero del que, insiste, es posible salir. “Termino con una reflexión positiva: ‘Aunque te sientas atrapado, tienes que intentar resistir a la tormenta”. Cursa ahora 2º de Trabajo Social en la UPNA, hace teatro y baila. “Ahora estoy sanando”. El jueves a las 19.00 participará en una charla en la Casa de Cultura de Barañáin .

En las 247 páginas del libro discurre su vida desde que era alumna de Infantil hasta hoy... Los nombres de los personas que aparecen son otros. ¿Fue una catarsis?

A mí me encanta escribir desde pequeñita. Yo llevaba unos diarios porque, para mí, eran una terapia muy buena. No solo escribía sobre el bullying, también sobre otras cosas. Lo que he hecho ha sido ir ordenando lo que ya tenía, darle forma, escribir historias nuevas...

Y así ha surgido ‘Bailar bajo la tormenta’. ¿Por qué este título?

Porque no quería que todo lo que contase fuese malo y he terminado con una reflexión positiva, que puede ayudar a los alumnos y sus familias que estén sufriendo ahora acoso escolar. Aunque pienses que por lo que estás pasando es horrible, tienes que hacerte fuerte e intentar bailar bajo esa tormenta que arrecia cada vez más.

¿Cómo recuerda el comienzo del ‘bullying’? ¿Hubo un detonante?

Desde que empecé el colegio en 1º de Infantil (3 años). Yo era una niña muy tímida, muy torpe (me caía siempre al correr) y a la que le encantaba leer. No me sentía a gusto con el resto de niños de clase porque no teníamos los mismos intereses y, entonces, me empezaron a excluir y yo me retiraba por miedo. Pero, al margen de esa situación, sí que hubo un detonante. A los 5-6 años, había una niña que estaba obcecada conmigo. Era la líder, la popular de la clase. Ella extendió el rumor de que estaba enferma y de que si me tocaban o hablaban se contagiarían. Y todos le seguían la corriente y me insultaban.

¿Y los profesores? ¿No intervinieron para cambiar las cosas?

(Aquí se suma a la charla Ángela, su madre). Pues mira, te hacen ver que eras una ‘histérica’ y que la ‘sobreproteges’. En todo momento, me hicieron sentir culpable. Todo el mundo (profesores, padres...) sabían lo que estaba pasando y eran conscientes de que estábamos sufriendo. Pero nos decían que no podían hacer nada ni obligar a los niños a ser amigos. La orientadora del primer colegio lo único que hacía era sacar a la niña del recreo y llevársela con ella a coser. ¡A coser! En estos tiempos que nadie saber coser... ¡Excepto mi hija! (Se ríe). (Interviene ahora Lucía en la conversación). Yo no sabía entonces qué era el bullying pero me sentía como un bicho raro y pensaba que nadie me iba a entender nunca. Lo pasé muy mal.

Habla del primer colegio, deduzco que tuvo que cambiar de centro...

Sí, 5º de Primaria (10 años) ya lo hice en otro colegio. El curso anterior vinieron a clase a darnos una charla sobre el bullying y entonces me enteré de lo que era. Después de que hablara el ponente, levanté la mano y dije que todo eso que él había dicho era lo que me estaba pasando a mí. Los problemas fueron cada vez mayores. Sentía terror al ir al colegio, sufría pesadillas y me diagnosticaron síndrome de estrés postraumático. Ese verano, mi madre fue al departamento de Educación para contar mi caso y solicitar nuevo centro.

¿Y cómo le fue en el nuevo?

Al principio, bien, porque nadie me conocía. Pero, enseguida, se extendió el rumor y la fama de quién era yo. Y de nuevo empezó todo: las notitas de papel con insultos (’Lucía, la gorda’, ‘Lucía, la apestosa’, ‘Lucía, la caballito’...) Yo no me atrevía a ir sola por la calle porque me seguían, me acorralaban junto a unos contenedores, me perseguían con la bici... Ya nos habían dicho que, por desgracia y aunque cambies de centro, los casos de bullying se suelen repetir. Y así fue. 6º de Primaria fue un curso horrible. Menos mal que la orientadora del segundo colegio me ayudó mucho. Me dijo: ‘Lucía no te preocupes, te vamos a ayudar’.

¡Pero lo que cuenta es tremendo! ¿Cómo no iba a tener miedo?

(Interviene su madre). Yo sufría muchísimo pero mandaba a mi hija sola a la calle a por ‘chuches’. En todas partes tuvo problemas: en el grupo ‘scout’, en la piscina... Como no tenía amigas, le organizaba ‘pijamadas’ en casa con las hijas o sobrinas de mis amigas. (Vuelve a hablar Lucía). Sentí que me habían robado mi infancia, mi vida.

'SOLTERONA' QUE NO BEBE

¿Más adelante tuvo amigas?

En 2º de la ESO (13 años) me aceptaron en un grupo de chicas de otro barrio. Eran tan simpáticas y me trataban tan bien que pensaba que me estaban tendiendo una trampa. Fue una época muy feliz. Pero después nos fuimos distanciando, aunque yo las recuerdo con cariño. En 3º y 4º de ESO (15-16 años) me incluyeron en otro grupo pero algo fallaba. Si no salía, me insultaba y me decían que era una “solterona” porque no tenía novio. Y si salía y no bebía, también mal y, además, me dejaban sola. 2º de Bachiller fue un curso muy malo con amistades muy tóxicas.

¿Por qué Trabajo Social?

Después de todo lo que he sufrido, quiero ayudar a otras personas. Así que pensé en Psicología, Pedagogía... Pero, al final, me decidí por Trabajo Social. En la universidad he empezado de cero.

Además de hacerse fuerte, ¿qué quiere transmitir con su libro?

Que no hay que esconderse. Por eso, lo firmo con mi nombre y no con pseudónimo. Que es mejor estar sola que con alguien tóxico que te amargue la vida. Que no hay que quedarse en el sufrimiento. Y que nadie tiene derecho a hacerte daño y menos quitarte la esperanza.

 


Comentarios
Te recomendamos que antes de comentar, leas las normas de participación de Diario de Navarra

volver arriba
Continuar

Hemos detectado que tienes en Diario de Navarra.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, por favor o suscríbete para disfrutar SIN PUBLICIDAD de la mejor información, además de todas las ventajas exclusivas por ser suscriptor.

SUSCRÍBETE