La imagen de San Jorge de Estella podría estar recuperada en tres semanas
La imagen fue objeto hace unos meses de un repintado que llevó a compararla con el Ecce Homo de Borja por la escasa calidad del resultado


Publicado el 04/10/2018 a las 18:36
La restauración de la imagen de San Jorge de la parroquia de San Miguel de Estella-Lizarra podría estar finalizada dentro de dos o tres semanas, tras la "minuciosa" labor que están llevado a cabo profesionales de la sección de Registro, Bienes Muebles y Arqueología del Servicio de Patrimonio Histórico.
La imagen de San Jorge, que forma parte del Registro de Bienes del Patrimonio Cultural de Navarra y está declarada Bien Inventariado, fue objeto hace unos meses de un repintado que llevó a compararla con el Ecce Homo de Borja por la escasa calidad del resultado.
Como consecuencia de esa actuación, la dirección general de Cultura ha iniciado un expediente sancionador tanto a la parroquia como a la empresa que llevó a cabo la restauración en ese momento, que contempla multas de 6.010 euros a cada una.
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Mientras tanto en los laboratorios de la sección de Registro, Bienes Muebles y Arqueología llevan a cabo un proceso de restauración, tras el cual la figura regresará a Estella-Lizarra, que ha sido detallado por el director del servicio de Patrimonio Histórico del Gobierno de Navarra, Carlos Martínez Alava.
Los técnicos están sacando a la luz las policromías originales que estaban antes de la intervención, recuperando las capas originales, aunque, según ha reconocido, se han perdido "algunos porcentajes de policromías sobre todo las más inestables, las que más riesgo corren de caerse con un trato indebido".
Pese a esto ha remarcado que tienen conocimiento suficiente de cómo eran las capas, los componentes, por lo que el proceso puede continuar.
En este tiempo se han encontrado algunas sorpresas como la propia composición de la escultura, en la que han encontrado piezas de nogal unidas con una especie de clavos largos, según Martínez, quien ha añadido que en los estudios radiológicos aparecieron "un montón de clavicos por la cara y el torso".
Esto, ha señalado, apunta a que quizás en sus orígenes, en el siglo XVI, "no era todo una capa polícroma sino que llevaba unas chapas de colores dorados, plateados que hacía como la armadura, alguna una tela...".
En este sentido ha comentado que el resultado que se verá finalmente estará "más cerca de la policromía del siglo XVIII", pero deben conservar los testimonios de los clavos.
En cuanto a los materiales utilizados en la restauración, ha explicado que se tiende a adoptar productos "muy poco lesivos, con poco componentes químicos, muy naturales", puesto que los componentes industriales son "incompatibles con la restauración".
Al respecto ha señalado que la restauración científica está "muy pautada, hay protocolos estrictos y hay sintonía en conservar y ser respetuosos con la pieza", así como en intentar que el proceso "sea lo menos químico posible y que tenga durabilidad".
Cuestionado sobre lo que ha podido ocurrir para que se llevara a cabo un repintado como el que se hizo, ha indicado que se han mezclado varias cosas como que no se tenía conocimiento de la actuación y la "buena intención" de las personas que intervinieron puesto que "no querían hacer daño, sino mejorar la vistosidad".
Al respecto ha remarcado que la mejor forma de mejorar una pieza de Patrimonio Cultural es "estudiándola más, conociéndola mejor y conservándola mejor", no se mejora haciendo que "esté más bonita".
"Al Patrimonio Cultural lo que se debe hacer es enriquecerlo desde el punto de vista del conocimiento, luego tiene que estar digno, pero primero hay que conocerlo bien", ha aseverado.
En este caso en concreto ha reconocido que se han dado circunstancias que no son fácilmente explicables, puesto que es una pieza documentada, no es pequeña, es importante y estaba a la vista de todos.
A partir de este caso, lo que quieren es pensar "que es algo único que ha pasado esta vez" y que a partir de ahora se van a hacer las cosas mejor".