Lares Navarra
Las residencias de ancianos piden al Parlamento foral que trabaje "de forma integral"
La intención de la Asociación de residencias y servicios a los mayores es "generar una mesa de trabajo que propicie la continuidad de cuidados y calidad de atención que reciben las personas mayores institucionalizadas"


Publicado el 25/08/2018 a las 12:04
Lares Navarra, la Asociación de residencias y servicios de atención a los mayores, ha instado al Parlamento de Navarra a "trabajar de una forma integral y profunda el Espacio Sociosanitario en la Comunidad Foral, con especial énfasis en las zonas rurales".
La intención de la entidad es "generar una mesa de trabajo que propicie la continuidad de cuidados y calidad de atención que reciben las personas mayores institucionalizadas".
La asociación representa a 39 centros y servicios de mayores, con más de 1.000 trabajadores, que prestan servicio a más de 2.500 mayores "en un entorno poco favorecedor, que dificulta notablemente la consecución de los niveles de calidad que deberían darse en el sector residencial de Navarra", ha señalado.
"Hace 10-15 años la mayoría de los residentes de centros de personas mayores, presentaban patologías crónicas, neurológicas y algunos casos de patologías mentales y cognitivas. Actualmente en los centros ingresan personas con pluripatologías, polimedicadas y con gran prevalencia de enfermedades mentales y/o demencias", ha explicado la entidad en un comunicado.
"Esta evolución demanda la modificación de los servicios y sus intensidades, proceso que en ocasiones no está siendo paralelo a las necesidades detectadas", ha apuntado. Por ello, Lares Navarra ha considerado necesario "una coordinación intensa y estrecha" entre el Gobierno de Navarra y el ámbito residencial.
Una coordinación, ha explicado, que pasa por: definir las intensidades de atención desde los centros de atención primaria hacia las residencias; coordinar las altas hospitalarias y tiempos y necesidades de recuperación; definir y coordinar otros servicios para los pacientes: consultas, especialidades, ambulancias, etc...; coordinar la implantación del programa de crónicos; garantizar la continuidad de cuidados; reconocer a las residencias como prestadoras de servicios sociosanitarios; y coordinar la gestión de datos clínicos.