Activar Notificaciones

×

Su navegador tiene las notificaciones bloqueadas. Para obtener mas informacion sobre como desbloquear las notificaciones pulse sobre el enlace de mas abajo.

Como desbloquear las notificaciones.

homenaje

Laura, hija de Casanova, asesinado por ETA hace 18 años: "Me ha faltado lo mejor"

18 años después de su asesinato por ETA, el subteniente Francisco Casanova volvió a ser recordado por sus vecinos de Berriozar. Jotas, canciones y un mensaje:“No vamos a olvidar, aunque se empeñen”

Al homenaje han acudido, además de la familia del fallecido, representantes políticos
Al homenaje han acudido, además de la familia del fallecido, representantes políticos
Actualizada 10/08/2018 a las 07:35

Son cinco. De nacionalidad magrebí, todos contemplan asombrados el despliegue de cámaras y fotógrafos ante la pequeña placa en el suelo. En su inocencia, se han colocado sin saberlo en el centro del homenaje al subteniente del Ejército Francisco Casanova Vicente. No saben que fue asesinado hace 18 años en su mismo pueblo, Berriozar. Tampoco lo que se esconde tras la sigla ETA que acaban de oír. Ni que la mujer que tienen justo detrás y les mira con una sonrisa cansada es la viuda del malogrado militar. A sus seis años, los niños han nacido cuando la banda terrorista había dejado ya de matar. Pero esa edad tenía el 9 de agosto de 2000 Laura Casanova, la hija de aquel subteniente amante de la jota. Y con esa misma pasión ella volvió ayer a dedicarle unos versos: “Me ha faltado lo mejor desde que te marchaste”.


La Puerta de la Libertad, la escultura en recuerdo a las víctimas del terrorismo que se abre en un costado de la Paza Eguzki, volvió a reunir ayer a amigos y familiares de Paco, militar tiroteado en la puerta de su casa cuando volvía de trabajar. Allí habían salido a recibirle la mencionada Laura y su hermano, Javier. Los mismos a los que homenaje a homenaje se les ha visto crecer con el paso de los años. Siempre flanqueando a su madre, Rosalía Sainz de Aja. Siempre con una mirada hacia el cielo.


No estuvieron solos. A las autoridades del Ejército del Acuartelamiento de Aizoáin, de la Guardia Civil, Policía Nacional y Policía Foral, se sumó una nutrida representación de UPN (con Javier Esparza y el expresidente Miguel Sanz a la cabeza), secundada por militantes del PP y el delegado del Gobierno socialista en Navarra, que acudió junto a parlamentarios del PSN. Y también los hubo de Geroa Bai, la formación de la presidenta Barkos, cuyo gobierno estuvo representado por la consejera de Relaciones Institucionales, Ana Ollo. Ella, estoica, escuchó como Maribel Vals, de la Asociación Vecinos de Paz, de Berriozar, recordaba a su amigo y vecino y declaraba “no dar la bienvenida a quienes acuden a hacerse la foto y sin dignidad alguna, acto seguido, piden beneficios para los asesinos o gobiernan con los que no condenan el terrorismo de ETA”. También les recordó que no van a olvidar, “aunque se empeñen”. Y a Víctor Manuel Arbeloa, exparlamentario socialista, que en un largo y duro poema se cuestionó por el papel de cada uno durante la barbarie etarra.


Lo que Ollo, que prefirió no hacer declaraciones, no escuchó, fue la canción titulada Memoria, justicia, dignidad y verdad, con la que se cerró el homenaje. La consejera se había marchado justo antes de comenzar la 4ª jota entonada por el grupo llegado de la Ribera. Se titulaba A un cobarde me enfrenté.


Comentarios
Te recomendamos que antes de comentar, leas las normas de participación de Diario de Navarra

volver arriba
Continuar

Hemos detectado que tienes en Diario de Navarra.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, por favor o suscríbete para disfrutar SIN PUBLICIDAD de la mejor información, además de todas las ventajas exclusivas por ser suscriptor.

SUSCRÍBETE