“La tragedia de Gabriel no se supera, hay que aprender a convivir con la pérdida”
El psicólogo experto en infancia Javier Urra se muestra partidario de la prisión permanente revisable para determinados casos ya que, según indica, la cárcel está para rehabilitar pero a día de hoy hay personas “irrecuperables”


Actualizado el 22/03/2018 a las 15:40
El psicólogo navarro Javier Urra considera que la presunta asesina del niño Gabriel Cruz es una psicópata y añade que no hay signos que pueden hacer sospechar una conducta de este tipo.
¿Cree que se sostiene la versión de la presunta asesina, Ana Julia Quezada, de que Gabriel le atacó?
No. Es una psicópata. Es una mujer insensible. No le importa nada el niño. No le importan nada los demás. Ha hecho lo que ha querido hacer y ya está. No hay que darle más vueltas. Ha llevado una camiseta del niño... Ahora es cuando se preocupa, pero no por el niño. Se preocupa por lo que le pueda pasar a ella. Es capaz de mentir pero como ha estado mintiendo toda una vida... es una mentira ya patológica.
¿Por qué cree que lo hizo?
Porque le molestaba. Para sus intereses le molestaba y ya está. Y si tiramos hacia atrás encontraremos otro tipo de cosas.
¿No cree que fue por odio?
No, no. El odio se ejerce de otra manera. Y además transmites que lo has hecho con el fin de hundir a alguien.
También se ha comentado que pudo ser por celos.
No creo que sea eso. Le molestaba, quizás para sus intereses de futuro con ese hombre. Puede haber celos, pero no se puede dar una explicación de celos y matar por eso a un niño que nada tiene que ver con la mujer. Tiene que ser una auténtica psicópata.
¿Hay algún signo que pueda hacer sospechar de una conducta de este tipo?
No. Una característica de la persona psicópata es que miente muy bien, engaña muy bien. Es verdad que a la abuela y al propio niño no les caía bien. Pero que no caiga bien no tiene que ponerte en prevención. Una cosa que es importante es que si los niños son agradables, simpáticos, abiertos y nos dicen que no quieren estar con alguien, puede ser una persona externa o un familiar, hay que escucharlos. Muchas veces no saben verbalizar por qué pero sí que, al final, esa persona no es de su confianza.
Las relaciones de los niños con las parejas de sus padres pueden ser complejas ¿Qué hay que hacer cuando un niño dice que no quiere estar con una persona?
Pueden, pero no necesariamente lo son. Hay que intentar que se genere el vínculo pero sin adoptar un papel que no le es propio, como que es su madre. No, es la pareja de su padre. Pero este no es el caso.
¿Cómo es posible una falta de humanidad semejante?
No sabemos muy bien por qué se llega a esa situación. Hay personas que son muy psicópatas, muy insensibles, que no les afecta el dolor de los demás. Es difícil determinar qué hace a una persona tan insensible. Cuánto hay de carácter, de temperamento, de personalidad. Parece que ha manipulado a muchos hombres. Es posible que se haya creado una coraza y se haya acostumbrado a anteponer su 'yo'. Muy posiblemente sea muy manipuladora en la cárcel y acabe generando un grupo que le apoye, trabaje para ella. Casi seguro que sea una mujer que acabe manipulando a todo un grupo.
Ahora se debate la derogación de la prisión permanente revisable ¿Qué opina?
Yo apoyo este tipo de prisión para los casos de violadores en serie, pederastas multirreincidentes y psicópatas de estas características. La cárcel está para rehabilitar. ¿Y cuándo no se puede?.
Esa es la pregunta...
Claro. Hay casos en los que no se puede y, además, la persona no quiere. Si no puede y no quiere, ¿qué hacemos? Los hospitales están para curar pero cuando una persona tiene una enfermedad de transmisión no se le permite salir a la calle porque pone en riesgo a la ciudadanía. Si eso es así por una enfermedad, ¿por qué vamos a dejar en la calle a quien sabemos que va a dañar a niños o adultos? Por tanto, sí a la reinserción pero sabiendo que hay expertos que garantizan que hay gente irrecuperable, por lo menos hoy.
¿El padre de Gabriel se puede sentir culpable por lo que le ha sucedido a su hijo?
Siempre se hará una pregunta: ¿si no hubiese estado con esta mujer, mi hijo viviría? Esto se lo va a preguntar. A lo mejor no lo verbaliza pero sí se lo va a preguntar. Pero hemos visto a la madre del niño muy cariñosa, razonable, acompañando al padre y esa es una labor muy importante. La cuestión es si le va a golpear más o menos.
¿Le destruirá?
Depende de su carácter, del apoyo, de la relación con la madre... Ha sido muy buena y positiva, acogedora, abrazándole. Eso va a minimizar.
¿Cómo se supera una tragedia de estas características?
No se supera. Tendrán que convivir con esa pérdida, con esa tragedia, con esa injusticia y soledad. Lo que pueden hacer es convertir algo terrible, que nunca hubieran querido que aconteciera, volcándose con otra gente. Es lo que ha hecho Juan José Cortés o el padre de Diana Quer. Pueden pensar: "Han matado a lo que más quería, pues ahora voy a luchar por apoyar a otras familias en estas situaciones...".
¿Es lo que se debe hacer?
No digo que sea lo que se debe hacer, sino que es una característica muy humana en vez de sufrir en silencio y soledad luchar por una causa justa. Al final siempre puede argumentar: "Fue una pérdida, mi hijo, pero me dio una causa por la que luchar, por la que ser buena persona". Reconvierten algo que no tiene explicación en algo generoso, altruista. ¿Sería una buena terapia? Puede serlo. Va a depender del carácter de cada uno. De todas formas creo que han tenido algo muy bueno. Han notado el cariño, el aliento de toda la ciudadanía española, el apoyo del ministro, de las fuerzas de seguridad. Pero, al final, el vacío, la pérdida, es de ellos.
¿En qué consiste?
Es una herramienta, un instrumento para conocerse. Es un libro para adultos. Requiere un bolígrafo, un poco de sentido del humor y mucha sinceridad. Si uno se va a mentir, no vale para nada.
¿Con qué objeto?
Para que la persona se conozca más. Y, en lo posible, para mejorar. La gente cree que se conoce pero es complicado. El 80% de la población cree que es más inteligente que la media. No es posible. Si doy una conferencia y digo que en la sala hay bastantes imbéciles la gente se ríe y aplaude porque piensa que los imbéciles son los de al lado. Intento que tomen decisiones y vean dónde están.
Navegar en uno mismo puede dar vértigo.
Sí. Uno se puede hacer el libro y luego con su mejor amigo o pareja, comentarlo. Es interesante ver qué dicen los que te rodean. La gente no emplea tiempo en saber cómo es. El libro habla de tres conceptos esenciales: el temperamento, el carácter y la personalidad. Es un reto conocerse. Otra cosa es que la gente quiera cambiar o no.
¿Es un libro para regalar?
No creo. Es para uno. Quizás si lo regalas puede molestar. La gente es muy sensible.