Topónimos
El Gobierno no podrá usar el nombre en euskera de una localidad si no es oficial
Ha tenido que modificar su decreto ante el informe que realizó el Consejo de Navarra


Actualizado el 01/03/2018 a las 08:30
El Gobierno de Navarra no podrá usar la denominación en euskera de una localidad si no es oficial. El Ejecutivo aprobó este el decreto foral que establece los criterios de uso y de expresión gráfica de los nombres de las entidades locales. Ha eliminado de la norma una disposición que propuso en un inicio, tras el informe en contra de la misma del Consejo de Navarra, máximo órgano consultivo de la Comunidad foral.
Con esa disposición, que finalmente ha sido suprimida, el Ejecutivo quería “normalizar” el uso de la denominación en euskera de un municipio en las publicaciones y textos en esta lengua, si esa denominación no era oficial, pero sí estaba “normativizada” por la Real Academia de la Lengua Vasca-Euskaltzaindia.
El Consejo de Navarra, en su informe, destaca que es cierto que Euskaltzaindia es la institución consultiva oficial del Gobierno al fijar normas lingüísticas o al determinar topónimos y nombres oficiales de los núcleos de población. “Sin embargo, las denominaciones oficiales deben ser aprobadas por el Gobierno de Navarra, tal y como lo establece el artículo 8 de la Ley foral del Euskera, bien en castellano o en euskera o en ambas lenguas”. Agrega que esas denominaciones oficiales son las legales “a todos los efectos” y, por tanto, “las únicas que deberían ser usadas por el Gobierno de Navarra, sus organismos autónomos y entidades dependientes”. Concluye el Consejo que, por eso, la citada disposición podía entrar en contradicción con el artículo 8 de la Ley foral del Euskera y con este nuevo decreto. Tras el informe, el Gobierno la ha suprimido.
El decreto aprobado este , y avalado en el resto de puntos por el Consejo de Navarra, señala que los nombres de las poblaciones podrán ser únicos (los que sólo tienen denominación oficial en castellano o en euskera) o bilingües (con denominación oficial en ambas lenguas). La rotulación, señalización viaria y las publicaciones oficiales utilizarán las denominaciones oficiales. En las bilingües, si la población está en zona vascófona, se escribirá en primer lugar el nombre en euskera y luego en castellano. Si está en la mixta o no vascófona, la primera será la denominación en castellano y luego en euskera.
La presidenta del PP navarro, Ana Beltrán, señaló ayer que celebra que el Gobierno haya tenido que modificar el decreto y “dar marcha atrás en la imposición del euskera en los municipios”. “Ya denunciamos que la consejera Ana Ollo quería oficializar nombres en euskera que no son oficiales, y el tiempo nos ha dado la razón”, concluyó Beltrán.