MASACRE EN FLORIDA
Una profesora de Lodosa sobrevive al tiroteo en Florida: "Ha matado a una alumna mía"
La riojana Patricia Rivas pidió una excedencia en el instituto de Lodosa para ser docente en centro de secundaria de Parkland. El miércoles vivió momentos de gran angustia, escondida con cinco alumnos en un armario de un despacho


Actualizado el 16/02/2018 a las 13:11
Aún con el miedo en el cuerpo, Patricia Rivas, la profesora de Calahorra (La Rioja) que salió ilesa de la masacre vivida este miércoles en el instituto Stoneman Douglas de Parkland, no consigue asimilar el “horror” de lo ocurrido en el centro de secundaria en el que trabaja este curso. “He dormido muy mal, con muchas pesadillas”, relataba este jueves a este periódico desde su casa en Coconut Creek, en el condado de Broward de Florida.
Hasta hace seis meses, esta filóloga era profesora en el instituto de Lodosa, donde pidió una excedencia para tomar contacto con la docencia en Estados Unidos. La experiencia estaba siendo muy grata hasta el miércoles al mediodía. Escondida en un pequeño almacén junto a cinco de sus alumnos, Patricia consiguió salir ilesa de la matanza. La docente, que imparte las asignaturas de Español y Francés, se encontraba dentro del aula cuando Nikolas Cruz activó la alarma contra incendios y disparó sin miramientos a toda la gente que salía al pasillo.
Por la mañana alumnos y profesores habían participado en un simulacro de incendios, por eso al oír la sirena todo el mundo creyó que se trataba de otra simulación. “Pero cuando bajamos nos dijeron que era un código rojo y entonces cogí a los alumnos que me seguían y nos fuimos corriendo a clase”, relata de esos primeros momentos. Patricia y los alumnos que estaban con ella, entonces cinco ya que el resto se encontraban en otras actividades, entraron en clase, cerraron la puerta y se escondieron en un pequeño almacén construido en el despacho del aula.
Nada sabían entonces de lo que estaba pasando. “En un código rojo tienes que encerrarte en clase”, explica sobre el protocolo de actuación que debe seguirse en estos casos y que, según esta profesora, ensayan habitualmente los docentes y alumnos del centro. En el pequeño almacén vivieron momentos angustiosos. “Sólo conseguíamos saber algo a través del móvil de un alumno, donde veíamos una televisión local”, comenta. Uno de los peores momentos que recuerda fue la entrada de la policía a la clase en la que se encontraban para evacuarles. “Nosotros no sabíamos qué pasaba. La policía abrió la puerta y nos sacó uno a uno con los brazos arriba. Ahí es cuando más miedo pasé”, confiesa.
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Los agentes todavía no habían capturado a Cruz, el chico de 19 años que a mediodía había accedido a las instalaciones con un fusil semiautomático y una gran cantidad de munición. “Nos llevaron a una zona segura. A un aparcamiento fuera del instituto, pero en el mismo recinto”, cuenta Patricia, para quien la evacuación resultó muy angustiosa porque “no lo habían cogido”.
“ERA UNA CHICA MAJÍSIMA”
Si estos momentos fueron duros, más doloroso le resultó conocer que una de las alumnas a las que daba clase se encontraba entre las personas fallecidas. “Lo peor, que mató a una alumna mía de las de primer año. Era una chica increíble, majísima...”, la describe Patricia, que justamente ese día le había examinado de una de sus asignaturas en las primeras horas. Este viernes y sábado el instituto Stoneman Douglas permanecerá cerrado. “No me puedo ni imaginar cómo va a ser el después...”, dice esta profesora, que viajó a Florida hace seis meses a través de un programa de intercambio.
Patricia Rivas se instaló en Estados Unidos en agosto para ejercer como profesora en el instituto Stoneman Douglas de Parkland. La docente llegó a esta escuela de secundaria americana desde un instituto de Lodosa, en el que cuenta con una plaza fija. Fue el pasado curso cuando le concedieron una excedencia para poder participar en el programa internacional de intercambio de profesores del Ministerio de Educación gracias al cual llegó a la escuela de Stoneman Douglas por un periodo máximo de tres años. A este instituto de Florida acuden diariamente 3.200 alumnos.
No es la primera vez que a esta calagurritana, de 40 años de edad, le toca vivir una tragedia en el tiempo que lleva trabajando como profesora en Estados Unidos. Ya en septiembre del pasado año vivió de cerca el huracán Irma, el mayor de la historia del océano Atlántico.
En España, Patricia Rivas ha estado muy vinculada al mundo del deporte. Ha jugado toda su vida al basket, compitiendo en 1ª y en 2ª liga nacional, en Logroño, Vitoria y, los últimos años, en Calahorra. También ha destacado deportivamente en el pádel. Ha formado parte de la selección femenina de Navarra y ha conseguido numerosos campeonatos y subcampeonatos con la pamplonesa Haizea Zamora como pareja. Esta última pudo intercambiar ayer un par de mensajes con Patricia para saber que se encuentra bien.
