MEMORIA HISTÓRICA
Una plaza en Pamplona recuerda al juez Luis Elío, represaliado por el franquismo
En el 50 aniversario de su muerte, Pamplona dedica una plaza a la memoria del juez Luis Elío Torres, apresado el 19 de julio de 1936


Actualizado el 28/01/2018 a las 09:30
Más de uno, en silencio, tuvo que tragar saliva para aligerar el brillo emotivo que acompañaba a sus ojos. Fueron quizá sus palabras. O sus 94 años. O la manera de mirar desde un sillón situado al otro lado del charco. Fue quizá su mensaje hacia una cámara que llevaría sus palabras más allá de las fronteras, de México a Pamplona. Sin escalas.
La inauguración en la mañana de este sábado de la plaza Juez Elío, frente al edificio de la audiencia, fue más que un acto oficial. Se convirtió en un inciso en el que reivindicar la democracia, la justicia y la igualdad. Al menos así lo atestiguó el centenar de asistentes a la cita, que, a mediodía y con el respeto de la lluvia, sirvió para conmemorar el cincuenta aniversario de la muerte del juez Luis Elío Torres, tomado preso el 19 de julio en 1936 al estallar la Guerra Civil.
Acompañados del violín de Leire Fernández interpretando ‘Salud de Amor’, los presentes pudieron ver, a través de un pequeño vídeo en el que se habían intercalado imágenes y recortes de prensa, quién fue la figura del juez Elío. “Quise recordar el cuarto donde dormía pero no pude. Pensé en la cara de mi padre pero me había olvidado. No encontré nada porque la guerra se lo había llevado”. La voz en off de una de las hijas de Luis Elío puso el broche final a la primera de las dos proyecciones.
En un breve discurso, el alcalde Joseba Asiron fue desgranando la vida de Elío Torres, desde que fue apresado y llevado a comisaría, hasta que escapó, terminó en un campo de concentración y finalmente pudo llegar a México, país donde su familia se había exiliado años antes. Pero ya nunca fue el mismo. “Estuvo viviendo en un lavadero oculto de tres metros cuadrados con un pequeño ventanuco por el que no podía mirar. Así estuvo tres años”, relataba el alcalde. Y concluyó dejando claro que la placa que da nombre desde este sábado a la plaza de la audiencia servirá para que las futuras generaciones conozcan la historia. “Nos jugamos tener una sociedad verdaderamente democrática”, añadió.
UNA RÉPLICA DE REGALO
Tras su intervención, fue el turno del portavoz del colectivo Juezas y Jueces para la Democracia, de quienes partió la iniciativa. “Hoy es el nombre de Luis Elío pero podía haber sido el de Natalio Cayuela (expresidente de Osasuna en 1923 y 1928-35, y fusilado en 1936), Ricardo Campos Ardanaz (quemado en su celda en 1936) o el de cualquier otro juez o secretario municipal represaliado injustamente”, determinó Francisco García Romo. Y antes de recoger una réplica de la plaza colocada en la plaza, su reflexión se extendió. “Todos deben estar en la memoria, pero sin ánimo de venganzas. La injusticia en cualquier parte es una amenaza a la justicia de cualquiera”, dijo parafraseando al activista por los derechos civiles de los afroamericanos Martin Luther King. Entre los asistentes se encontraba también el magistrado emérito del Tribunal Supremo, José Antonio Martín Pallín.
Y como se suele decir, lo mejor se guardó para el final. Un vídeo enviado desde México dio por concluido el acto. En él, de poco más de dos minutos, Cecilia Elío Bernal, hija del difunto juez, agradeció el gesto. “Estoy tan emocionada que casi no me salen las palabras. Mis dos hermanas ya no pueden contemplar este momento y yo, a mis 94 años, no puedo viajar hasta Pamplona, pero el recuerdo hacia mi padre por lo que hizo es lo más grande que me podían dar. Es maravilloso y no tengo palabras”.