“Abrir un hospital de la CUN en Madrid es un paso para crecer, no para abandonar Pamplona”
La Clínica Universidad de Navarra abre en febrero en Madrid. Ubicada en el km 7 de la A-2, a cinco minutos de Barajas, cuenta con 74 camas, 7 quirófanos, UCI de adultos y neonatos, y la última tecnología, similar a la de Pamplona. La inversión, 60 millones, ha corrido a cargo de la propietaria del terreno, Inversiones Tirema. La CUN ha comprado la tecnología, 25 millones. Su director, José Andrés Gómez, ve lógico el rumor de que es un paso previo a que la CUN se marche de Navarra. Nada más lejos de la realidad, asegura


Actualizado el 05/11/2017 a las 06:00
Ofrecer la Clínica “de siempre” pero en Madrid. Es la idea. La apertura de un nuevo hospital de la CUN en la capital es “una oportunidad” para crecer como institución, potenciar la actividad académica, atraer pacientes, talento y proyectos, afirma el director general de la CUN, José Andrés Gómez. Lejos de abandonar Pamplona, asegura que el centro de Madrid beneficiará a la capital navarra. La sede central seguirá aquí, asegura.
Abren hospital en Madrid tras una larga crisis: 46.000 metros cuadrados y 25 millones de inversión. Les va bien.
La situación económica de España ha mejorado. Hemos tenido un último ejercicio económico (2016-17) bueno, con una facturación de 160 millones, un 7% más que el ejercicio anterior. Hemos crecido en pacientes, facturación, proyectos de investigación. Estamos mejor que hace unos años.
¿La apertura en Madrid es un primer paso para que la CUN se vaya de Navarra?
No. Es un paso para crecer como institución. No es una retirada. No pensamos en abandonar Pamplona en ningún momento. La sede central seguirá aquí. Es curioso porque en la puesta en marcha del centro de Madrid han colaborado muchas empresas navarras y quizás puedan crecer con nosotros. Vamos a mantener aquí la investigación básica, la docencia pregrado...
¿El personal de la CUN-Pamplona tiene que temer por sus puestos de trabajo?
No. Estamos en una situación tranquila y creciendo.
Habría que preguntárselo al rector aunque es un edificio limitado. Para determinados posgrados tiene más sentido Madrid por su visibilidad y porque se podrán matricular más alumnos.
¿Cuándo surge la idea de un nuevo centro?
Es una idea antigua que se remonta a más de 20 años. Se ha ido valorando. En 2005 se compró un policlínico donde se realizan 25.000 consultas y cirugía mayor ambulatoria. Esa actividad se traslada al nuevo hospital. Nos ha servido de base para testar si podíamos hacer algo más grande en Madrid.
¿Por qué Madrid?
Tenemos muchos pacientes de allí y del sur de España. La sanidad privada en Madrid ha crecido muchísimo. Antes estaba muy fragmentada en hospitales pequeños pero ahora se han consolidado grandes grupos hospitalarios y lo hemos notado. Los pacientes de Madrid y del sur han bajado en los últimos diez años. Es una manera de hacer frente a la competencia: situarnos en Madrid para recuperar a esos pacientes y estar más cerca de los que vienen aquí y nos piden una asistencia más sencilla allí.
¿Era la única manera de expandirse?
No. De hecho en los últimos años hemos recibido propuestas para gestionar clínicas en el sur de España, en Barcelona y en el extranjero. Por situación, visibilidad, competencia... nos interesaba más Madrid. Está muy bien comunicado.
¿Tuvo algo que ver en la decisión final la operación de compra de los terrenos de Donapea para levantar tres institutos, que se fue al traste en 2012 por discrepancias entre grupos políticos?
No. La decisión de Madrid ya estaba tomada antes. Seguiremos invirtiendo aquí. Hay proyectos que se ralentizan y se pueden retomar en unos años. No se han desechado. Nosotros trabajamos a largo plazo.
¿Cómo son ahora las relaciones con el Gobierno de Navarra?
Procuramos que las relaciones institucionales sean normales y llevarnos bien. Es cierto que en la legislatura hemos tenido nuestras diferencias pero intentamos colaborar y hemos dado muestra de ello en algunas cesiones. También es cierto que el Gobierno está apoyando más la investigación.
Fin del convenio sanitario de los trabajadores de la Universidad de Navarra, política de becas... No les han tratado bien.
No nos han tratado como hubiésemos querido que nos trataran. Pero nuestro compromiso es colaborar con las autoridades y no entrar en debates políticos. Ofrecemos al consejero lo que tenemos para que, si ve que es positivo, pueda beneficiarse. Me gustaría que hubiese un gran pacto de sanidad entre los principales partidos y que nos diesen, no solo a la CUN, una estabilidad en la atención sanitaria, bien por patologías, grupos de población... Nuestra tarea es ofrecer la mano.
Nuevo hospital en Madrid y centro de posgrado. ¿Le seguirá la facultad de Medicina?
Queremos tener el mismo modelo en Madrid que en Pamplona. Pero no se está pensando en ofrecer Medicina en Madrid.
¿Y si se implanta Medicina en la UPNA?
Estudiaremos si tenemos que ofrecer algo en Madrid, pero iría más en la línea de los últimos cursos para prácticas. Ahora no está encima de la mesa. Cuando lo decidan tendremos que ver cómo nos va a afectar y si tenemos que tomar alguna medida adicional.
UN HOSPITAL, DOS SEDES
Su idea es: ‘un hospital, dos sedes’. ¿Cómo será factible?
Tendremos que ir ajustandola a medida que veamos cómo funciona. Somos un hospital académico y los centros que investigan y tienen docencia necesitan un mayor volumen de pacientes para sus investigaciones. Madrid nos da la posibilidad de duplicar el tamaño de la Clínica. Vamos a ampliar los departamentos y subespecializarlos.
Pero Madrid hará la competencia a Pamplona. Tendrá las mismas especialidades.
Para minimizar esa competencia tendremos departamentos únicos, con un director. Se complementarán. Por ejemplo, en Ginecología una subespecialidad como la Obstetricia, los partos, tiene un tope en Pamplona mientras en Madrid hay cien mil partos. Podremos desarrollar más allí esa subespecialidad y la parte oncológica de la ginecología quizás la podamos desarrollar más en Pamplona, donde tenemos los centros de investigación.
Internamente, de acuerdo. Pero para el paciente sí hay competencia. Son dos centros y va a Madrid o a Pamplona.
Posiblemente ofertemos muchas cosas en los dos sitios pero nos quedaremos con algunos procedimientos en Pamplona con idea de derivar pacientes aquí.
Eso nos lo irá diciendo la vida. La idea es que Pamplona sea un hospital de referencia para el norte de España, La Rioja, Castilla y León... Y también para los pacientes internacionales, los que vienen de África, Este de Europa y Latinoamérica.
¿Pamplona? Si llegan en avión a Madrid...
Sí. Pero una vez que se ponen en marcha es una hora más a Pamplona. Muchos vienen para procedimientos que requieren hospitalización más larga. Pamplona es una ciudad tranquila donde ofrecemos todo y en Madrid, de entrada, no. La experiencia que tenemos con esos pacientes es que quieren venir aquí. Los pacientes portugueses, por ejemplo, no. Pero de más lejos, dará igual.
Paradójico.
Es un reto, pero lo podemos conseguir.
¿Han medido el impacto que puede suponer para CUN-Pamplona?
Sí. Llevamos varios años con una estrategia comercial para conseguir más pacientes del norte de España. De hecho todo el crecimiento que estamos teniendo aquí es de pacientes del norte y extranjeros.
¿Se refiere a convenios con aseguradoras?
Sí, convenios con aseguradoras y la estrategia de ACUNSA. Ha lanzado productos completos pensados para pacientes cercanos del País Vasco, La Rioja... Estamos creciendo. Hemos pasado de un 30% de pacientes de Navarra y norte de España a un 70%.
Con razón dice que trabajan a largo plazo...
Sí. Hay grupos que tienen hospitales en varias ciudades. Nosotro tendremos un hospital en Madrid que es la mitad que el de Pamplona y derivará pacientes. Puede afectar algo pero creo que tenemos mercado suficiente para las dos sedes. Tendremos que ir viendo la repercusión de la apertura.
¿Cómo van a incentivar al paciente que viene a Pamplona?
Mucho por vía de las pólizas, aunque la mayoría cubren las dos sedes. Y efectivamente hay algunas compañías más desarrolladas en el norte y hemos llegado a acuerdos para que nos deriven un volumen de pacientes a Pamplona. Hay que tener en cuenta que Madrid es un hospital de 75 camas e intentaremos mantener aquí las hospitalizaciones largas. La oferta aquí es más completa. Otra estrategia es que el centro de llamadas estará en Pamplona. Las citas se van a dar desde aquí. Madrid se irá desarrollando e irá creciendo en función de cómo podamos defender Pamplona. Es un poco la estrategia.
La CUN mueve turismo sanitario. ¿Cree que se frenará?
Al contrario. Queremos potenciarlo. Por eso hemos apostado por pacientes internacionales. Tiene su lógica. La UN ha crecido mucho en alumnos internacionales: un 25% de los que se han incorporado este año lo son. Y la experiencia nos ha demostrado que sus familiares les visitan y descubren la CUN. La estructura hotelera de Pamplona, el campus al lado... facilitan que esos pacientes vengan. Es una sinergia. También hemos notado mucho lo que se está generando alrededor del Museo, con los patronos internacionales. La CUN es parte de la Universidad y esa es nuestra fuerza.
¿Cuál es su perspectiva económica?
Pasar de los 160 millones facturados a cerca de 200 en tres o cuatro años, si va bien.
¿Y si se estrellan?
Tener una sede en Madrid nos va a dar oportunidades que ahora no tenemos. Incluso si llega una nueva crisis tendremos más oportunidades. Va a ser positivo.
La inversión en el edificio del hospital, 60 millones, no es suya. ¿Cómo se gestó?
Es una solución diferente a la de Pamplona. No podíamos realizar una inversión tan grande como para comprar un terreno y construir un hospital. La sede es una promoción de la empresa Inversiones Tirema S.L.U., propietaria de los terrenos. Muchos de los socios son pacientes nuestros, valoran la actividad de la Clínica y confían en nosotros. Hemos llegado a un acuerdo por el que construyen el hospital. Noostros lo alquilamos e invertimos en la tecnología. Han sido 25 millones.
¿Es un contrato limitado en el tiempo?
Sí es un contrato a 30 años, con 20 años prorrogables.
¿Con opción de compra?
Lo decidiremos en 30 años.
74 camas, siete quirófanos, UCI, UCI de neonatos... ¿Puede crecer más?
Sí. El hospital está diseñado para crecer tanto en consultas como en camas. Podemos llegar a 180. Está previsto en función del impacto en Pamplona.
Es una plaza complicada, con mucha competencia. Pero creo que nadie ofrece lo que damos: una medicina académica donde el médico está pendiente de los últimos avances. Vamos a poner en marcha una Unidad de Ensayos Clínicos similar a la de aquí para ofrecer cualquier fármaco antes de que salga al mercado. También alta tecnología, similar a la de Pamplona. Es un centro de alta resolución. Los profesionales se incorporan con dedicación exclusiva, hay equipos multidisciplinares y podemos diagnosticar en menos de 48 horas e iniciar el tratamiento sin esperar. Y nos caracterizan los cuidados de enfermería.
Un sello de la CUN.
Sí. Casi todas las enfermeras que se van a incorporar se han formado aquí y han hecho cursos de especialización. Ofreceremos la misma calidad: atención humanizada, centrada en el paciente, con cuidados de hostelería y limpieza propios. Cuidamos al paciente en todas sus dimensiones.
El centro tendrá 46 especialidades y refuerzan seis áreas. ¿Cuáles son?
El área de chequeos, muy dirigida a ejecutivos. El área de salud de la mujer y pediatría, muy enfocada a partos pero con unidad de mama potente. El área de oncología, de la mano de Pamplona. Se va a poner en marcha un Instituto Oncológico de la UN que tendrá profesionales de Madrid y Pamplona para ofrecer los últimos tratamientos, integrar a los investigadores del CIMA y ganar en visibilidad. Además tendrá un área cardiovascular y un área quirúrgica avanzada. Hay 74 camas y la rotación quirúrgica será muy fuerte. Eso requiere cirugía mínimamente invasiva, robótica, laparoscópica...
Y Unidad de Medicina Deportiva. ¿Por qué?
Sí. Cada vez se hace más deporte y la gente demanda una preparación. También hay más lesiones. Por eso se trabajará en prevención y tratamiento. Llevamos años trabajando el deporte, desde la época de Induráin, y ahora llevamos la parte médica de Osasuna.
¿Pamplona podría quedar como un centro de ‘segunda opinión’?
La Clínica está muy reconocida como un centro de segunda opinión y queremos que en Madrid también sea así. Allí la accesibilidad es mayor.
¿La entrada en escena de Madrid está removiendo Pamplona?
Se está beneficiando porque se están incorporando profesionales de prestigio que tendrán actividad aquí. Los líderes en Madrid tendrán que viajar a Pamplona, dar clase en la facultad y participar en proyectos de investigación en el CIMA. Vamos a ofrecer un trabajo interdisciplinar gracias a la dedicación exclusiva de los profesionales.
Eso se paga...
Ha habido que ser generosos en algunos casos, pero hemos procurado mantener una política salarial equitativa. También nos ha sorprendido que vienen profesionales ganando menos dinero.
¿Cómo se explica?
Les ofrecemos un proyecto completo, con libertad para ofrecer lo mejor a sus pacientes. Ahora se interviene mucho desde las gerencias de los hospitales y a muchos profesionales no les gusta. Y están centrados en una única institución. Muchos trabajaban en varias.
Hay déficit de profesionales y el centro en Madrid va a tener 130 médicos. ¿Han tenido problemas para contratar?
Ahora no detectamos tanto déficit. Quizás en alguna especialidad concreta. Sí hay un recambio generacional que se está estudiando en el Ministerio. Nosotros no estamos encontrando demasiadas dificultades para contratar, tanto en Pamplona como en Madrid.
Sorprende después de todo lo que se oye.
Hay muchos profesionales que no están contentos, sobre todo en la sanidad privada en Madrid y han apostado por nuestro modelo. Y, de forma indirecta, nos hemos encontrado con profesionales que trabajan en Cataluña y se quieren venir.
¿La fuga catalana no es solo de empresas?
No. También es de talento. Se van a incorporar buenos profesionales de allí.
¿Llaman a su puerta para ir a...?
Sobre todo a Madrid. A la hora de atraer talento Madrid da más oportunidades. Incluso desde el punto de vista fiscal. Es un entorno atractivo.
¿Navarra ha perdido atractivo?
Hemos perdido competitividad, sobre todo pensando en este tipo de profesionales muy competitivos, que necesitan viajar y tienen contactos internacionales. Pamplona, desde el punto de vista del transporte, ha perdido. Incluso de cara a los pacientes. Por eso, valoro muy positivamente el avión a Frankfurt. Ayudará.
¿Se van médicos de Pamplona a Madrid?
Sí, un grupo pequeño de unos diez. Nuestros profesionales no se quieren ir pero queremos que allí se haga la misma medicina, con la misma cultura, y por eso necesitamos un grupo que haga de madre. Hemos contratado también antiguos alumnos y profesionales que trabajaron aquí.
¿Cuál será la plantilla total?
Aquí 2.100 profesionales, de ellos 300 médicos. Y en Madrid 500, con 130 médicos.
José Andrés Gómez Cantero (Bilbao, 26 de agosto de 1964). Es Ingeniero Industrial por la Universidad de Navarra y máster por el IESE en Programa de Dirección General. Inició su carrera como director en un colegio de Bilbao y saltó a la Universidad de Navarra, como adjunto al rector. Desde 2005 es director general de la Clínica Universidad de Navarra y ahora, con el mismo cargo, tendrá que dirigir los centros de Pamplona y Madrid.