Alimentación
Las dietas poco saludables pueden favorecer trastornos mentales en niños
Un estudio pionero en España estudia la relación entre dieta mediterránea y trastornos como el TDH; una experta insiste en la importancia de tener un “patrón dietético” saludable y una dieta, en conjunto, equilibrada


Actualizado el 30/06/2017 a las 10:15
Las dietas poco saludables pueden favorecer la aparición de trastorno por TDH (déficit de atención e hiperactividad), depresión y ansiedad en niños y adolescentes mientras que las dietas saludables, como la mediterránea, son protectoras. Así lo indicó este viernes la pediatra de la Universidad de Navarra Nerea Martín Calvo en el transcurso de la XI Jornada de Actualización en Psiquiatría Infantil y Adolescente organizada por la Sociedad Vasco-Navarra de Psiquiatría, la CUN, el SNS, el IdisNA y el Grupo Mente-Cerebro de la UN.
La especialista apuntó que la dieta y los hábitos de vida son factores de riesgo modificables y hay que tenerlos en cuenta o para prevenir o para tratar una enfermedad. Y aseguró que hay una asociación entre la dieta y la salud mental. “En adultos hay muchos estudios que asocian la dieta con la depresión, por ejemplo”. Sin embargo, en niños escasean los estudios aunque la experta citó cinco trabajos internacionales que relacionan la alimentación con el TDH.
De ahí que, fruto de la colaboración entre el departamento de Medicina Preventiva y Salud Pública de la UN y el Servicio Navarro de Salud, se haya puesto en marcha el proyecto SENDO (seguimiento de Escolares Navarros para un Desarrollo Óptimo) cuyo objetivo es analizar la dieta y el estilo de vida con diferentes enfermedades, entre ellas las psiquiátricas.
El estudio, pionero en el país, contó en su fase piloto con 150 niños navarros de entre 4 y 7 años sobre todo de Pamplona en los que se está analizando la dieta y su relación con los trastornos mentales, entre otros aspectos. Se trata de un estudio de seguimiento, que incluye preguntas de salud mental, que comenzó en 2015 y este año se cumplimentará la fase se seguimiento. “A partir de ahora vamos a comenzar a tener más datos”. Actualmente, el reclutamiento de niños para seguir con el estudio es permanente y se contacta con niños a través de colegios y pediatras.
LA IMPORTANCI DE UN PATRÓN
Realmente, indicó Martín-Clavo, lo importante es que la población empiece a mentalizarse de que en la vida hay que tener un patrón dietético. “No se trata de criminalizar alimentos ni de considerar algunos que son la panacea. Hay que tener un patrón saludable ¿Las chucherías? Que entren en un patrón pero con un consumo moderado, responsable, en la proporción que considere la dieta mediterránea”. Así, lo importante es que la dieta en conjunto sea variada, equilibrada y responda a unas características.
Por ejemplo, en el TDH ha habido dos líneas de investigación en los últimos años. Por un lado, las dietas de ‘eliminación’, que criminalizan una serie de alimentos y aconsejan quitarlos de las dietas porque sientan mal a los niños y, por otro lado, la línea que aconseja suplementar la dieta, por ejemplo con grasas omega 3. “Se ha investigado mucho y en los análisis parece que algo de efecto hay, aunque no son estudios de calidad. Curiosamente uno de los beneficios de la dieta mediterránea es su perfil de grasas: tienen una relación ácidos grados monoinsaturados- ácidos grados saturados que parece que está en el origen de sus efectos beneficiosos en diferentes terrenos como enfermedad cardiovascular y probablemente también TDH”.
Con todo, la especialista insiste en huir de intentar encontrar un sólo alimento, un sólo nutriente. “Hay que pensar en global”. Y, en este sentido, añade que los resultados que se están encontrando con el estudio de toda la dieta está relacionado con lo que lleva años estudiándose tanto en dietas de eliminación como de suplementación.
Respecto a la responsabilidad de los padres en la dieta, Martín-Calvo apuntó que es “complicado” y no se trata de culpabilizar a nadie. “Los niños están bombardeados con un montón de publicidad que les empuja a consumir alimentos poco saludables y tienen al alcance de su mano muchos alimentos poco saludables mientras que lo saludable está a desmano”. Hoy, añadió, comer bien requiere un “esfuerzo extra”.
Por eso, dijo, desde el proyecto SENDO se persigue mentalizar a la población de que haga ese esfuerzo y empujar a tomar medidas para que la alimentación saludable “lo tenga un poco más fácil”.
El experto hizo un llamamiento para que los padres sean “prudentes” al leer información en internet y redes sociales y consulten con su médico la evidencia científica. “No todas las informaciones online y opiniones en redes sociales están contrastadas científicamente”, dijo. Según el especialista, el TDAH afecta a entre el 3% y 7% de los niños y persiste en la edad adulta en el 60%. “Los tratamientos para el Trastorno de Déficit de Atención con o sin Hiperactividad son efectivos”, dijo. “Internet no siempre es malo y hay muchas informaciones buenas y otras que no lo son. Por ello, se debe tener en cuenta que se pueden tomar decisiones perjudiciales para la salud de los hijos”.
Los tratamientos se componen de medicación, psicología, apoyo académico y formación de padres y profesores en psicoeducación y manejo conductual. “Existen ciertas dudas ante optar por un tratamiento farmacológico o de otro tipo y el debate no tiene que estar en la calle, ni en las redes sociales, sino en los despachos de los profesionales, ya que sabemos cuál es el mejor tratamiento para cada caso”.