ARTE URBANO
Un grafiti que rompe esquemas
Grafiti y Universidad de Navarra no parecen dos palabras que suelan ir unidas. Sin embargo, durante cuatro días tenderán un puente de arte urbano destinado a abrir el campus hacia Pamplona y la UPNA


Actualizado el 08/03/2017 a las 06:00
Agazapados, con el jersey dentro de la mochila para amortiguar el tintineo de los botes de spray, dos jóvenes grafiteros aguardan su momento para dejar su firma en la pared con la esperanza de que el guardia de turno no aparezca y frustre la pieza. Esta escena, imaginada por Arturo Pérez-Reverte en su novela El francotirador paciente, describe parte de un mundo hermético en el que pocos se muestran dispuestos a hablar de sus obras. Ahora, en Pamplona, en el lugar más inesperado, un grupo de alumnas de un colegio mayor agita los aerosoles para sacar a la luz la otra parte de ese mundo. Y no sólo eso. A través del grafiti pretenden tender un puente de arte urbano que sirva para romper moldes mentales y abrir el campus de la Universidad de Navarra a Pamplona y a la UPNA. Y piensan mostrar la obra a todo aquel que la quiera ver.
Las paredes de piedra de Goimendi llevan más de medio siglo amenizando la vida cultural de sus residentes, pero ahora están viviendo un giro vertiginoso de la mano de media docena de alumnas. Andrea Nicolás Ortega, murciana de 18 años y estudiante de 1º de Periodismo y Filosofía, Ana Isabel Álvarez Pérez (Valladolid, 3º de ADE y Derecho bilingüe), María Fe Portugal Quevedo, peruana de 20 años y estudiante de Economía y Leadership and Gobernance Program, y las hermanas madrileñas Almudena y Paloma Rivadulla Durán (23 años, Máster en Filosofía y, 20 años, 2º de ISSA, respectivamente) lideran un proyecto que nació fortuitamente, con un vídeo de Youtube.
“Queríamos organizar un ciclo cultural novedoso y visual, que rompiera con todo lo anterior que habíamos hecho, y se nos ocurrió el tema del grafiti. Nos topamos con un documental magnífico, La piel de lo muros, que retrata el mundo del grafiti en Pamplona y dio la casualidad de que conocíamos a uno de sus protagonistas; Javier Manzanos, anterior director del Centro de Arte Contemporáneo de Huarte y ahora en el Ayuntamiento de Pamplona. Fuimos a verle con la idea de llevar a la UN al centro de Pamplona y montar algo con grafiti y le encantó. Pero le dio la vuelta, nos dijo que teníamos que hacerlo aquí, en el campus. Y tenía razón”, cuentan.
Si las estudiantes pensaban que a la UN podría no cuadrarles su aventura pronto vieron que se equivocaban. Tomás Gómez-Acebo, vicerrector de alumnos, aplaudió la propuesta y ha cedido la explanada de la Facultad de Comunicación para que acoja el acto central: una performance en la que el grafitero Jabi Landa realizará una pieza de casi cuatro metros mientras su hermano Mikel y las alumnas Paloma Rivadulla y Marta Belmonte (1º de Enfermería) bailan y se mimetizan con la obra. Será el 28 de marzo al mediodía.
Y hay otro factor inesperado: la conexión con la UPNA. Las organizadoras del ciclo acudirán los próximos días a las clases de Sociología Urbana del profesor Jesús Oliva para explicar su propuesta e invitar al campus vecino.
Pero habrá más en el ciclo Gafiti: cultura o anticultura; clases abiertas sobre la historia del grafiti en Pamplona a cargo del citado Javier Manzanos, visitas guiadas por los muros y grafitis de Huarte o tertulias con los grafiteros Jabi y Mikel Landa y Ángela Aznar. Ésta última, doctora en Biología e investigadora del CIMA. Más esquemas que se rompen.