Ocho preguntas para descifrar el Canal de Navarra

Canal de Navarra es un proyecto complejo. Tras ejecutarse la primera fase y su ampliación, ahora se debate en la arena política la segunda fase, que llevará agua a la Ribera. Para entenderlo se detallan a continuación unas claves.

M. Carmen Garde

Actualizado el 16/02/2017 a las 17:25

El Canal de Navarra comenzó a construirse en 2001 después de muchos años de estudios. Entender las entrañas de esta obra estratégica no es sencillo. A continuación, se dan algunas claves para entender el actual debate del proyecto.

¿Qué está hecho?

Ocho preguntas para descifrar el Canal de Navarra

La primera fase del Canal de Navarra. La primera piedra se colocó el 15 de octubre de 2001. El 22 de marzo de 2011, casi diez años después, concluyó su construcción. Su trazado va desde el embalse de Itoiz y hasta Pitillas. Entre las dos puntos hay construidos 101 kilómetros de canal principal a ‘cielo abierto’ que abastecen a 22.472 hectáreas (todas ellas eran de secano y se han transformado en regadío). Son terrenos de una veintena de localidades y que pertenecen a 4.200 propietarios (unos 3.500 regantes). En la actualidad, acogen más de 42 cultivos diferentes, aunque el mayoritario es el maíz.

Su coste, según un informe de la Cámara de Comptos, ascendió a un total de 486 millones de euros.

¿Qué se acaba de construir?

La Ampliación de la Primera Fase, conocida como el ramal de Tierra Estella. Consiste en la ejecución de una conducción subterránea de 21,3 km de longitud que discurrirá desde Artajona hasta Lerín. Permitirá abastecer de agua de Itoiz a 15.275 hectáreas de 7.050 propietarios de quince localidades.

El proyecto inicial no contemplaba su construcción. Pero el Gobierno foral, de acuerdo con el Estado, introdujo la ampliación por criterios de eficiencia. Observó un ‘ahorro’ de agua en la primera fase del Canal porque, al emplearse técnicas de riego modernas, se vio que el consumo medio de agua era de unos 5.000 m3 frente a los 6.400 previstos. De ese modo, se mantenían las obras mientras se estudiaba cómo ejecutar la segunda fase.

Las obras comenzaron el 1 de diciembre de 2015 y están recién terminadas, ya que concluyeron en diciembre del 2016. Su presupuesto era de 42,5 millones, aunque la adjudicación se hizo con una considerable baja (27,2 millones sin IVA).

Ocho preguntas para descifrar el Canal de Navarra

¿Qué queda pendiente?

La segunda fase del Canal de Navarra, que llevará el agua a la Ribera, con lo que se pondrá fin al proyecto. Se prevé que una Pitillas con Ablitas. Pero se trata de un proyecto en plena discusión. Ni está definido su recorrido ni el número de hectáreas que regará. En consecuencia, tampoco está ‘atada’ su financiación.

¿Cuántas hectáreas regará la segunda fase?

Está pendiente de decisión. El proyecto inicial contemplaba 21.522 hectáreas. Es la cantidad que el Ministerio de Agricultura defiende con el argumento de que el proyecto de la segunda fase debe ser “ambicioso” y “con visión de futuro”. Si, finalmente, se abastece de agua a 21.522 hectáreas, el conjunto de la obra (primera fase más ampliación más segunda fase) alcanzaría un total 59.160 hectáreas.

Ocho preguntas para descifrar el Canal de Navarra

Ahora bien, el Gobierno cuatripartito apuesta por un número más reducido. Habla de entre 9.000 y 10.000 hectáreas “viables” y, como máximo, apunta 15.300 hectáreas. Esgrime que la concesión de agua de Itoiz no da para más superficie. Pero el Gobierno afirma que el número saldrá de la decisión que adopten los futuros usuarios del Canal. Este mes ha iniciado un periodo de consulta con las comunidades de regantes (unas 53 entidades). Les expone los estudios, alternativas y costes para que ellos, en asamblea, decidan cuántas hectáreas quieren regar con agua del Canal de Navarra. Se prevé que en julio se postulen todas y ya haya un número.

¿Cómo se pagará?

No está concretado. Para la construcción del Canal de Navarra, el Estado y Navarra constituyeron la sociedad pública Canasa, que es la gestora (protocolo firmad el 19 de octubre de 1998). El Estado participa con el 60% y la Comunidad foral con un 40%. En su día, estimaron que ejecutar las dos fases costaría 722 millones de euros. Acordaron pagar entre los dos la mitad (361 millones) a fondo perdido. En este momento, los dos casi han cumplido con la aportación de capital al 50% (han puesto 325 millones y este año pondrán otros 10 millones), pero ya no hay fondos suficientes para la segunda fase. En teoría, deberán llegar a un acuerdo una vez se sepa el coste. La otra mitad se planeó pagar con préstamos bancarios y con los ingresos de regantes, centrales hidroeléctricas, mancomunidades e industrias.

¿Qué pide Navarra al Ministerio?

Para el 50% del coste de la obra se solicitó un préstamo de 125 millones para periodo 2012-2039 a un tipo fijo del 6%. Además, Navarra aprobó conceder por ley un préstamo a Canasa de 77 millones por “usos expectantes” a la espera de que se incorporen todos los usuarios. El pago de ese préstamo va desde 2014 a 2026, de manera que el Gobierno foral paga cada año 8,5 millones al año a Canasa. A partir de 2027 se supone que Canasa devolverá a las arcas forales ese crédito con un 3% de intereses. Ahora, el Gobierno de Navarra pide que el Estado conceda otro préstamo similar al de usos expectantes de Navarra por un importe de unos 115 millones para poder ejecutar las obras de la segunda fase.

¿Qué es la zona regable?

La zona regable es un proyecto totalmente diferente al Canal de Navarra, pero que están unidos. De forma coloquial, el Canal de Navarra es solamente la ‘gran tubería’. La zona regable es el conjunto de ramificaciones de regadíos que parten de ese canal principal o ‘gran tubería’ y llevan el agua hasta cada una de las parcelas. La financiación de la zona regable no corre a cargo de Canasa, sino sólo del Gobierno foral. Tanto para la primera fase, como para la ampliación, el Gobierno de Navarra optó por el sistema de concesión o peaje en la sombra tras los correspondientes concursos públicos. La primera fase se adjudicó en septiembre de 2006 a Aguacanal, para que la construyera, gestionara y explotara durante 30 años. El capital de Aguacanal en este momento es de Acciona SA (45%), Agbar (45%) y Abeinsa Infraestructuras Medio Ambiente SA (10%). La adjudicación se hizo por una tarifa del m3 por hectárea a pagar en 30 años. La inversión final reconocida por la Administración es de 169,9 millones. El canon que este año pagará el Gobierno foral a la sociedad concesionaria es de 15,8 millones, según se recoge en los Presupuestos Generales de Navarra.

La segunda zona regable es la correspondiente a la ampliación. Se adjudicó el 27 de marzo de 2014 a la sociedad formada por Aguas de Navarra, sociedad liderada por OHL y Aguas de Barcelona - Agbar, para 30 años. Las obras todavía no han concluido aunque se prevé que en abril el agua de Itoiz ya llegue hasta Falces. El coste para el Gobierno de Navarra, mediante peaje, los próximos 30 años se estima en 394 millones.

¿Qué pagan los regantes?

Los regantes pagan por diferentes conceptos, pero la suma oscila entre 225 y 350 euros por ha al año. Uno, a la CHE por el canon de regulación del embalse de Itoiz (34 euros por ha/año y durante 50 años). Dos, a Canasa, una parte fija (94 euros por ha/año) por conducir el agua desde Itoiz, y una parte variable (0,028 céntimos por m3 de agua que consuman). Tres, pagan a la sociedad concesionaria de la zona regable (Aguacanal o Aguas de Navarra). A Aguacanal se paga 24 euros por ha/año y a Agua de Navarra deberán abonar unos 39 euros por hectárea. Además, para la gestión de sus comunidades de regantes abonan 10 euros por hectárea al año.

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