El jefe del Gobierno libio de transición promete un régimen democrático
- En el primer contacto diplomático, la Liga Árabe aseguró su disposición de ayudar al nuevo régimen libio
Publicado el 02/11/2011 a las 01:00
El jefe del Gobierno libio de transición, Abdelrahim Elkib, subrayó ayer el compromiso de las nuevas autoridades por construir un Estado democrático y respetuoso con los derechos humanos.
"Estamos implicados en la construcción de una nación respetuosa con los derechos del hombre y que no aceptará violaciones de los mismos", recalcó Elkib.
En rueda de prensa ofrecida en Trípoli, Elkib afirmó que Libia ha conseguido llegar a esta situación nueva "por la voluntad del pueblo libio", en clara alusión a la rebelión contra el régimen del coronel Muamar el Gadafi, que comenzó el 17 de febrero y concluyó el pasado 20 de octubre, con la captura y muerte del dictador.
Relaciones de vecindad
En la rueda de prensa, Elkib manifestó también que las nuevas autoridades libias desean mantener "una relación privilegiada con los países vecinos" y desligada por completo de cualquier vinculación con el antiguo régimen.
"El mundo debe respetar a Libia y sus intereses, como Libia desea hacer con el mundo, en aras del entendimiento mutuo", afirmó el nuevo jefe del Gobierno libio de transición, un intelectual y hombre de negocios natural de Trípoli.
El jefe del Gobierno recalcó la necesidad de construir un tiempo nuevo "sobre la base de la confianza, el respeto y la fraternidad para alcanzar de este modo la estabilidad que tanto desea y necesita Libia".
Elkib fue elegido nuevo jefe del Gobierno tras la votación llevada a cabo por el Consejo Nacional Transitorio (CNT).
En la votación, Elkib, que se presentaba junto con otros cinco candidatos, obtuvo el apoyo de 26 de los 51 miembros del CNT, el órgano que se ha encargado de representar los intereses políticos de los rebeldes libios desde que se alzaron contra Gadafi.
"Hoja de ruta"
En la "hoja de ruta" que el CNT dio a conocer el pasado 31 de agosto, una vez que Trípoli cayó en manos de los rebeldes, se indicaba que no se procedería a la formación de un Gobierno hasta que no estuviera liberada la totalidad de Libia, lo cual consideró que se había producido el 20 de octubre, cuando Gadafi y su hijo Al Mutasim fueron apresados y ejecutados por los rebeldes.
Las reacciones no se han hecho esperar. Ayer, un representante del CNT libio y el secretario general de la Liga Árabe, Nabil al Arabi, acordaron impulsar la cooperación y contribuir así a la reconstrucción económica y política del país norteafricano.
Era la primera visita oficial a Egipto de un representante del CNT, tras muerte del dictador y la "liberación definitiva" del país.
Tras el encuentro, Al Arabi aseguró el apoyo de la Liga Árabe a las nuevas autoridades libias.