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Xuxo Jones: "Lo sabe, no lo sabe’ es un oasis de entretenimiento entre tanta actualidad"
El presentador murciano celebra el éxito del concurso de Cuatro, estrenado en 2024 y que se graba en la calle


Publicado el 21/10/2026 a las 08:24
Xuso Jones vive un momento profesional que no esperaba cuando recibió la llamada para ponerse al frente de 'Lo sabe, no lo sabe'. El presentador murciano pensaba que el concurso tendría una vida mucho más corta, pero el formato ha ido creciendo hasta convertirse en una de las apuestas de entretenimiento de Cuatro. Su secreto, defiende, está en la naturalidad de la calle, en las reacciones imprevisibles de los concursantes y en la capacidad de ofrecer un respiro frente a la actualidad. Entre viajes semanales, grabaciones y compromisos profesionales, Jones disfruta de un trabajo que le permite recorrer distintas ciudades y encontrarse con personas de todo tipo.
¿Cómo está viviendo el buen funcionamiento de 'Lo sabe, no lo sabe'?
La verdad es que ha sido una sorpresa. Me llamaron y yo pensaba que duraría una temporada de tres meses. Llevamos más de dos años y ha ido creciendo. La gente le ha cogido mucho cariño. Creo que es un oasis de entretenimiento entre tanta actualidad. El nuestro es un espacio de entretenimiento en el que la gente puede evadirse de los problemas durante un rato y pasárselo bien.
El programa llegó a Cuatro en agosto de 2024. ¿Cómo ha sido adaptarse a un formato cuyo plató cambia cada semana?
Nuestro plató es la calle. Llevo dos años y medio despertándome los lunes en Murcia y cada semana estamos en Galicia, Andalucía, Cataluña o cualquier otro lugar. Eso significa dormir cada semana en una ciudad distinta. Al principio me costó acostumbrarme a los trenes y los aviones, pero ya me he hecho a ello. Me lo paso tan bien y el equipo es tan bueno, tanto el de la oficina como el de la calle, que disfruto muchísimo. Paramos como los colegios: en Navidad, Semana Santa, un mes en verano.
Cuatro reemite ahora el programa los sábados por la noche. ¿Interpreta este cambio como una muestra de confianza de la cadena?
Sí. No entiendo demasiado cómo funcionan las cadenas, pero sé que están contentos con el programa. Por las tardes tenemos buenos datos y notamos el cariño de la gente por la calle. He hecho otros programas de televisión y nunca me habían parado tanto. Creo que la clave es que, cuando grabamos en la calle, pasan muchísimas cosas y me río mucho. Hay una naturalidad que funciona.
¿Cree que Lo sabe, no lo sabe se ha convertido en una alternativa al exceso de información política?
Al final, la política también es entretenimiento, aunque hay otros canales y otros programas para eso. Estamos en un momento muy polarizado. Yo no veo nada de política porque me aburre soberanamente. Hay que estar informado, por supuesto, pero 'Lo sabe, no lo sabe' ofrece otra cosa.
¿Cómo vive las audiencias? ¿Está pendiente cada mañana?
Me llaman perro raro porque no vivo de las audiencias, ni para bien ni para mal. Sé que hago mi trabajo lo mejor posible y busco el equilibrio. La gente de edición, los técnicos y todos los que estamos detrás nos dejamos los cuernos para que salga bien. Después, las audiencias no dependen de nosotros. Si hacemos buenos datos, me preguntan si estoy feliz; sí, claro, pero cuando bajan tampoco me hundo. Tengo que hacer lo que está en mi mano: darlo todo, pasármelo bien y hacer disfrutar a la gente. ¿Qué diferencia encuentra entre el público de la televisión convencional y el que se acerca a su pódcast, Poco se habla?
'Lo sabe, no lo sabe' es un programa muy familiar. Se me acerca un niño de 15 años que lo ve con sus abuelos, una mujer que lo ve con su marido… Es un formato que puede disfrutar mucha gente. No es una tertulia política a las 10:00, dirigida a un público más adulto. A nuestra hora, por la tarde, puede haber espectadores de todo tipo y creo que el programa llega a generaciones diferentes.
El concurso depende mucho de la espontaneidad de las personas que encuentran por la calle. ¿Hay alguna reacción que recuerde especialmente?
Me encanta encontrarme con gente peculiar. Salgo por la calle y la gente ve el programa, se lo pasa tan bien y quiere participar. Al final, puedes ganar 50.000 euros sin tener que apuntarte a un concurso ni viajar a Madrid o Barcelona. Puedes estar trabajando de portero en un edificio o de camarero y que te encontremos.
¿Ha cambiado su manera de acercarse a los desconocidos desde que presenta el concurso?
Siempre he hablado hasta con las piedras. Soy empático, intento ponerme en los zapatos de los demás y aprender de todo tipo de personas y opiniones, incluso cuando son totalmente contrarias a la mía. No juzgo desde el principio.