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'El Rosco' de la polémica: Mediaset demanda a Atresmedia por 'AlaZ', la nueva prueba final de 'Pasapalabra'
La productora MC&F aprecia demasiadas similitudes con 'El rosco' que la justicia obligó a retirar del concurso de Antena 3


Publicado el 10/07/2026 a las 09:09
Daba la impresión de que la tortuosa historia en torno a 'Pasapalabra' y 'El rosco', la que hasta el 17 de junio fue su gran prueba final, se había acabado ya, después de que la justicia prohibiera a Antena 3 e ITV, la productora del concurso, cerrar el programa con ella y tras la adquisición por parte de Mediaset de los derechos de la prueba a la productora MC&F. Nada más lejos de la realidad.
La compañía neerlandesa ha anunciado a través de Mediaset que demandará "de manera inmediata" a Atresmedia por la emisión de 'AlaZ', la sección final del programa con la que ha sustituido la prueba del concurso estrella de la televisión. Según avanzaban varios medios de comunicación y confirmaba este periódico, la productora aprecia demasiadas similitudes entre las mecánicas de ambas pruebas para que su emisión sea legal.
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La productora demandará por plagio y competencia desleal y pedirá además medidas cautelares con el fin de que Atresmedia cese la emisión de la prueba. En realidad, la nueva fase final se basa en el formato suizo 'DallAZetA', cuyos derechos adquirió Atresmedia al conocer la sentencia del Supremo que le instaba a retirar 'El rosco' de su programa, y quizá buscando blindar la prueba de posibles demandas.
En 'AlaZ', los concursantes deben descubrir una palabra concreta a partir de una definición dada por su presentador, Roberto Leal. La respuesta aparece representada mediante espacios en blanco que indican cuántas letras tiene el término buscado. A medida que avanza la prueba, el participante puede intentar resolver la palabra, pasar temporalmente a la siguiente definición pronunciando el clásico "pasapalabra" o solicitar una pista adicional. Esta última opción tiene un coste: perder cinco segundos del tiempo acumulado.
La nueva dinámica recuerda en cierta medida al popular juego del ahorcado, ya que el concursante dispone de una referencia visual sobre la longitud exacta de la palabra. Ese elemento introduce una capa estratégica distinta a la conocida hasta ahora. Los participantes no solo deben encontrar la solución correcta, sino comprobar mentalmente si encaja con el número de letras disponible, lo cual puede consumir segundos valiosos.
La principal diferencia con 'El rosco' reside en que cada definición tiene una única respuesta posible. En la prueba histórica del programa, una misma definición podía admitir varios sinónimos válidos que comenzaran por la letra correspondiente. Ahora no ocurre así.
También cambia la gestión del tiempo. Hasta ahora, los participantes comenzaban la prueba final con 85 segundos. Con 'AlaZ', la cifra inicial se eleva a 110 segundos. La razón es sencilla: la posibilidad de pedir pistas resta tiempo y, además, el proceso de comprobar la longitud de las palabras provoca que los concursantes dediquen más segundos a cada definición.
CAMBIOS ESTÉTICOS
Visualmente, la transformación es evidente. Desaparece la tradicional disposición circular de las letras que daba nombre al rosco y se sustituye por una representación horizontal. La nueva prueba cuenta con grafismo propio, tipografía renovada, música específica y una puesta en escena diferente.
Los espectadores también ganan protagonismo gracias a una presentación más clara de la información. Mientras que en 'El rosco' gran parte del seguimiento dependía de escuchar atentamente las definiciones y respuestas, ahora las preguntas aparecen sobreimpresas en pantalla. Además, una vez resuelta cada palabra, la solución correcta queda visible para la audiencia.
Otra novedad relevante es la posibilidad de elegir el sentido de juego. El concursante que haya acumulado más segundos durante el programa puede decidir si afronta la prueba de la A a la Z o en sentido inverso, de la Z a la A.
Pese a todas estas diferencias, las similitudes con 'El rosco' son inevitables. Al fin y al cabo, ambos pertenecen al mismo género de concursos lingüísticos basados en letras, definiciones y rapidez mental. Las semejanzas son frecuentes en este tipo de formatos internacionales y no constituyen una excepción dentro del mercado televisivo. De hecho, la propia industria lleva décadas adaptando mecánicas similares con variaciones más o menos profundas según el país y la cadena. Sin ir más lejos, en el formato original suizo, que dura diez minutos, solo participa un concursante por programa, puede pedir más de una pista y en lugar de descontarle tiempo, se le resta dinero.
Mientras tanto, Telecinco prepara el regreso de 'El rosco' a su programación en los próximos meses tras hacerse con los derechos del formato.