'Scarpetta': una recomendable serie policiaca protagonizada por Nicole Kidman
Nicole Kidman protagoniza en Prime Video una estimable adaptación de las novelas de Patricia Cornwell, donde da vida a una forense cuya exitosa carrera se ve expuesta debido a una cadena de asesinatos sin resolver


Publicado el 19/03/2026 a las 10:27
Hay dos series conviviendo en 'Scarpetta', la nueva apuesta de Prime Video. Chocan entre sí y se entrelazan. Una con carácter procedimental, que atiende a la fórmula de “vamos a resolver una cadena de asesinatos”, y otra que profundiza en los lazos afectivos y demonios internos de la protagonista y quienes conviven a su alrededor, familiares y amigos.
Quien solo busque lo primero, como espectador, la respuesta a un misterio, puede sentirse insatisfecho. Encontrará también algunas escenas interesantes, fuera del proceso detectivesco, donde reina el intercambio de diálogos afilados y una puesta en escena poderosa, totalmente alejada de efectismos. La propuesta puede resultar densa, incluso terriblemente lenta, para quienes no están por la labor de prestar atención suficiente a todo lo que acontece. Concentrarse frente a la pantalla es un requisito fundamental para disfrutar con lo último de Nicole Kidman, de carisma incuestionable a estas alturas, un producto policiaco basado en las novelas de Patricia Cornwell que carga las tintas en el drama.
Su defensa del rol incómodo de la doctora Kay Scarpetta, con apellido de origen italiano, es uno de los puntos a favor de una producción cuidada en su empaque que propone, a lo largo de ocho entregas, la resolución de un enredo criminal que va escalonándose hasta la sorpresa final mientras estallan los problemas cotidianos.
La mujer experta en homicidios, inteligente y maniática, encarnada hábilmente por Kidman, se ve en la tesitura de defender, casi tres décadas después, su primer caso, sobre cuyo éxito se sustenta una fulgurante carrera en el ámbito forense. Quizás la persona incriminada en aquel momento de esplendor profesional no era la verdadera culpable, a tenor de los indicios que plantea un nuevo caso con ciertas similitudes. La inesperada situación empuja a la inquieta médica a volver al ruedo 28 años después.
Un asesino en serie emplea un modus operandi que le suena de algo. Cada pista estremece a la protagonista, empeñada a su vez en mantener el equilibrio entre sus allegados, una familia disfuncional que no se lo pone fácil. Traumatizada por la muerte violenta de su padre cuando era niña, su obsesión es dar voz a las víctimas y no errar en el tiro a la hora de leer la escena del crimen, pero tan ardua tarea siempre puede complicarse cuando hay seres humanos de por medio.
En Scarpetta, dirigida con ganas por David Gordon Green, de nutrida e irregular filmografía -de 'Joe' a 'Una navidad patas arriba', pasando por las últimas entregas de la sangrienta 'saga Halloween'-, no brilla únicamente su actriz protagonista. Jamie Lee Curtis también participa en el proyecto, en la piel de su hermana del alma, una mujer alocada que se toma la vida de otra manera y perturba la paz hogareña con sus salidas de tono.
El casting, en general, es espléndido. Ariana DeBose (La casa de los susurros) interpreta a una sobrina viuda que habla a diario, de manera obsesiva, con su pareja fallecida, gracias a la inteligencia artificial. Bobby Cannavale (Blue Moon) y Simon Baker (El mentalista) son los hombres de la casa, a su vez investigadores que aportan su granito de arena a un dilema enrevesado, bien narrado cronológicamente, con saltos en el tiempo entre dos épocas distintas. Pasado -a través de distintos flashbacks y con un reparto principal diferente- y presente se relacionan entre sí, al igual que la vida familiar y la profesional. Es difícil separar las relaciones personales y el trabajo cuando parte de tu equipo son parientes cercanos.
LA RENTABLE BLUMHOUSE
Detrás de 'Scarpetta', curiosamente, está Blumhouse, conocida productora estadounidense, sumamente rentable, especializada en cine de terror, con títulos como La monja o Insidious. Elizabeth Sarnoff, guionista colaboradora en el libreto de series como Barry o Lost, adapta el material escrito de Cornwell, que participa en los créditos como productora ejecutiva.
La traslación a imágenes puede resultar compleja, como ocurre con los libros de partida si no se leen a conciencia. De ahí que la nueva apuesta de Kidman, rutilante en la reciente ceremonia de los Oscar, haya recibido críticas dispares. Funciona muy bien si hay entrega por parte del público, obligado a prestar atención para no perderse magníficos detalles del embrollo criminal, como son los mentados diálogos y algunos agradecidos volantazos que tuercen el relato. Sin embargo, si solo queremos la solución al acertijo, el visionado puede atragantarse.