Ángela Molina ('Pura sangre'): "Digo lo que pienso en cada momento"
Da vida a la marquesa de Monteclaro en la serie que emite Telecinco, ambientada en una finca donde se esconden secretos familiares


Publicado el 17/02/2026 a las 08:41
En la ficticia finca señorial de los marqueses de Monteclaro, la muerte del semental más valioso de la yeguada detona una investigación que revela los secretos familiares, los intereses cruzados y las rivalidades históricas. Al frente del linaje se encuentra Rosario del Monte, la heredera del marquesado, a quien da vida la actriz Ángela Molina, que ha vuelto a la pequeña pantalla con la serie 'Pura sangre', emitida los miércoles por la noche (23.00 horas) en '.
¿Qué le atrajo del personaje?
Me ha gustado mucho interpretarlo. Es una persona que está muy esclava de su herencia. Ha heredado de forma natural, pero para los demás significan cosas que no tienen nada que ver con lo que ella siente. Ella no puede ser otra cosa que lo que le ha tocado ser. Entonces, es una persona que está muy cerca de la muerte y vive las cosas con esa conciencia, con esa distancia que te da el saber que te tienes que despedir de lo que más amas, que es la vida. Entonces, todo esto hace que sea un personaje que he amado mucho. Y esa es la reflexión que últimamente más digo: que todos somos iguales frente a algo así y que eso no tiene que suponer un drama, sino algo a lo que nos acerquemos con una conciencia cada vez más generosa. Que he vivido la vida y me voy de la mejor manera posible, que es amándola y confiando. Me gustaría que mi legado fuera mi amor y mi trabajo, y al público le digo lo mismo. Da vida a una mujer empoderada, poco común, que se enfrenta a un jeque.
¿Cómo ha sido interpretar este personaje?
Bueno, no es que se enfrente, pero sí pone los puntos sobre las íes. Cada cultura tiene sus costumbres y hay que respetarlas. A veces tenemos que olvidarnos un poco de nuestra cultura para tener la cultura de la humanidad. Todos somos humanos, tenemos la misma sangre y, por mucha cultura que haya, lo que nos hacemos los unos a otros es lo que cuenta. Esta mujer tiene las cosas muy claras y el jeque cree que el dinero lo puede todo, pero no lo puede todo.
¿Qué es lo que más disfrutó del rodaje?
Me gustó mucho atender a las razones de los más pequeños, porque yo ya tengo niños que tienen la edad de mis nietos en la serie. Para ellos eran sus primeros trabajos y te enseñan tanto con su pureza y entusiasmo. Te lo están dando todo sin darse cuenta. Es muy emocionante trabajar con niños y en esta serie lo he disfrutado muchísimo.
En la serie es la matriarca. ¿En la vida real también es un poco así?
Sí, soy muy pesadamente acaparadora, digo lo que pienso en cada momento, me meto en lo que me parece que me debo de meter sin que me den audiencia. Quiero decir, yo arraso. Soy pesada, pero me va bien, porque lo hago porque los adoro. En la vida familiar estoy bastante presente, pero es que mis hijos son tan cariñosos como yo y entonces no pasa nada. Es recíproco.
La serie empieza poco después de las 23.00 horas. ¿Los actores evitan hacer series de televisión por el horario que tiene el actual prime time?
No me lo he planteado porque, de hecho, cuando hice esta serie jamás pensé que la emitirían tan tarde. Yo a las 22:30 ya tengo sueño. Leo un poco y me duermo, pero ya no duro más. Las personas madrugamos y esos horarios son muy exquisitos para quienes tienen muchísima energía. Lo alabo, pero yo ya no llego a esa hora. Me da coraje porque muchas personas todavía no sabrán que la serie se emite tan tarde, así que recomiendo que el día de la serie se echen una buena siesta para vernos (risas). ¿Cómo llevan los actores el tema de la audiencia?
No miro nada. A mí me interesa la calle, que la gente en la calle me cuente las cosas. Está bien que después las series de televisión pasen a plataformas. Si hay un público que no puede ver la serie de esta manera, puede tener la posibilidad de verla en una plataforma.
Parece que los artistas ahora se pronuncian menos por temas sociales, pero usted nunca se ha mordido la lengua.
No lo he sentido así, no he sentido que la gente de mi oficio no diga lo que piensa. No me lo he planteado, ni lo he reflexionado así, ni me lo creo. La gente con la que trato dice siempre lo que piensa y, más aún, con temas sociales. Pienso que el mundo está en un momento muy frágil, muy tenebroso, extremadamente complicado, y tenemos que estar ahí equilibrando la balanza. El ser humano no se merece los terrores y las guerras que estamos sufriendo.