Leticia Dolera: "A un niño de 14 años nunca le darías cocaína, pero le das un móvil"
Estrena este miércoles 24 de septiembre en HBO Max 'Pubertat', una serie de seis capítulos que sigue los pasos de un grupo de adolescentes acusados de agresión sexual


Publicado el 24/09/2025 a las 05:00
Leticia Dolera (Barcelona, 43 años) ha llevado "con cierta melancolía" eso de no poder echar mano del chiste, como hiciera en 'Vida perfecta' o 'Requisitos para ser una persona normal'. Pero es que en 'Pubertat', la serie de seis capítulos que HBO Max estrena este miércoles, hay poco espacio para la sonrisa. La ficción explica cómo una denuncia de agresión sexual que afecta a tres adolescentes de una 'colla castellera' acaba rompiendo la armonía de la comunidad y dividiendo a las familias en una serie que conecta de lleno con 'Adolescencia'.
Creadora, directora y actriz -da vida a la feminista madre de uno de los acusados-, Dolera vuelve a mostrar su buen pulso para confeccionar un drama familiar abierto al debate.
¿Cuáles fueron los pasos hasta llegar a 'Pubertat'?
Surge en la sala de montaje de la primera 'Vida perfecta', en una conversación que tengo con Oriol Maymó, mi productor. Empezamos a escuchar de algún caso y a los dos nos removía mucho esto. Pensábamos hasta qué punto los padres eran responsables de que hubiera pasado, hasta qué punto gestionan mal este tipo de situaciones, porque se cierran en banda solamente a defender a su hijo y, luego, hasta qué punto incluso un chaval adolescente podía tener la confusión de dónde acaba el juego y la exploración propia de la edad y dónde empieza el abuso. Hace cuatro años empecé a desarrollarla.
Pasa de la comedia, que dominaba sus anteriores proyectos, al drama. ¿Cómo lo ha llevado?
Pues con cierta melancolía, porque había días en los que echaba de menos la búsqueda del chiste, de la ironía, de ese tipo de juego. Pero claro, la historia no permitía que hubiera comedia, aunque hay algún rincón donde he podido permitírmela.
Es lo primero que escribe en catalán y la ficción se desarrolla en una agrupación de castellers. ¿Cómo se le ocurrió?
Pues mira, cuando ya tengo clara la historia que quiero contar, empiezo a pensar en que quiero enmarcarla en el ámbito de la cultura popular porque es una forma de, a nivel metafórico, mostrar esa tensión entre tradición y progreso. Pensé en Semana Santa, en Las Fallas... Pero cuando di con la figura del 'castell', ya no la pude soltar porque sentí que era una forma de volver a mi propia pubertad, aunque yo no he hecho 'castells' en mi vida. Y luego, la metáfora castellera era perfecta. La base de un castell tiene que estar bien formada, o si no, el castell no se levanta. Los adultos son los que ocupan el tronco por el cual suben los niños. Es decir, los niños tienen que apoyarse en los adultos y si no hay confianza, el castell se cae. Era genial para hablar de una comunidad que se enfrenta a un conflicto.
El peso de la serie recae en los cuatro chavales. ¿Fue muy complejo dar con ellos?
Fue un proceso de casting muy largo, de un año. También es verdad que lo hicimos con Irene Roque, que es una de las mejores directoras de casting que tenemos. Lo que nos pasaba a veces es que algunos chavales crecían durante el proceso y no podían seguir porque les cambiaba la voz o pegaban el estirón. Yo tenía muy claro que quería que los niños parecieran niños. Los 13-14 es esa edad bisagra, tan de plastilina, tan vulnerable, donde ves al niño pero también al adolescente que se está empezando a forjar.
De fondo está esa masculinidad tóxica que se ve en el personaje del padre, al que da vida Xavi Sáez, pero también en ese abuelo encarnado por Lluís Marco. Va calando sin que nos demos cuenta, ¿no?
Sí, es que la masculinidad es una herencia. Bueno es que creo que la masculinidad es tóxica, es un corsé. Igual que la feminidad es otro. Al final también la serie habla de la herencia en las familias, esa herencia psicológica que se transmite, de patrones, de comportamientos, y de generación en generación casi sin saberlo. Aquí hay un patriarca muy fuerte, muy duro, que es siempre el más fuerte, el líder, el que provee a la familia. Y se ve cómo eso es un peso para el personaje de Xavi Sáez, y un peso, que no logra sostener, el nieto, el tercero en la generación.
La serie llega en un momento en el que el discurso machista de Vox cala entre los jóvenes varones. ¿Cómo hemos llegado a estos extremos?
Por un lado, esta el hecho de que la adicción a las redes sociales y a las pantallas no favorece el pensamiento crítico, sino todo lo contrario, favorece el pensamiento de estímulo corto y la satisfacción inmediata. También, el algoritmo favorece la trinchera, el conmigo o contra mí. Ese axioma es falso, no tienes por qué estar en el lado contrario. Por otro lado, este sistema capitalista de cada vez trabajar más porque la vivienda es más cara, porque la sanidad pública está cada vez peor... Cada vez trabajar más para ganar más. ¿Para qué más? No sé para qué más, pero no para pasar más tiempo en familia. La pérdida de valor de la cultura y de la educación también. Parece que hay un cambio de paradigma en cuanto a los valores. Parece que los valores son tener más seguidores o llevar más cosas de marca que otro tipo de valores que seguramente te harían mucho más feliz a largo plazo.
¿Usted sería partidaria de, por ejemplo, prohibir el móvil a los chavales hasta que cumplan 18 años?
No sé cuál sería la solución perfecta. Sí que pienso que tú a un niño de 14 años no le darías cocaína, y, en cambio, le das un móvil. Sabemos ya por la neurociencia que los móviles generan ese tipo de adicción y que generan adictos y personas dependientes, que producen ansiedad, que crece la depresión entre adolescentes... Lo sabemos, lo leemos en titulares y se comenta y se dice ¡ay, qué fuerte! Pero habrá que legislar de alguna manera, ¿no?
A diferencia de 'Adolescencia', 'Pubertat' tiene una mirada luminosa y una de las razones es que plantea la reparación de las víctimas.
Bueno, eso surgió en el proceso de documentación. De hecho, en mi primera biblia no estaba, pero cuando me empiezo a documentar, cada vez más y más, veo la herramienta tan increíble que tenemos en el ámbito judicial y extrajudicial y entiendo que tiene que haber una manera para que yo en esta serie pueda mostrar esto, porque es demasiado potente. Y bueno, sí que es difícil y es complejo este asunto, pero también muchas veces no nos paramos a pensar en qué necesita la víctima. Porque a lo mejor que tu agresor esté en la cárcel cinco años no te repara. Por eso cuando me preguntan por 'Adolescencia' yo digo que, bueno, 'Pubertat' no te va a dejar ese poso amargo, de desesperanza. Al revés, creo que te va a dar un poquito de luz sobre estos temas.