TV
David Shore: "Llevo quince años haciendo series de médicos y no he aprendido nada"
"Es muy difícil y un desafío no repetirse en la ficción procedimental, pero también un placer", asegura el guionista de 'House' y 'The Good Doctor' galardonado en el South Series Festival de Cádiz


Publicado el 29/10/2024 a las 08:46
Con 'House', David Shore (London, Canadá, 65 años) elevó las series médicas a otro nivel. Aquel doctor cojo, cínico y adicto a la vicodina, al que tan bien encarnaba Hugh Laurie, permaneció ocho temporadas al acecho de las pesquisas y los rastros que dejan los síntomas de una enfermedad. Ocho años en los cuales el creador, guionista y director recibió un Emmy al mejor guion de una serie dramática por 'Tres historias', uno de los capítulos más memorables de la ficción.
Tras cinco años en los que experimentó con otros formatos, este guionista volvió a enfundarse la bata en 2017 para contar en 'The Good Doctor' la historia de un médico brillante (Freddie Highmore) que estaba dentro del espectro del autismo y que ha echado el cierre este año. Ambos logros son más que suficientes para que Shore recibiera este lunes uno de los galardones honoríficos del South International Series Festival, que estos días se celebra en Cádiz.
Iba para abogado. ¿Llegó a ejercer? ¿Qué le hizo dar el salto a la escritura de guiones?
Quise ser abogado desde que tuve los doce años hasta la segunda semana en la universidad, cuando me di cuenta de que no era para mí. Aún así, continué y practiqué la abogacía durante un tiempo hasta que un amigo que tenía en la universidad me dijo que él solo estaba haciendo esto para contentar a sus padres y que luego se iba a ir a Hollywood. Nunca había pensado en mí mismo como escritor y aquello plantó una semilla en mí que fue creciendo lentamente. En un momento determinado, me tiré a la piscina y me mudé a Los Ángeles a intentarlo. Si no hubiera funcionado, hubiera vuelto a las leyes, pero funcionó.
Sus dos grandes éxitos son dos series médicas. ¿Cómo se interesó por el mundo de la medicina?
Te sorprendería lo poco que sé de medicina pese a llevar quince años haciendo series de este tipo. No he aprendido nada. Hay una razón por la que triunfan tanto y es que en ellas las cosas importan, la gente va a vivir o a morir, y el espectador se preocupa por ellos. Eso como narrador te permite contar otras historias sobre esas personas, quizá más pequeñas y silenciosas, de fondo. No escogí conscientemente ir hacia este tipo de historias. Con 'The Good Doctor' vi simplemente la estupenda serie coreana y dije que quería hacer una versión americana y con 'House' no fue más que me interesaba el personaje y resultó ser doctor. Me hubiese divertido más con él si hubiese sido un abogado o un contable, pero quizás no la hubiese visto tanta gente.
Ambas series son muy diferentes, pero hay un elemento en sus protagonistas que no es muy habitual en las series y es lo antisociales que son.
Creo que en realidad nos representan a todos en algún momento. Todos nos sentimos raritos a veces y ellos son versiones un poco extremas de eso, pero todos estamos tratando de navegar por el mundo y responder preguntas universales y averiguar qué es lo correcto en cualquier situación.
Nunca ha escondido que House le debe mucho al Sherlock Holmes de Arthur Donan Coyle. ¿Cómo llegó a esa analogía?
House nunca fue Holmes pero se inspiró mucho en el detective y la idea llegó a mí de forma gradual, mientras desarrollaba el personaje. No quería hacer el típico médico que se preocupa por los demás y siempre he sido fan de Sherlock Holmes así que seguí tirando por ahí y descubrí que la pureza intelectual del personaje no tenía que ver tanto con las personas, que sí, sino con el misterio y el rompecabezas que hay que resolver. Creo que en esta época en la que todos tienen su verdad, era perfecto encontrar un personaje que estuviera buscando la verdad, que tratara de superar los prejuicios personales, y en este sentido vi en Sherlock Holmes un excelente ejemplo.
'The Good Doctor' como 'House' tuvieron muchos episodios y eso es genial porque permite profundizar en los personajes. Pero, ¿no es también una tortura?
Es muy, muy difícil, pero también un placer. Quiero decir, estás profundizando en los personajes durante un largo período de tiempo, lo cual es maravilloso, y también estás contando historias individuales. Lo complicado es no repetirse y encontrar algo nuevo. Sí es verdad que llega un momento en el que piensas: "Vale, ya hemos contado las historias que queríamos contar". Pero la otra cara de la moneda es que te enamoras de esos personajes y quieres pasar tiempo con ellos de la misma forma que lo hace el público. Disfrutas escribiéndolos. A día de hoy, hay momentos en los que pienso: "Vaya, me gustaría tener al doctor House para escribir". Sucede algo y me gustaría ponerlo en un guion, pero ya no está.
Al hilo de esto, ¿le preocupa que el éxito de audiencia acabe desvirtuando la esencia de una serie por aquello de estirarla?
Al principio, en 'House', me preguntaron si sabía cómo iba a acabar la serie y dije que sí, que sabía exactamente cómo iba a acabar. "Una mañana, recibiré una llamada del estudio diciéndome que la audiencia ha bajado y que la serie se cancela". He tenido suerte con ambos programas porque pude terminarlos en mis términos. De todas maneras, hay tanta presión en los finales de las series que creo que es injusto. Estoy orgulloso de ambos finales, pero el programa debería ser juzgado por su totalidad. Sé que otras series han tenido un final horrible y la gente prefiere salir antes de que alguien le empuje. Y yo, en cierto punto, prefiero irme un poco antes que un poco tarde.