Redes sociales
Un exmoderador de Facebook asegura que ese trabajo era una "trituradora psicológica"
Horacio Espinosa formaba parte de un grupo de 2.000 personas que moderaban contenidos de la aplicación desde sus oficinas en Barcelona


Publicado el 24/10/2026 a las 11:19
Como moderador de contenido para Facebook durante cinco años, Horacio Espinosa tuvo la tarea de desenlodar las redes sociales del contenido de odio y violencia que miles de usuarios vuelcan allí a diario, un trabajo que define como una "trituradora psicológica".
"Había muchísimas bajas por salud mental, era una epidemia: muchos estábamos fatal", explica en una entrevista con EFE desde Barcelona, donde 2.000 personas como él trabajaban moderando contenido para Meta, la matriz de Facebook e Instagram, en las oficinas ubicadas en el emblemático rascacielos Torre Glòries.
Espinosa denuncia que el contenido violento al que les expusieron a diario les provocó estrés y secuelas psicológicas que persistieron años después, mientras que, sin saberlo, estaban entrenando a la inteligencia artificial, que ahora apoya en su mismo trabajo de forma automática.
El gigante tecnológico abrió las oficinas en 2018 con el objetivo de "luchar contra las 'fake news'", según anunció la compañía entonces, pero en mayo de 2025, cuatro meses después de que Donald Trump asumiese su cargo como presidente de Estados Unidos, la subcontrata de Meta aplicó un ERE que supuso su cierre total.
"Haces el trabajo, reconoces que es algo chungo, pero te sorprende tu capacidad para hacerlo. Es un autoengaño, una disociación, hasta que te explota la cabeza, incluso años después", afirma.
Hace dos semanas, una exmoderadora de contenidos de Facebook en Barcelona se suicidó en Lyon (Francia). Su familia reclamará una indemnización a Meta y su subcontrata Telus International, ya que consideran que su muerte se debe al estrés postraumático que arrastraba desde que dejó la compañía.
"Premiaban la precisión con más contenido violento"
Espinosa tuvo que enfrentarse a los estragos psicológicos de visionar vídeos violentos retransmitidos en directo: "Fue por un contenido muy duro, que además se repitió, le salió a otro compañero, y nos afectó a muchos. Empecé a tener malestar, ansiedad, no podía dormir durante varios días".
A raíz de este detonante, estuvo un año de baja por ansiedad y le diagnosticaron estrés postraumático.
Rememora que la calidad de su etiquetado de los vídeos, fotos y publicaciones de Facebook e Instagram se puntuaba según un baremo de 'accuracy' o precisión: "Tenía que etiquetar cada día hasta 500 'tickets' o unidades de contenido. Cada semana tenías una reunión con tu encargado, que revisaba tus métricas y te decía si ibas bien o mal".
"En un principio parecía que evaluaban tu desempeño, tus decisiones, pero luego el sistema cambió y se medía tu 'accuracy' en función de la media. No podía bajar del 95 %, pero había gente que jamás subió del 80 %, así que vivía todo el tiempo bajo amenaza", asegura.
Según Espinosa, los moderadores más buenos recibían más contenido y de mayor violencia: "A mejor precisión, te premiaban con más contenido, hasta traumatizarte".
Romper el silencio
Los trabajadores que han moderado contenido para Meta, ya sea desde Barcelona, Nairobi o Bogotá, suelen hablar bajo anonimato, pues los empleados firman cláusulas de confidencialidad (NDA, por sus siglas en inglés) que les prohíben hablar años después de la extinción de su contrato.
"Ni siquiera podías salir a la calle con la credencial puesta", explica Espinosa.
Él ha decidido exponer su testimonio públicamente después de encontrar apoyo en la organización internacional Data Workers' Inquiry, que desde Berlín coordina una red global de trabajadores de datos e investiga sobre el trabajo humano que permite que la IA funcione.
Además, Espinosa forma parte de la demanda conjunta de 700 empleados que piden a Meta y Telus International que les indemnice con 100.000 euros por los daños psicológicos y morales que les provocó el visionado de contenido violento y sensible que debían filtrar.
"Estábamos entrenando a un robot"
Entre las imágenes, publicaciones y vídeos que veía cada día, no solo etiquetaba contenido violento, sino también material "inocuo", como fotos de gatos: "Todo era categorización y subcategorización, como un árbol: la política (discurso de odio, juego de azar, violencia...) y dentro subetiquetas, hasta el final. Superpreciso".
Asegura que, con este tipo de etiquetado, típico del entrenamiento de software de IA, su trabajo iba más allá de limpiar las redes: "Nos daban contenido para moderar, pero materialmente es imposible: 2.000 personas en la torre no pueden moderar los millones de 'tickets' que se producen por segundo".
Meta asegura que la inteligencia artificial es un componente clave en la moderación de las publicaciones de la plataforma y ONG como Algorithm Watch han señalado el vínculo entre el trabajo de los moderadores y el entrenamiento de estos sistemas.
Por todo ello, Espinosa concluye: "A nosotros nos machacaban con que éramos héroes, los que limpian la red, que aquello tenía un propósito superior. Había gente que se lo tragaba al cien por cien, pero otros pensábamos: estamos entrenando a un robot". EFE