Sociedad
Genoveva Casanova recuerda a Cayetana por su centenario: "La vi llorar muchísimas veces"
La exmujer del duque de Arjona revela algunos secretos de la duquesa de Alba, su suegra y amiga


Actualizado el 30/03/2026 a las 08:45
El sábado 28 de marzo, Cayetana Fitz-James Stuart habría cumplido 100 años. Con motivo de la conmemoración del centenario de su nacimiento, los Alba vienen realizando durante todo el mes una serie de actividades que incluyen una exposición sobre su figura en el palacio de Dueñas, comisariada por su hija Eugenia; un libro escrito por su hijo Cayetano, duque de Arjona, y un documental, coproducido por Canal Sur y Netflix, 'La duquesa de todos', cuyos primeros episodios se han podido ver este fin de semana. Un proyecto audiovisual en el que Genoveva Casanova, exmujer del conde de Salvatierra y madre de sus dos hijos, recordó la estrecha relación que le unió hasta el fin de sus días con la duquesa de Alba, a pesar de haberse separado de su hijo. "La vi llorar muchísimas veces. Llorar por sus hijos. Llorar porque se sentía sola. y llorar porque echaba de menos a sus maridos. A los tres", confesó la mexicana.
Suegra y nuera compartieron complicidad e intimidad durante años. Tiempo en el que pudieron conversar sobre la faceta más personal de la aristócrata, como la prematura muerte de su madre, María del Rosario de Silva y Gurtubay, fallecida a los 33 años a causa de una tuberculosis. "Recuerdo que le afectó mucho cuando enfermó", contó Genoveva. "No entendía lo que estaba pasando. Esa imposibilidad que tenía de poder acercarse a su madre, de no poder hacerle un gesto de cariño" para no contagiarse. Incluso le contó que le "lanzaba las zapatillas" para que no se acercara a su cama por miedo a transmitirle la enfermedad.
Su padre, Jacobo Fitz-James Stuart y Falcó, XVII duque de Alba, se convirtió entonces en su principal referente. "Lo primero y lo principal que heredó de su padre fue la responsabilidad y el compromiso con la monarquía y con la casa de Alba", dijo Genoveva.
OTROS RECUERDOS
Además de la prematura muerte de su madre, el exilio también marcó su infancia y así se lo contó a su nuera. "Lo llevó muy mal. Me contó lo duro que fue para ella estar fuera de España y eso define mucho lo que fue su niñez", ha indicado la exmujer de Cayetano Martínez de Irujo. Tras la proclamación de la República el 14 de abril de 1931, el duque de Alba se marchó al hotel Prince de Galles, cerca de donde vivía Alfonso XIII, también exiliado.
Al estallar la Guerra Civil, se instalaron en Londres, donde el duque fue nombrado embajador de la España de Franco, dejando atrás su residencia oficial, el palacio de Liria. Cuando regresaron, la restauración de la que había sido su casa se convirtió en uno de sus objetivos. "Un día me empezó a contar cómo habían hecho nuevas cortinas para el salón de baile", narró Genoveva, quien también recordó que el primer marido de la duquesa, Luis, y su padre habrían ido recuperando algunas de las piezas que iban encontrando en anticuarios. Otras habían sido puestas a buen recaudo en los sótanos del Banco de España antes de su partida.
Genoveva Casanova y Cayetano Martínez de Irujo se casaron en octubre de 2005. Solo dos años después, en octubre de 2007, anunciaron su separación. Para entonces habían tenido mellizos, Juan y Amina. Aunque el divorcio no fue fácil, aprendieron a tener una relación más cordial y siguieron siendo familia. Genoveva fue una más en la casa de Alba y encontró apoyo en su exsuegra y en su exmarido cuando atravesó momentos difíciles. Con estas declaraciones, Genoveva rinde homenaje a la abuela de sus hijos, a quien estuvo unida hasta su fallecimiento, demostrando la complicidad que compartían.