Sociedad
¿Hasta qué edad somos jóvenes? En España, hasta los 48
Una encuesta sitúa a nuestro país entre los que más dura la sensación de juventud. Los españoles también se encuentran entre los que más tarde llegan a sentirse mayores: no ocurre hasta los 62 años


Publicado el 30/07/2025 a las 05:00
Será el tiempo, las fiestas, el verano, el aceite de oliva o el jamón ibérico. El caso es que los españoles no dejamos de sentirnos jóvenes hasta los 48 años. Casi batimos el récord en el mundo. Solo los italianos (49) y los surcoreanos (51) abandonan más tarde su querencia a la juventud. Según una encuesta mundial elaborada para Diario de Navarra por el Instituto DYM en colaboración con WIN Internacional, en la que se exploraron las opiniones de más de 35.500 personas de 40 países, la edad media en que empezamos a dejar de sentirnos jóvenes a nivel mundial es de 41 años, aunque hay diferencias notables. En Tailandia dejan de notar el pálpito de la juventud ya con 26 años, y en otro país europeo como Suecia, con 35. En el lado contrario, los ya dichos, surcoreanos, italianos y españoles. Y entre medio, datos diversos: Grecia, Francia, Serbia o China a los 45, Japón, Reino Unido o Estados Unidos a los 42; Marruecos y Alemania a los 39.
Europa es el continente donde más ‘alargamos’ la juventud (44 años) y África, donde más se ‘acorta’ (36). Y seguro que no sorprende demasiado, los más jóvenes creen que dejarán de serlo ya con 32 años, mientras que los mayores de 65 perdieron su sensación de juventud con 54. Otro dato curioso del global de los encuestados: cuanta más educación, más tarde se deja de sentirse joven (37 años quienes solo cursaron la educación básica, 43 quienes lograron un doctorado o un máster).
Ese optimismo del tiempo en España también los vivimos cuando la pregunta es a qué edad comenzamos a sentirnos mayores. Que no es lo mismo que la edad a que uno deja de ser joven, pero tiene que ver. De acuerdo con la encuesta, en España, y también en Italia, eso no ocurre hasta los 62 años. La media de los 40 países de la encuesta es de 53 años, que van desde los 71 años que declaran los finlandeses hasta los 36 a los que dicen los marroquíes estar ya mayores. Entre medio, los franceses (60 años), los argentinos (55), los británicos (54), los norteamericanos (50), los alemanes (48) o los chinos (46). Y, en el cómputo global, de nuevo ocurre que los más jóvenes, entre 18 y 24 años, creen que se sentirán mayores antes, a los 44, mientras que los que superan los 65 creen que eso ocurrirá a los 69.
Los autores del trabajo señalan que “existen grandes variaciones regionales y nacionales en la percepción del envejecimiento. En la región MENA (Oriente Medio y norte de África), las personas comienzan a sentirse viejas antes, a una edad media de 48 años, mientras que los europeos se sienten mayores más tarde, a los 58 años”, recalca el estudio, que asegura que “las percepciones de la juventud y el envejecimiento están menos determinadas por la geografía y más por las normas culturales y sociales específicas a nivel nacional”.
UNO DE CADA CINCO ESPAÑOLES NO QUIERE HIJOS
La encuesta se adentra en otras aspiraciones de la población, como por ejemplo si esperan tener hijos. En España, uno de cada cinco (18% en el caso de las mujeres, 20% de los hombres) asegura que ni los tiene ni los desea tener.
Es un porcentaje medio entre todos los países de la tabla, cuyos extremos ocupan curiosamente dos países asiáticos: Tailandia, donde casi 2 de cada cinco dice no a la descendencia, y Vietnam, donde prácticamente nadie renuncia a ella.
Afinando en los datos españoles, hay un 17% de los encuestados que sí planea tener hijos (un 8% lo dice aun teniendo ya descendencia), y una gran mayoría, un 56%, que dice no querer ya más hijos porque ya los han tenido. Ese porcentaje, como es lógico, se hace mayor conforme aumenta la edad. La ocupación laboral también tiene su importancia: piensan en tener hijos en torno a una cuarta parte de quienes tienen un trabajo a tiempo completo; apenas roza el 10% en el caso de los desempleados.
LA VIDA: MEJOR CALIDAD QUE DURACIÓN
Hay cierta unanimidad en los encuestados, da igual el país de procecencia, en señalar que prefieren calidad de vida a duración. Seis de cada diez constatan esa preferencia; solo un 6% se inclina por más años a toda costa. Curiosamente, a menor educación, más inclinación a ganar años: un 19% de quienes no tienen estudios o solo la instrucción básica dice no estar de acuerdo con la frase “La calidad de vida es más importante que su duración”; en el caso de quienes tienen un doctorado o una carrera universitaria, es un 4%.
España ocupa posiciones intermedias: un 59% vota por calidad, un 4% por cantidad, y el resto se queda entre medio. Para comparar, los paraguayos son los que anhelan más la calidad de vida (un 77%), mientras que los costamarfileños son los que más votan por la duración (27%).
En España, quienes más optan por la duración de la vida son los estudiantes y los desempleados (20 y 13% respectivamente), mientras que quienes se inclinan más por la calidad son los jubilados (63%).
TRES DE CADA DIEZ ESPAÑOLES SE PREPARA LA VEJEZ
Existen diferencias significativas entre países cuando los encuestadores preguntan sobre si se están tomando medidas para pasar mejor la vejez. En Indonesia o China seis de cada diez aseguran haberlo hecho, mientras que en el otro extremo, Japón, apenas son uno de cada diez.
España se sitúa en una posición intermedia: tres de cada diez confirma que ha tomado medidas para prepararse para la vejez (el mismo porcentaje que Noruega o Países Bajos), y un 16% reconoce no haberlo hecho.
LA ESPERANZA DE VIDA SE ALARGARÁ
La humanidad es optimista. Más del 40% creen que la tecnología logrará alargar de manera significativa la esperanza de vida humana en pocos años, un porcentaje que es mayor conforme más nivel educativo se tiene.
Los más confiados son los chinos. Nada menos que el 65% está de acuerdo con esa afirmación. Los que menos creen que los humanos viviremos más son los japoneses: apenas el 22% lo suscribe. España, como en otras opciones, en posiciones intermedias: lo defiende el 41%, está en desacuerdo apenas el 5%.
Con esos resultados, no es extraño que predomine una sensación de optimismo sobre vivir una vida larga y saludable: lo piensa el 42% de todos los encuestados en el mundo; el 10% cree lo contrario. Los que más lo creen son lo tailandeses (el 83%) y en el podio del pesimismo aparecen de nuevo los japoneses (solo el 11% confía en esa vida más larga y saludable). España, de nuevo entre medio: cuatro de cada diez son optimistas; uno de cada diez, pesimistas.