Sociedad
Lanzan una campaña para que tomar el fresco sea declarado Patrimonio de la Humanidad
El 97% de los españoles considera que esta tradición fomenta la vida en comunidad y más del 80% quiere que se proteja oficialmente.


Publicado el 21/07/2025 a las 12:45
La marca valenciana Choví, conocida por su alioli, ha lanzado una emotiva iniciativa con un claro objetivo: que la tradición de tomar el fresco sea reconocida como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO.
Esta costumbre tan arraigada en pueblos y barrios españoles -salir a la calle al caer la tarde para charlar con vecinos y familiares- es, según la marca, un símbolo de convivencia, conexión social y herencia cultural que merece ser protegido.
EL VALOR SOCIAL DE TOMAR EL FRESCO
Más allá de una costumbre veraniega, “tomar el fresco” es una forma de hacer comunidad. Así lo demuestra un estudio realizado por Choví junto a la empresa de investigación Appinio, que revela que el 81% de los españoles practica habitualmente esta tradición en su barrio o pueblo. Además, el 97% coincide en que esta costumbre tiene un papel fundamental a la hora de fortalecer los lazos sociales y fomentar la convivencia entre vecinos. La mayoría de los encuestados, más del 80%, considera urgente proteger y preservar esta práctica, reconociendo su valor cultural, emocional y humano como parte del ADN de la sociedad española.
UNA TRADICIÓN QUE SE ADAPTA A LAS NUEVAS GENERACIONES
Aunque muchas veces se asocia a pueblos y zonas rurales, “tomar el fresco” también sigue vivo en barrios urbanos con fuerte identidad comunitaria. Si bien el 46% de los encuestados cree que la costumbre ha perdido fuerza entre los jóvenes, casi la mitad de los menores de 35 años dice seguir participando en estos encuentros estivales, ya sea con vecinos o familiares. Esto demuestra que la tradición puede evolucionar y mantenerse viva entre generaciones, adaptándose a nuevas formas de socialización sin perder su esencia.
LOS QUE MÁS LO DISFRUTAN: ANDALUCES, GALLEGOS Y VALENCIANOS
Según los datos del estudio, andaluces, gallegos y valencianos son los que más disfrutan de tomar el fresco cuando llega el verano. En estas comunidades, la práctica sigue siendo un ritual estacional de encuentro, donde las sillas en las aceras y las charlas al atardecer forman parte del paisaje cotidiano.
Para respaldar su propuesta ante la UNESCO, Choví ha lanzado una recogida de firmas en Change.org, invitando a la ciudadanía a sumarse a esta causa. La marca argumenta que esta costumbre comunitaria cumple todos los criterios establecidos por la UNESCO para ser considerada patrimonio cultural: es colectiva, identitaria, dinámica y profundamente humana.