La infanta Cristina cumple 60 años cargados de luces y sombras

Apartada del foco institucional, mantiene su residencia en Ginebra y una vida centrada en sus hijos, su trabajo y su entorno más íntimo

La infanta Cristina fue una de las invitadas a la boda de Javier Prado, hijo del presidente de Mediaset, y Catalina Vereterra
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La infanta Cristina, en una fotografía de archivo
La infanta Cristina fue una de las invitadas a la boda de Javier Prado, hijo del presidente de Mediaset, y Catalina Vereterra

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Agencia Colpisa

Publicado el 13/06/2025 a las 05:00

Este viernes 13 de junio, la infanta Cristina de Borbón y Grecia cumple 60 años. Lo hace alejada del foco público y sin grandes celebraciones. La segunda hija de los reyes eméritos Juan Carlos y Sofía ha vivido seis décadas que han quedado inevitablemente marcadas por la sombra del caso Nóos y su divorcio. Hoy, en la serenidad de una nueva etapa, sus hijos siguen siendo el centro de su vida. El sueño de la hermana de Felipe VI comenzó durante los Juegos Olímpicos de Atlanta de 1996, cuando conoció a Iñaki Urdangarin, destacada figura del balonmano, apuesto y de muy buena planta de quien cuentan que Cristina quedó prendada inmediatamente. El 30 de abril de 1997, Zarzuela anunciaba el compromiso matrimonial de la infanta y el deportista, que eligieron la ciudad de Barcelona para darse el 'sí, quiero' el 4 de octubre del mismo año en la catedral de Santa Eulalia.

Pronto llegaron los hijos, cuatro en total, Juan Valentín (1999), Pablo Nicolás (2000), Miguel (2002) e Irene (2005). Afincados en Barcelona, proyectaban la imagen de una familia idílica. Nada hacía presagiar la pesadilla que estaba por venir. En abril de 2009, los Urdangarin-Borbón finalizaban su etapa en la ciudad condal para poner rumbo a Washington D.C. con Iñaki como consejero internacional de Telefónica. Lo que parecía una cuestión laboral se reveló con el tiempo como una estrategia para tomar distancia del escándalo en ciernes.

En 2010, el juez José Castro, instructor del caso Palma Arena, abría una pieza separada para investigar los convenios entre el Gobierno de Baleares y el Instituto Nóos, presidido por Iñaki Urdangarin. La investigación judicial desveló una compleja trama de desvío de fondos públicos a través de la entidad presidida por el marido de la infanta Cristina, que fue imputado a finales de 2011. La hija del rey Juan Carlos también se vio salpicada al figurar como vocal de la junta directiva de la organización y como copropietaria de la empresa Aizoon, señalada como vehículo para canalizar los ingresos ilícitos. Su imputación se produjo en febrero de 2014, el mismo año en el que abdicaba su padre y en el que ascendía al trono su hermano como Felipe VI El escándalo ocupó portadas durante años y puso a la monarquía contra las cuerdas, obligando a la institución a redefinir sus límites y su funcionamiento.

En 2015, el rey Felipe VI retiró a su hermana el título de duquesa de Palma y al año siguiente, la infanta fue juzgada por cooperar presuntamente en los delitos fiscales de su marido, aunque finalmente fue absuelta. Urdangarin, por su parte, fue condenado a cinco años y diez meses de prisión. Para la historia quedan las imágenes de una infanta de España sentada en el banquillo. En medio de la vorágine judicial, la infanta Cristina se había mudado con su familia a Ginebra en 2013 lo que le permitió alejar a sus hijos de la polémica. La ciudad suiza sigue siendo actualmente su residencia habitual.

SEPARACIÓN Y DIVORCIO

Si el proceso judicial y la entrada de su marido en prisión no hubiesen sido suficiente escarnio público, el 19 de enero de 2022, la infanta Cristina se desayunó con la portada de la revista 'Lecturas' en la que aparecía Iñaki de la mano de una mujer por entonces desconocida dando un romántico paseo por las payas de Bidart, localidad francesa que durante años fue destino de veraneo de la familia UrdangarIn-Borbón. Pronto se supo que ella era Ainhoa Armentia. El exduque de Palma la había conocido en el bufete de abogados Imaz & Asociados, en Vitoria, donde trabajaba de consultor como parte de las condiciones para acogerse al tercer grado y obtener la semilibertad después de su paso por prisión. Entretanto, la hermana del rey Felipe había continuado viviendo en Ginebra junto a sus hijos. Separados de hecho, el divorcio llegó en diciembre de 2023.

El paso de tiempo ha ido apaciguando las aguas. Desde el entorno de la infanta Cristina cuentan que lo ha pasado muy mal pero que ya está en una nueva etapa, más serena y centrada en su familia, su trabajo y sus amigos. Viaja con frecuencia a España para ver a su madre y a Emiratos Árabes Unidos para acompañar a su padre. Su relación con su hermana mayor, la infanta Elena, es excelente y se apoyan mutuamente. La relación con su hermano, el rey Felipe VI, también se ha reconducido en los últimos tiempos. Una reconciliación que se escenificó en septiembre del año pasado con los dos hermanos llegaron juntos en el mismo vehículo a la boda de Victoria López-Quesada y Enrique Moreno de la Cova. Con los hijos ya adultos, la infanta Cristina encara su 60 cumpleaños desde la calma, disfrutando de su trabajo y sin planes de regresar a España a corto plazo. Para la celebración, no se esperan grandes fiestas. La idea es viajar a Madrid para reunirse con los suyos. Un plan sencillo, a la medida de sus deseos.

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