Fauna
Un turista estadounidense en España manipula una serpiente sin saber que era venenosa
Se trataba de una Víbora áspid, un reptil presente en el sur de Europa


Actualizado el 14/06/2025 a las 16:31
Un turista procedente de Estados Unidos protagonizó un episodio de riesgo mientras caminaba por una zona montañosa del norte de España al encontrarse con una serpiente colorida, la cual decidió coger para fotografiarla. Más tarde, en sus redes sociales, relató la impresión que le causó después descubrir que se trataba de una especie venenosa, conocida como Víbora áspid (Vipera aspis), un reptil presente en el sur de Europa que requiere precaución por su capacidad venenosa.
La Víbora áspid es una serpiente de tamaño medio, cuya longitud oscila entre 50 y 70 centímetros, aunque puede alcanzar casi un metro. Habita en ambientes secos y rocosos de regiones mediterráneas, incluyendo zonas de matorral, laderas, praderas abiertas, y en algunos casos en áreas húmedas donde otras especies de víboras europeas no están presentes. Su distribución geográfica abarca desde el noroeste de Francia, hacia el este hasta Eslovenia, y hacia el sur llega al centro-norte de España, sur de Italia y la isla de Sicilia, desde el nivel del mar hasta los 3.300 metros de altitud.
Según informaciones compartidas en medios como Huffington Post y advertencias de expertos en redes sociales, las víboras áspid no suelen ser agresivas y sólo atacan cuando se sienten amenazadas. "Las mordeduras generalmente ocurren cuando alguien intenta capturarlas, manipularlas o matarlas", expresan usuarios expertos. Por ello, es imprescindible observarlas desde una distancia segura y no intervenir en su entorno natural.
CARACTERÍSTICAS Y HÁBITAT DE LA VÍBORA ÁSPID
Estas víboras se distinguen por su hocico ligeramente respingón que forma una cresta con las escamas de la cabeza, lo que le proporciona una apariencia plana o ligeramente convexa vista desde arriba. Las escamas frontales y parietales están parcialmente fragmentadas o reemplazadas por escamas más pequeñas y numerosas.
Su hábitat se caracteriza por terrenos duros y estériles como los matorrales mediterráneos y zonas rocosas, además de praderas y bosques abiertos. Evitan las áreas urbanas densas pero pueden encontrarse cerca de muros de piedra, setos y canteras. Contrariamente, en ciertas regiones ocupan zonas más húmedas y herbáceas, ambientes donde no está presente la víbora europea Vipera berus.
En cuanto a su alimentación, se basa principalmente en roedores y pequeños mamíferos, aunque también capturan lagartos, lo que las convierte en depredadores importantes para el equilibrio ecológico de su hábitat.
DIFERENCIAS CON ESPECIES SIMILARES
A menudo, la víbora áspid puede confundirse con especies no venenosas, como la serpiente de agua viperina (Natrix maura). Sin embargo, esta tiene unas escamas frontales y parietales grandes bien definidas y carece del hocico respingón característico de la áspid. Además, la viperina presenta una escama supraocular más pequeña que no forma una especie de "ceja" sobre el ojo, rasgos visibles que ayudan a diferenciarlas y tomar precauciones.
Recomendaciones para encuentros con serpientes venenosas
Los expertos aconsejan no acercarse a estas serpientes ni intentar tocarlas o capturarlas. En caso de observar una víbora áspid en un lugar cercano a viviendas o zonas frecuentadas por personas, se recomienda usar métodos indirectos para ahuyentarlas, como aplicar un chorro de agua con una manguera o barrer suavemente con una escoba hasta que se retiren. Intentar matarlas o manipularlas sin la formación y el equipo adecuado incrementa el riesgo de sufrir una mordedura.
Si una persona es mordida, debe actuar con rapidez sin perder la calma, quitarse ropa y joyas que puedan apretar debido a la inflamación y contactar urgentemente con los servicios de emergencia o trasladarse a un hospital capaz de atender mordeduras de serpiente. La atención médica rápida es fundamental para minimizar riesgos asociados al veneno.
¿POR QUÉ ES IMPORTANTE RESPETAR LA VÍBORA ÁSPID?
Las víboras venenosas forman parte de la fauna autóctona y juegan un papel esencial en el control de poblaciones de pequeños mamíferos. Ni buscan atacar ni suponen una amenaza si se respetan las distancias y no se las molesta. Por ello, la coexistencia con estas especies debe basarse en la educación ambiental y el respeto hacia la vida salvaje, evitando así incidentes no deseados.
La experiencia del turista estadounidense sirve como recordatorio de la necesidad de conocer y respetar la biodiversidad local, especialmente al visitar zonas naturales con especies que requieren precauciones especiales.