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Llega la época de encender la calefacción: purga los radiadores en 5 pasos y ahorra en tus facturas
Purgar los radiadores antes del frío es clave para optimizar tu calefacción, ahorrar energía y mantener tu hogar más cálido durante todo el invierno


Publicado el 12/10/2024 a las 05:00
Con la llegada del frío, es importante asegurarse de que el sistema de calefacción de tu hogar funcione de manera óptima. Un paso clave es purgar los radiadores para eliminar el aire atrapado que puede estar afectando su rendimiento. Aquí te explicamos cómo hacerlo de manera sencilla.
Si tu vivienda tiene una sola planta, comienza purgando los radiadores más cercanos a la caldera. Si tienes dos plantas, empieza por la planta superior. Es importante que la calefacción esté encendida y que aumentes la presión de la caldera para facilitar el proceso. Asegúrate de que la llave de paso del radiador esté abierta antes de comenzar.
Coloca un recipiente debajo del purgador del radiador y utiliza un destornillador para girarlo en sentido contrario a las agujas del reloj. Inicialmente, saldrá una mezcla de aire y agua. Cuando solo salga agua, cierra el purgador. Repite este proceso con el resto de radiadores de la casa.
Una vez que hayas purgado todos los radiadores, revisa la presión de la caldera y ajústala según las recomendaciones del fabricante. Siguiendo estos simples pasos, te asegurarás de que tu sistema de calefacción funcione de manera eficiente durante todo el invierno.
¿Por qué es importante purgar los radiadores?
Es fundamental purgar los radiadores antes de que comience la temporada de frío porque el aire atrapado en el circuito de calefacción puede reducir su rendimiento. Cuando hay aire dentro de los radiadores, estos no se calientan de manera uniforme, lo que provoca que el sistema trabaje más para mantener la temperatura deseada. Esto no solo afecta el confort en tu hogar, sino que también puede aumentar el consumo de energía y, por lo tanto, tus facturas de calefacción.
Al purgar los radiadores, eliminas el aire acumulado y aseguras que el agua caliente circule correctamente por todo el sistema, logrando que los radiadores se calienten de manera eficiente. Esto se traduce en un hogar más cálido, un consumo energético más bajo y una vida útil más larga para tu sistema de calefacción.