Una niña de 5 años recoge fondos para operar a su padre de cáncer gracias a sus pinturas
La pequeña pinta paños de cocina con los que busca recaudar los 100.000 dólares que cuesta el tratamiento de su padre


Publicado el 04/11/2020 a las 10:35
Instagram se ha convertido en la última esperanza para Luna, una niña australiana de tan solo 5 años que ha visto como su vida dio un giro de 180 grados cuando diagnosticaron a su padre de un agresivo cáncer. La familia debe afrontar un gasto de 100.000 dólares (unos 85.000 euros) para tratar un tumor cerebral que le diagnosticaron el año pasado.
Luna ha decidido poner de su parte para conseguir este dinero poniendo a la venta, a través de su cuenta de Instagram, sus dibujos, que realiza sobre telas de paño.
La menor comparte esta iniciativa en su perfil de Instagram, @Lunaslove_, donde aparece pintando, pincel en mano, coloridas flores sobre las telas. Se trata de una cuenta que ha creado con el único fin de ayudar a su progenitor.
"No puedo hacer mucho, pero me encanta pintar, así que quiero ayudar a papá a mejorar. Espero que les gusten", reza su biografía, en la que incluye, además, el enlace para participar en la causa.
Fue en marzo de 2019 cuando Diego Wernicke supo que sufría un cáncer cerebral en etapa tres. El hombre sufrió una convulsión mientras cuidaba a dos de sus hijas, Luna y Mili, en su casa de Gold Coast, en Australia. Los vecinos avisaron de lo ocurrido y este fue trasladado al hospital, donde se negaron a operarle debido a que el tumor se encuentra en una zona de alto riesgo.
Hailey, la madre de Luna, contó a Daily Mail Australia que existe la posibilidad de curar el 99% del tumor con un tratamiento que no pueden afrontar: "Nunca pueden darle una respuesta definitiva, pero la operación potencialmente agregaría años y años a su vida, en comparación con los 12 meses aproximadamente que tiene ahora".
Hasta el momento, la familia ha recaudado cerca de 600 dólares. De hecho, algunas personas han donado más 130 por una sola toalla. En GoFundMe, Hayley explica que se siente "muy mal" por ser "otra persona que solicita un tratamiento que salve vidas", pero considera que, a pesar de ello, deben intentarlo.