El relato de una joven tras los resultados de Vox en Andalucía estremece Twitter
Acumula más de 16.000 'me gusta' y más 12.000 retuits en un día


Publicado el 04/12/2018 a las 12:13
La irrupción de la formación ultraderechista Vox en el Parlamento andaluz, donde tendrá 12 diputados, ha supuesto un auténtico terremoto en la política española. El partido que lidera Santiago Abascal se ha colado también en las casas de millones de ciudadanos, que debaten sobre el asunto.
El de la usuaria de Twitter @Marietadt98 es uno de esos hogares. Y ella ha compartido la escena que vivió recientemente con sus abuelos en un relato en la red social que está generando escalofríos en mucha gente
"Mi abuela lloraba mientras se tomaba el café esta mañana. Me apetecía desayunar con ella y con mi abuelo, ver qué tal estaban tras los resultados de anoche, y aunque han tardado en empezar a hablar... vaya si lo han hecho. Voy a contaros un poco", comienza diciendo la usuaria.
La joven relata cómo su abuela lloraba porque siente mucha pena "por su único hijo, que tiene una jubilación por delante, pena por sus nietos, que apenas acaban de empezar la universidad, pena por la gente del barrio", incluso por los que no fueron a votar.
"Y entonces intercala toda esa pena que siente por mucha gente con trocitos de su historia. Porque ayer, en Andalucía, se votó fascismo. Y porque ella, hace no tanto, sufrió la dictadura. Que pasó mucha hambre y mucho miedo. Y que ahora los están votando. Que vio como fusilaban a gente contra tapias cuando era niña, y ahora quieren acabar con la memoria histórica. Que ella y su madre trabajaron como esclavas por un bollo duro demasiado tiempo, y ahora nos llaman "yihadismo feminista", continua la usuaria.
Su abuela recuerda que aquellos "fueron tiempos muy grises" y que ahora escucha a vecinas hablar de los inmigrantes como si no fuesen personas que, a día de hoy, sufren hambre, miedo, odio, y todas esas cosas que ella también sufrió en su día, ha relatado el HuffPost.
"Mientras, mi abuelo niega con la cabeza de vez en cuando y comenta que la culpa es del nacionalismo, que la izquierda siempre fue internacionalista, que en qué maldito momento el obrero andaluz ha podido olvidar que los demás obreros son amigos, aliados, sean catalanes, vascos o sirios. Y se ahogan en su propio desayuno, porque no entienden nada. Al final se levantan y se van a hacer sus cosas", .
El relato termina con una frase demoledora: "Yo ya no tengo esperanza. Esto no va a parar, seguirá pasando en toda España, igual que está pasando en todo el mundo. Pero no dejéis de luchar, por favor, alguien tendrá que volver a luchar".
Tras su relato, @Marietadt98 ha respondido a todos aquellos que creen que la historia es inventada. "Historia de España, hijos míos. Ojalá me hubiera inventado el golpe de estado, la guerra civil, casi cuarenta años de dictadura y al Franco de los cojones. Pero no. Existieron", ha zanjado.
Este es el relato completo:
Mi abuela lloraba mientras se tomaba el café esta mañana. Me apetecía desayunar con ella y con mi abuelo, ver qué tal estaban tras los resultados de anoche, y aunque han tardado en empezar a hablar... vaya si lo han hecho. Voy a contaros un poco.
— Marieta (@Marietadt98) 3 de diciembre de 2018
Mi abuela, siempre llora cuando habla de su madre, de sus hermanos, o de sí misma cuando era una cría. Siempre llora y traga lagrimas. Y por eso, en cuanto ha encendido la tele y ha escuchado tres palabras, me ha mirado y ha dicho:
— Marieta (@Marietadt98) 3 de diciembre de 2018
“No voy a hablar, no voy a hablar porque...” y no ha hecho falta que hablara. Los ojitos cansados y arrugados que tiene, se han nublado un poco más. Mi abuelo la ha mirado desde la otra punta de la mesa, callado pero presente. Y ella, después de empezar a llorar, también
— Marieta (@Marietadt98) 3 de diciembre de 2018
ha empezado a hablar. Que puede que a ella ya no le quede mucho tiempo aquí, y que a mi abuelo tampoco. Pero que siente mucha pena. Pena por su único hijo, que tiene una jubilación por delante, pena por sus nietos, que apenas acaban de empezar la universidad, pena por la gente
— Marieta (@Marietadt98) 3 de diciembre de 2018
del Barrio, incluso por los que ayer no fueron a votar, pena por el chico nigeriano que vendía pañuelitos en el semáforo de enfrente y que la llamaba “mamá”, pero que lleva un par de meses sin aparecer, pena por las mujeres que van a dejar de recibir ayudas,
— Marieta (@Marietadt98) 3 de diciembre de 2018
pena por los que se ahogan en el mar, por los que no llegan a cruzar las fronteras, pena por su tierra, por Andalucía. Y entonces intercala toda esa pena que siente por mucha gente con trocitos de su historia. Porque ayer, en Andalucía, se votó fascismo. Y porque ella, hace
— Marieta (@Marietadt98) 3 de diciembre de 2018
no tanto, sufrió la dictadura. Que pasó mucha hambre y mucho miedo. Y que ahora los están votando. Que vió como fusilaban a gente contra tapias cuando era niña, y ahora quieren acabar con la memoria histórica. Que ella y su madre trabajaron como esclavas por un bollo
— Marieta (@Marietadt98) 3 de diciembre de 2018
duro demasiado tiempo, y ahora nos llaman “yihadismo feminista”. Que fueron tiempos muy grises, y que ahora escucha a vecinas hablar de los inmigrantes como si no fuesen personas que, a día de hoy, sufren hambre, miedo, odio, y todas esas cosas que ella también sufrió.
— Marieta (@Marietadt98) 3 de diciembre de 2018
Yo la entiendo, y sufro con ella. Y no creo que esa bola de información acelerada y desordenada que acaba saliendo por su boca sea exagerada. La ultra derecha siempre ha existido. Sin embargo, ahora está en los barrios, entre la gente común. Los discursos que promueven el odio
— Marieta (@Marietadt98) 3 de diciembre de 2018
y la desconfianza han calado en las casas de Sevilla y de toda Andalucía. Y mientras, mi abuelo niega con la cabeza de vez en cuando y comenta que la culpa es del nacionalismo, que la izquierda siempre fue internacionalista, que en qué maldito momento el obrero andaluz
— Marieta (@Marietadt98) 3 de diciembre de 2018
ha podido olvidar que los demás obreros son amigos, aliados, sean catalanes, vascos o sirios. Y se ahogan en su propio desayuno, porque no entienden nada. Al final se levantan y se van a hacer sus cosas. Mi abuelo se sienta entre partituras y mi abuela me dice que va a
— Marieta (@Marietadt98) 3 de diciembre de 2018
freír tomate. Sin embargo, sus caras siguen tristes y de fondo la radio no deja de sonar. Andaluces y andaluzas, ¿sabéis cuáles son las últimas palabras que ha dicho mi abuela antes de que saliera de su casa?
— Marieta (@Marietadt98) 3 de diciembre de 2018
“Yo ya no tengo esperanza. Esto no va a parar, seguirá pasando en toda España, igual que está pasando en todo el mundo. Pero no dejéis de luchar, por favor, alguien tendrá que volver a luchar”.
— Marieta (@Marietadt98) 3 de diciembre de 2018
Increíble la cantidad de gente que considera que me lo he inventado todo. Historia de España, hijos míos. Ojalá me hubiera inventado el golpe de estado, la guerra civil, casi cuarenta años de dictadura y al Franco de los cojones. Pero no. Existieron.
— Marieta (@Marietadt98) 3 de diciembre de 2018