Una travesía por el Atlántico
Un pescador de Canadá lanza cartas en botellas que llegan un año después a La Zurriola y Cantabria
Un surfista de San Sebastián y un vecino de Suesa han sido algunos de esos destinatarios fortuitos. Se pondrán en contacto con el remitente de Terranova para documentar su hallazgo


Actualizado el 10/06/2018 a las 14:28
Lo que comenzó como otra anodina jornada de pesca de cangrejos a bordo del Artic Eagle (El águila del Ártico) en las aguas de Canadá terminó un año después en las costas del norte de España. El objetivo de Craig Drover, un pescador de la isla de Terranova, era matar el aburrimiento en el barco, y decidió así embotellar unos mensajes y lanzarlos al océano. En la carta, este navegante advertía que, quien encontrara cada botella, se pusiera en contacto con él por correo electrónico para autentificar el hallazgo.
Y así sucedió hace unos días. Tras un largo periplo por las aguas del océano Atlántico, un año después de arrojarlas al mar llegaron dos de las misivas, entre otros puntos del planeta, a las playas del Cantábrico. La fortuna quiso que esos mensajes recayeran en las manos de José Manrique e Iñigo Campo.
El primero es un vecino de Suesa, una localidad del municipio de Ribamontán al Mar, en Cantabria. La sorpresa le llegó el pasado 1 de junio mientras paseaba por la plaza de Galizano.
Por su parte, Campo, un joven surfista de Rentería, se topó con la botella mientras cogía unas olas en la plaza de La Zurriola, en San Sebastián, en un día poco apto subirse a una tabla de surf, según informa El Diario Vasco.