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Puentes y murallas en la internacionalización

ASESOR DE COMERCIO INTERNACIONAL DE EXPORTARTE

José Galbete, asesor de comercio internacional de ExportArte

José Galbete, asesor de comercio internacional de ExportArte

Archivo DN
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Actualizada 16/03/2016 a las 02:53
  • José Galbete
El maremoto que han emprendido los máximos dirigentes políticos catalanes en un camino hacia su Arcadia particular ha llevado en los últimos meses a representantes de las diversas asociaciones empresariales a opinar sobre el asunto. Aun hoy, para algunos este tipo de opiniones deberían darse a título privado porque, según dicen, son asuntos políticos y no se debe mezclar la política con los negocios.

Seguramente no se deban mezclar pero, nos guste o no, ambos están indeleblemente unidos. Porque la realidad de la globalización es que, efectivamente, el aleteo de las alas de una mariposa puede provocar un huracán en otra parte del mundo. 

En lo que se refiere a la internacionalización, este efecto es, si cabe, más plausible en la fase de implantación. Y para no verlo como algo lejano, como algo sólo aplicable y propio de grandes multinacionales, implantación también es poner una oficina comercial en Frankfurt o un pequeño almacén en Houston.

Salvo puntuales excepciones que sirven para confirmar la tónica general, el empresario no suele tener color político a la hora de tomar decisiones en el desarrollo normal de una empresa. Es práctica habitual que los empresarios se guarden su opinión política y, en su caso, intención de voto. Como decía antes, por principio hacen bien en separar la política de los negocios.

Cuando este empresario está pensando en montar esa pequeña oficina comercial, tomará en consideración factores tales como el mercado potencial para sus productos, precios, competencia, costes logísticos, barreras arancelarias o reglas de juego del país. Y no se trata de que esas reglas (leyes, fiscalidad, etc.) nos gusten personalmente o no. Eso no importa. Buscamos unas leyes comerciales estables, con una Administración pública estable, que si las cosas van a ser de una manera, efectivamente sean así, y que si tengo esta serie de obligaciones y me puedo acoger a estos derechos, la realidad sea así.

Se trata de que, una vez tengamos claro que esas circunstancias motivo de estudio nos son favorables, vayan a ser fiables, estables en el tiempo. El inversor empresarial huye de la inestabilidad política, de la incertidumbre. Por eso, en países como Venezuela, Bolivia o Argentina –ya veremos qué pasa ahora con el nuevo gobierno–, la inversión empresarial extranjera ha bajado drásticamente; porque lo que hoy es azul, mañana quizás sea gris.

Y a tal extremo hemos llegado en Cataluña, que los otrora diplomáticos y callados –el seny, ya saben– empresarios catalanes están empezando a decir que, oye, que esto no puede ser, que así no vamos a ninguna parte y que yo voy preparando las maletas por si vienen mal dadas.

Muchos opinamos que estos comentarios los han empezado a soltar tarde, pero el miedo también es libre y los tentáculos de la Generalitat son largos.

El inversor extranjero, que lee los periódicos y se informa para tomar decisiones, ve en España un país desunido, que no se puede poner de acuerdo ni para combatir hoy al terrorismo islamista. Ese inversor no implantará esa planta de producción en Tarragona, porque no sabe qué va a ser de Tarragona dentro de un par de años.

Mirándonos al espejo, vemos que quizás tampoco vendría hoy a Navarra, porque hoy nuestros máximos gobernantes no le dejan claro a ese extranjero inversor el futuro de Navarra.

La globalización en la internacionalización de una empresa va íntimamente ligada a la necesaria estabilidad. Y esa globalización hoy no significa otra cosa sino construir puentes y facilitar el tránsito por los mismos a todo el mundo.

Y si algunos siguen por un camino contrario a la dirección de este mundo, no seremos de la partida si nos dedicamos y ocupamos nuestro tiempo y recursos en construir murallas que nos separen en lugar de tender puentes que nos unan.


José Galbete es asesor de comercio internacional de ExportArte
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