Opinión
Un impulso a los emprendedores
DIRECTOR GERENTE DE SODENA Y RESPONSABLE DE CEIN


Publicado el 08/05/2014 a las 20:02
El emprendimiento hoy en día sigue siendo señalado como uno de los motores de la economía. La mejora de la cultura emprendedora y la creación de un entorno favorable es una tarea multidisciplinar y debe abordarse desde muchos ámbitos y frentes, tanto de origen público como privado. En este puzle de variables CEIN, como empresa pública del Gobierno de Navarra, focaliza sus esfuerzos en el acompañamiento del emprendedor una vez tiene detectada e identificada su idea de negocio.
La idea es el germen de toda empresa; sin embargo, no todas las ideas son susceptibles de materializarse en una actividad empresarial. Convertir una idea de negocio en una nueva empresa no es tarea sencilla. La falta de un modelo de negocio o la escasa experiencia en el mundo empresarial son dos factores decisivos que intervienen en el proceso.
Sobre esos elementos incide Acción Impulso Emprendedor, una iniciativa del Gobierno de Navarra encuadrada dentro del Plan de Emprendimiento y cuyo origen responde al apoyo a aquellos emprendedores que tengan un proyecto innovador con potencial de crecimiento y quieran hacerlo realidad en nuestra comunidad.
Todo emprendedor confía en su idea y, a partir de ella, defiende sus argumentos sobre los principales elementos de su futura empresa: su producto-servicio, su competencia, sus potenciales clientes, sus previsiones de venta... Pero estos supuestos pueden caer como un castillo de naipes si no se sostienen con la realidad del mercado, que es muy tozuda, y por ello de poco sirven las previsiones, cálculos y estimaciones sobre el papel (que lo aguanta todo) si no se contrastan desde el inicio con la realidad empresarial.
El emprendedor debe comenzar a trabajar cuanto antes en su idea de negocio y realizar una prueba de campo continuada con el mercado para contrastar si su producto o servicio puede funcionar y así reconocer el medio operativo a través del cual pueda comenzar a facturar.
En definitiva, debe detectar si hay más gente que comprende y opina que su idea es comprable y cubre una necesidad de mercado real a un precio competitivo. En esa senda del ensayo y error con el mercado, el emprendedor deberá confirmar sus hipótesis o reformular cada una de sus acciones adaptándolas a las exigencias derivadas de la realidad.
En este ámbito, CEIN facilita a los proyectos participantes en Acción Impulso Emprendedor un programa específico de aceleración basado en una metodología que trabaja todos estos conceptos, centrada en identificar la propuesta de valor real de cada proyecto y dirigida, ante todo, al cliente. Todos los pasos a dar ponen al cliente en el centro del foco y giran alrededor de él. El objetivo final: lograr definir un modelo de negocio viable y escalable.
La clave consiste en no dar nada por supuesto. Si el emprendedor está convencido de que su producto es una solución real a una necesidad determinada, tendrá que comprobar si esa necesidad existe realmente y cuáles son los criterios por los que se rige el mercado al que se dirige. Deberá identificar los agentes que afectan a su modelo de negocio, así como aquellos clientes con los que iniciará las pruebas de su solución y confirmará si están dispuestos a comprarla y a qué precio.
Cada solución se trabajará bajo el criterio de producto mínimo viable, comenzando con versiones básicas y funcionales, con el fin de verificar si cumple con las expectativas del cliente para después adaptarlo a la demanda real en el menor tiempo y coste posible para el emprendedor.
Para el mejor desarrollo de los proyectos es además fundamental acercar la realidad empresarial a los emprendedores que están comenzando. Esta es una de las claves de Acción Impulso Emprendedor: su naturaleza público-privada que pone los conocimientos, experiencia y medios de las empresas al servicio de los emprendedores.
En la segunda edición de esta iniciativa se cuenta con la inestimable colaboración de las empresas Caja Rural de Navarra, Cinfa, Correos, Grupo Mondragón, Jofemar, MTorres, Mutua Navarra y Viscofán.
Cada una de estas compañías elegirá el proyecto que apadrinará y al que aportará 8.000 euros. Más allá de la dotación económica, estas empresas se convertirán en sus mentoras y les apoyarán compartiendo su experiencia y visión empresarial, enriqueciendo así cada uno de los proyectos elegidos.
Aquel emprendedor que cuente con una idea de negocio con potencial de crecimiento dispone hasta el 15 de mayo para completar su solicitud y optar a ser uno de los proyectos seleccionados en esta acción durante cuatro meses. Esperamos obtener un elevado número de solicitudes (en la primera edición fueron más de 100) para seguir alimentando el “ecosistema” emprendedor navarro. Todas las solicitudes son analizadas y las no seleccionadas son derivadas a otros programas o acciones con el objetivo de no perder ningún potencial emprendedor.
Acción Impulso Emprendedor supone una oportunidad para aquellos emprendedores que deseen materializar su proyecto en Navarra. El objetivo final persigue conseguir nuevas empresas con bases sólidas que materialicen el potencial de crecimiento detectado en las fases iniciales. Se trata de una acción que apuesta por una novedosa metodología, centrada en el cliente y enmarcada dentro de la estrategia de CEIN de acompañamiento al emprendedor.
En CEIN, nuestros "clientes" son los emprendedores y por ello empleamos la misma metodología dinámica en nuestro desarrollo colocando al emprendedor en el centro de nuestro foco.
Esta acción es una pieza más del puzle anteriormente mencionado que encaja perfectamente con otras ya iniciadas como la Red Navarra de Mentores, la aceleradora de proyectos empresariales o los viveros de empresas. Con todo ello, en CEIN nos ponemos a disposición de los emprendedores intentando facilitar su desarrollo con el objetivo de aumentar tanto el número de nuevas empresas como su calidad.