Murieta
Schmidt-Clemens invertirá 6 millones para ampliar su fábrica


Actualizado el 06/10/2014 a las 10:31
Si la fábrica de la multinacional alemana Schmidt-Clemens ha sido una de las menos tocadas por la crisis en la merindad, ahora confirma su buena forma con un plan de inversiones a dos años que permitirá aumentar su capacidad productiva en un 15%, una decisión que todavía debe ser ratificada por los órganos directivos de Alemania. El proyecto conlleva unas inversiones de seis millones de euros y una ampliación de plantilla del 10%, de manera que al actual equipo de 216 personas se incorporarían de forma gradual otros 20 empleados.
Los planes de la multinacional, aunque pendientes de luz verde, ya se han oficializado mediante comunicación interna dentro de la fábrica y abren expectativas para una de las mayores instalaciones industriales de Tierra Estella.
El esfuerzo inversor de la matriz en Murieta no ha dejado de ser constante a lo largo de los años, si bien los proyectos se han limitado hasta ahora a mantenimiento y mejoras de la producción, mientras que por primera vez se plantea un aumento significativo de capacidad. El proyecto supondrá la adición de varios elementos e instalaciones, desde maquinaria e instalaciones a edificios y una campa exterior.
La planta de Murieta fabrica tubos de acero centrifugado con destino a la industria petroquímica, siderúrgica y de fertilizantes, con una cartera de clientes internacionales. El volumen de facturación de la planta se sitúa en casi 130 millones de euros.
Las perspectivas de expansión de la industria petrolera estadounidense gracias al desarrollo del "fracking" parecen ser una de las razones subyacentes por las que el mercado Schmidt-Clemens Spain continúa creciendo. En todo caso, los argumentos de estrategia sobre los que se basa la decisión inversora tomada en Alemania no se conocen todavía y posiblemente se aclararán con la confirmación de la noticia.
NUEVA ETAPA DE GESTIÓN
El nuevo impulso a la fábrica de Murieta se solapará en el tiempo con el inminente relevo en la cúpula de gestión de la fábrica por jubilación del actual gerente, Fernando Garralda, al que sucederá el que es ahora jefe de producción, Luis Arnedillo. Ambos directivos han trabajado en la empresa de Murieta prácticamente desde su fundación en el año 1974, en que se creó con el nombre de Centracero.
La página de la crisis pasará prácticamente en blanco para Schmidt-Clemens Spain, que ha mantenido casi en el mismo nivel producción y plantilla a lo largo de este tiempo, con ajustes que no han requerido ni despidos ni la aplicación de EREs.