Campeón
Altuna: "He sacado fuerza de donde no había"
Jokin Altuna sucede a Aimar Olaizola (2011-2012) como el último campeón que ha conseguido encadenar dos txapelas del Manomanista


Publicado el 02/06/2025 a las 11:27
Roto. Vacío. Con ganas de estar tranquilo. Jokin Altuna sólo pensaba en eso tras ganar su cuarta txapela del Manomanista. “No estoy ni para celebrar, simplemente necesito descansar un poco”, dijo nada más llegar a la sala de prensa del frontón Bizkaia. “Ha sido un partido increíble, me ha tocado defender ‘del copón’, pero había que darlo todo y he sacado fuerzas de donde no había. Iñaki le estaba dando mucho más y yo estaba corriendo para atrás, teniendo que hacer un esfuerzo terrible”, aseguró el amezketarra, que, curiosamente, comparó el desgaste físico con las finales disputadas en el Cuatro y Medio frente a Bengoetxea VI en 2016 y Ezkurdia en 2022.
“Seguramente que con el 15-19 casi todos pensaban que el partido estaba perdido pero sé que los que me conocen tendrían alguna esperanza puesta en mí”, garantizó, “Si la final hubiera sido a 25 tantos también hubiéramos seguido compitiendo los dos a cara de perro”.
LA OPORTUNIDAD ESTABA AHÍ
Y Altuna volvió a hacer de las suyas. Se enganchó al partido con un dos paredes, un error de Artola a la hora de levantar la pelota con la derecha y un par de pelotazos atrás.
“Con el 19 iguales sabía que tenía una oportunidad”, afirmó el delantero de Aspe, quien en el momento más crítico tiró de garra y sacó a relucir un golpe de derecha inaudito. “En esos momentos finales le he dado a la pelota más que en todo el partido, quería tener a Iñaki atrás”, reconoció.
Resurgió pese al cansancio en sus piernas. Ya con el 11-13 fue su primo y botillero Gorka quien ejerció de masajista improvisado en el set de avituallamiento y con el 16-19 fue Txema Urrutia, galeno de Aspe, quien trató al pelotari y pareció surtir efecto.
“Le veía cansado, no podía hacer dos tantos seguidos, pero con Jokin tienes que tener ese mínimo de confianza. Es como un gato que tiene siete vidas”, apuntó Gorka Altuna tras la final, “Quien iba a imaginar que con el 15-19 la final acabaría así. También ha sido mérito de Iñaki, le ha pegado mucho y a la hora de rematar le entraba todo, he perdido la cuenta de los ganchos que ha metido”.
LA MEMORIA DE LATU
Nada más confirmarse su triunfo, Jokin Altuna desplegó sus brazos hacia el público, extenuado, rendido al aplauso de un público de donde voló una txapela de gran tamaño, la icónica txapela de Joseba Larreta ‘Latu’, seguidor incondicional del amezketarra que, a los 38 años, falleció al día siguiente de que Altuna III certificara su pase a la final.
El campeón de Aspe no dudo en calarse la txapela y señalársela en señal de recuerdo. Apenas llegó a vestuarios y rompió a llorar.
“Queríamos mucho a Joseba en el pueblo. Me ha ayudado una barbaridad este campeonato, todos los días, en el fisio, en los entrenamientos... Era una alegría en el día a día. Tenemos que celebrarlo por él, por sus padres y hermano”, mencionó el campeón manomanista que sucede a Aimar Olaizola como último ganador de dos txapelas seguidas.
Jokin Altuna, como el resto de la plantilla, se toma esta semana unas merecidas de vacaciones, después de una temporada en la que se quedó fuera de la final del Cuatro y Medio y tampoco pasó el primer corte en el Campeonato de Parejas. La siguiente parada, el Cuatro y Medio de San Fermín para el que es el favorito.