Vestuarios
Unai Laso: "Mariezkurrena ha tirado de mí todo el partido"
El delantero de Baiko agradeció la red de seguridad que le brindaron su botillero, Aimar Olaizola y Egoitz Carrión en una dura final


Publicado el 25/11/2024 a las 05:00
Unai Laso privó a los medios gráficos del gesto de la victoria, de la celebración aguerrida tras la conquista, de la explosión de felicidad desmedida que nace de lo más profundo de quien acaba de ganar su primera final del Cuatro y Medio. Las fuerzas estaban al límite. El campeón de Biskarret terminó con la energía suficiente para abrazarse a Peio Etxeberria, agradecer al público el apoyo y subir a lo más alto del podio. Solo ahí, coronado por la txapela, recuperó el aliento que minutos antes demandaba a bocanadas.
“Peio ha hecho grandes méritos, ha metido mucho ritmo, ha jugado muy bien desde el primer pelotazo, me echaba para atrás, yo no sabía donde colocarme, me he cansado en muchos tantos. En el 12 no podía sacar mi juego, no colocaba bien las piernas y todo el rato me venían bombardeos”, apuntó el delantero de Baiko, quien en los peores momentos de la final tuvo que combatir contras los pensamientos más intrusivos. “Intentaba pensar lo menos posible, fluir y jugar, que es lo que más me ha costado durante todo el partido. Me venían pensamientos malos a la cabeza de otras finales que he jugado aquí, en Miribilla”.
Cuando el marcador apuntaba el 10-14, Laso, visiblemente fatigado, buscaba con la mirada a su botillero Jon Mariezkurrena tratando de hallar una solución, un asidero que le permitiera encauzar una final exigente en el plano físico. El de Biskarret se topó con un rival que se defendía con uñas y dientes, concentrado en todo momento y muy bien de piernas; un oponente que durante el primer descanso publicitario optó por deambular entre los últimos cuadros del Bizkaia, botando una pelota con ambas manos mientras esperaba el regreso de su rival desde vestuarios.
“Mucho mérito de la victoria lo tiene Jon Mariezkurrena que ha tirado de mí durante todo el partido, él confiaba más en mí que yo en mí mismo, se ha notado, me lo ha demostrado y he decidido sufrir hasta el final”, reconoce Laso. “Desde el principio no ha podido sacar la tensión que tenía dentro del pecho y ha tocado pegarle unos buenos chillos, no sé si han servido para algo o no, pero por lo menos no se ha despegado del partido hasta adelantarse en el marcador y cerrar el partido”, apuntó el botillero del campeón, “Aimar Olaizola, Egoitz Carrión y yo hemos hecho un trabajo bastante bueno de psicólogos porque hemos conseguido enderezar a un Unai que finalmente ha creído en sí mismo”.
El propio Mariezkurrena II no tuvo reparos en subrayar que “ha sido un partido bastante malo” provocado por la tensión y el cansancio que no dejó “pensar muy bien” a ambos finalistas. “Peio ha tenido oportunidad de romper el partido en el tanto 12 ó 13, pero ha cometido unos errores que se pagan y a un pelotari como Unai si no lo rematas te acaba ganando”, declaró el de Berriozar .
Unai Laso, que en el primer descanso publicitario se marchó a vestuario con un adverso 8-12 en el marcador, volvía minutos más tarde sobre sus pasos pero con el 18-17 a su favor. Otro panorama diferente generado, especialmente, por dos errores no forzados que abrieron en Peio Etxeberria una vía de agua. “Ahí se ha visto que Peio también podía flaquear y he decidido seguir peleando un tanto más sin pensar en la txapela”.
Laso aprovechó la coyuntura para finalmente embolsarse una partido que, según su preparador físico Egoitz Carrión, “refleja lo que ha tenido que pasar Unai desde la operación hasta ahora, pelear y pelear, encajar muchos golpes, sobrellevar mucho sufrimiento y mucho trabajo a remolque”.