Remonte
Una final sin ADN navarro
La final del Parejas, sin representación foral tras dos décadas


Publicado el 29/12/2022 a las 06:00
El Campeonato de Parejas de remonte celebra este jueves, a partir de las seis y media de la tarde, su gran final en el frontón Galarreta. La modalidad profesional se despedirá del año poniendo en juego una última txapela a la que no podrá optar ningún candidato navarro, un hecho que no sucedía desde hace dos décadas. Hay que remontarse hasta principios del siglo XXI para dar con una final yerma de ADN foral y copada, al igual que esta vez, por pelotaris guipuzcoanos, como lo fueron Altuna I-Eizagirre y Altuna II-Etxabe en el colofón de 2002.
Esta edición comenzó con la renuncia a la defensa del título de Javier Urriza, siete veces campeón de la especialidad, debido a una lesión en su muñeca derecha. El delantero de pamplona se quedaba así fuera de una competición a la que nunca faltó en sus catorce años como profesional.
Con la máxima referencia del cuadro de Oriamendi fuera de juego, el campeonato alineó a cinco navarros, cuatro de ellos formando pareja. Así las cosas, Ezkurra II-Martirena y Aldabe-Azpiroz no lograron la clasificación para la fase final, mientras que Aritz Juanenea apuró sus opciones. El zaguero de Saldias cayó junto a Ansa II en la semifinal disputada la pasada Nochebuena.
En los últimos veinte años, al menos un navarro había alcanzado la final del Parejas y hasta en tres ocasiones (2008, 2017 y 2018) se produjo el pleno de remontistas de la Comunidad foral en la pugna por el entorchado. Javier Urriza encabeza el listado de este período con nueve finales, seguido por Koteto Ezkurra (7), Endika (5), Uterga (4), San Miguel (3), Lizaso (3), Etxeberria III (3), Ezkurra II (3), Olazar (2), Urrutia (2), Gaztelu (1), Azpiroz (1), Juanenea (1) y Martirena (1).
La txapela no tiene un claro favorito
El frontón Galarreta acoge esta tarde una final del Parejas inédita entre Segurola-Larrañaga y Goikoetxea V-Barrenetxea IV, en la que los nuevos campeones tomarán el relevo de Urriza-Labaka. Los zagueros ya conocen lo que significa ser campeones, ambos junto a Urriza en 2019 y 2013 respectivamente. Para Segurola y Goikoetxea V es la primera final de esta magnitud y uno de los dos grabará su nombre en el palmarés de la competición. Son los más inexpertos.
Se trata de una final muy abierta. Segurola-Larrañaga, sin miedo a la presión, se han otorgado el papel de favoritos tras finalizar líderes de la liguilla, pero la sobresaliente actuación de Barrenetxea IV en la semifinal y su gran estado de forma deja en el aire las predilecciones de la cátedra. Ambas parejas finalistas se enfrentaron el pasado 26 de noviembre, con victoria para Segurola-Larrañaga por 33-40.