Pelota
Laso-Zabaleta, juntos por primer vez, caen ante la frescura de Irribarria-Albisu


Publicado el 29/08/2022 a las 06:00
Había ganas de ver juntos, por primera vez, a Unai Laso y José Javier Zabaleta. Una combinación única que ponía los dientes largos, que se preveía todopoderosa para la cátedra en la semifinal del Torneo Ciudad de San Sebastián disputada este domingo. El dinero corroboró un doble a sencillo a favor de la pareja navarra. Sin embargo, la frescura de Irribarria y Albisu truncó por completo las expectativas generadas en favor de sus rivales.
El campeón manomanista y el zaguero de Etxarren ofrecieron una imagen espesa, algo turbia, quizás empachados del calendario veraniego o por el desgaste físico que supuso para ambos la final de la Aste Nagusia que les enfrentó unas horas antes, un encuentro de 85 minutos y 667 pelotazos. No fueron ellos mismos.
Especialmente el delantero de Baiko, quien no consiguió entrar en el partido, ni hacer daño en las pocas ocasiones que tuvo a su alcance. Se esforzó por imponer su ritmo con hasta trece restos de saque pero se vio superado por alto por la pegada de Irribarria y un Albisu que cuajó una brillante actuación.
La pareja guipuzcoana fue clara dominadora desde el inicio (0-4, 2-10 ó 3-13) Así, por ejemplo, el 2-7 subió al marcador tras un accidentado resto de Zabaleta al golpearse con un micrófono de pie situado cerca del rebote, con el que el zaguero descargó su enfado con una patada; y más tarde tuvo que responder desde el cristal del rebote a cuatro pelotazos consecutivos de un Albisu jaleado por el público.
Laso-Zabaleta tardaron media hora en fabricar el primer tanto de su propia cosecha (4-13), el cual les dio pie a una tacada de tres aciertos más. Fue entonces cuando Laso dejó trabajar a su compañero, más asentado, y confiar en él hasta aproximarse al 12-17. Sin embargo, la fórmula no cuajó. Irribarria acabó luciéndose con una soberbia contradejada a botepronto, su cuarto tanto de saque y dos remates al segundo pelotazo.