Pelota Manomanista 2020
Adelantar la pasa no encoge el saque
Este año se han hecho 4 saques menos en comparación con los octavos de 2019


Actualizado el 10/11/2020 a las 06:00
Hace unos meses las empresas decidieron darle un cambio al Manomanista. La pasa del saque se adelantaba medio cuadro, hasta el seis y medio. Una medida con la que pretendía restarle protagonismo al disparo inicial. Disputada la primera jornada del campeonato, el número de saques de los octavos de final de un año en comparación con el otro es ligeramente inferior, 30 por 34. La medida tiene también otra vertiente, el adelanto de la pasa no ha traído más faltas por exceso o por defecto. Una por cada año, una de Irribarria en 2019, una de Altuna este año.
Los protagonistas no son los mismos que en octavos del año pasado (no están Víctor, Rezusta, Peio Etxeberria, Retegui Bi ni Artola), tampoco la preparación es la misma. Un Manomanista en noviembre, por el habitual de mayo-junio. Pero la decisión de adelantar la pasa del saque medio cuadro tampoco ha traído grandes variaciones en el juego.
“Hay dos diferencias. La primera es a la hora de sacar. Antes se hacía un saque más bombeado, más largo, buscando la pasa del siete. Ahora lo que se hace es sacar más de costado, es un saque más corto y más violento”, explica Jon Apezetxea, intendente y técnico de Aspe. “Antes el pelotari iba a restar del seis y medio o del seis. Ahora se adelanta al cinco y medio”.
La media de saques por partido apenas ha bajado un punto de un año para otro. Pero todavía es pronto para sacar conclusiones de la medida. Hay partidos que distorsionan la situación. Por ejemplo, en el partido que abrió la competición, el Darío-Zubizarreta, el riojano consiguió 12 tantos con el disparo inicial. La cifra es exagerada. Zubizarreta es un debutante, llegó a la cita con media docena de partidos jugados, y en la parte final, del 14-7 al 22-7 todos los tantos menos uno fueron saques. El manista de Baiko terminó con la zurda tocada.
“La forma de sacar nos ha cambiado un poco, es un saque más raseado, más cortado, que bote en el cinco, cinco y medio y pegue en pared”, decía Asier Agirre.
