Y Aimar salió al rescate...


Actualizado el 10/12/2018 a las 07:53
OLAIZOLA-ALBISU 22
ARTOLA-MARIEZKURRENA 20
Frontón. Astelena, buena entrada. 776 espectadores.
Marcador. 0-1, 1-1, 1-6, 8-6, 8-7, 9-7, 9-11, 12-11, 12-14, 18-14, 18-18, 19-18, 19-20 y 22-20.
Duración. 65:18 minutos.
Pelotazos. 539.
Saques. 1 de Olaizola II, 2 de Artola.
Tantos hechos. 9 de Olaizola II, 2 de Albisu, 5 de Artola, 3 de Mariezkurrena.
Tantos perdidos. 3 de Olaizola II, 7 de Albisu, 4 de Artola, 4 de Mariezkurrena.
Dinero. A la par.
Incidencias. Un nutrido grupo de 80 seguidores de Mariezkurrena se hizo sentir en la grada con una pancarta de ánimo.
Estaba en juego el tercer punto y el liderato en el Parejas. Había mucha tela que cortar en el Astelena, un escenario poco habitual para los cuatro pelotaris de Asegarce. Cumplió con las expectativas el compromiso - 42 tantos, nueve empates, 65 minutos- que se resolvió de forma muy apretada. Tres jugadas quirúrgicas de Aimar -un pelotazo atrás y dos ganchos milimétricos- dejaron el 22-20 final, a Olaizola II-Albisu como líderes. Y la sensación generalizada, una semana más, de que si nada se tuerce, Jon Mariezkurrena está llamado a ser un gran zaguero. Es cuestión de tiempo.
En un hábitat casi desconocido para los cuatro protagonistas, el Astelena, había interés en un partido en el que el foco estaba puesto en la zaga. Quería todo el mundo ver cómo se desenvolvía Mariezkurrena en su primer partido de campeonato contra un pegador de verdad como Jon Ander Albisu.
Tuvo cada uno de los zagueros su momento, en un partido que fue a rachas. Tuvo un comienzo más dubitativo el chaval de Berriozar, que tiró tres pelotas hasta el 8-6. Una de derecha que mandó al fleje superior (2-6), una volea defensiva que no estuvo acertada (3-6) y una pelota arrimada que le colocó Aimar en el 8-6. Sabían los colorados que por ahí podían morder el zaguero más joven de la competición.
DE TÚ A TÚ CON ALBISU
Pero si hay algo de Mariezkurrena que está gustando a los pelotazales, no solo es el brillo de su derecha, sino también su carácter competitivo. El de Berriozar no se arrugó. Dio candela con la derecha para darle altura a la pelota y a castigar a un Albisu, que comenzó a sufrir con el avanzar de los tantos.
En los cuadros alegres el partido funcionó a rachas, con dos delanteros que estuvieron intermitentes. Iñaki Artola es un buen capitán de ruta para el navarro, pega, castiga, termina... y también tira pelotas a placer, como el 12-11. Ayer trabajó a fondo.
A Jon Ander Albisu el compromiso cada vez se le fue haciendo más cuesta arriba. Le castigaron duro los azules, le penalizaron los errores (terminó con siete pelotas perdidas), pero cuando peor lo pasaba, ahí aparecía la veteranía eficaz de Olaizola II para sostenerle en el partido y conservar la ventaja.
En el último tramo del partido, con una pelota más viva, los azules trataron de romper la muralla de Albisu, que ya había mostrado más de una grieta durante el partido. Vinieron de atrás, igualaron 1 8, 19 y se pusieron por delante, con la posibilidad real de ganar y seguir como líderes.
Pero fue entonces cuando Aimar Olaizola sacó a relucir su valor, los 20 Parejas que lleva en el cuentakilómetros. De la experiencia sacó petróleo con un pelotazo atrás con el que le castigó a Mariezkurrena donde más le dolía. Al 7 y de zurda. Y dos ganchos marca de la casa, esos que ganan partidos.
Lo único que le aguó la fiesta a Jon Mariezkurrena fue la derrota, porque firmó un buen partido el zaguero de Berriozar. “Perder 22-20 te da pena, sobre todo viendo el partido que hemos hecho. Estamos contentos por el juego”, comentaba ayer el joven zaguero de Asegarce, arropado por 80 incondicionales. “Sabíamos que teníamos que darle a la pelota si queríamos hacer algo. Les hemos castigado al final con un material más duro, pero no ha podido ser. He dejado de pasrale a Aimar en tres pelotas, y no te perdona en esas. Han ganado por eso. Vamos arriba en la tabla, pero eso es lo de menos. Hay que ir partido a partido, la semana que viene jugamos contra Irribarria-Zabaleta y lo vamos a tner complicado también. Pero si jugamos como hoy vamos a dar mucha guerra”.
Asegarce dictó a sus pelotaris cambiarse en vestuarios diferentes para mantener la concentración. La historia luego va por barrios. En Tolosa Bengoetxea-Imaz compartieron vestuario con los pelotaris de Aspe del telonero, Urruti-Zabala lo hicieron en el vestuario de los jueces, y los jueces se fueron al botiquín. En Arbizu solo había un vestuario, así que no hubo opción de nada. En el Labrit los pelotaris de Asegarce del telonero estuvieron en un vestuario, y los del estelar -los cuatro de Aspe- en otro vestuario. Ayer en el Astelena los pelotaris compartieron el único lugar que hay para cambiarse, solo hay un vestuario. La norma, discutida entre los propios manistas, no va a ser de sencillo cumplimiento. Los frontones son como son, y tienen lo que tienen. El papel lo aguanta todo, la realidad no.