FÓRMULA UNO
El Gran Premio de Europa se consolida en Valencia en su edición más brillante
Actualizado el 27/06/2011 a las 16:58
El circuito urbano de Valencia confirmó el pasado fin de semana su consolidación en el calendario de la Fórmula Uno tras conseguir llegar al domingo sin los sobresaltos de las anteriores ediciones, con un aumento en las cifras de asistencia, un mayor espectáculo en pista y el primer podio del español Fernando Alonso (Ferrari) en este trazado.
Obstáculos propios y ajenos le habían impedido hasta la fecha al Gran Premio de la ciudad de Valencia conseguir terminar un año sin imprevistos, algo que confirmó el vicepresidente de la organización de la carrera, Jorge Martínez 'Aspar' al mostrarse "bastante más feliz" que en las anteriores tres ediciones.
Las prisas de 2008 por llegar a tiempo a la carrera se unieron a la incertidumbre sobre la participación de Alonso, el piloto local, en la segunda edición (2009) por una sanción de la FIA que luego fue retirada, y al accidente del australiano Mark Webber (Red Bull) en 2010, con la posterior polémica sobre el coche de seguridad.
Otro debate que ha girado en torno a la carrera de Valencia, y que ha tomado cuerpo durante el pasado fin de semana, es la coexistencia junto con el GP de España en el circuito catalán de Montmeló, que por primera vez desde que se celebran las dos pruebas ha tenido menos asistentes que Valencia.
La entrada de cada vez más carreras por temporada desde la llegada de la pista valenciana ha llevado a expresar al patrón de la Fórmula Uno Bernie Ecclestone que "nadie en Fórmula Uno quiere dos grandes premios en un solo país", aunque lo explicó en referencia a la posibilidad de que se celebraran dos grandes premios en Italia.
El cambio de fecha de celebración del gran premio -pasó de disputarse a finales de agosto a cerrar el mes de junio-, ha ayudado en la recuperación en las cifras de asistencia tras el batacazo de 2009, cuando se pasó de 115.123 espectadores en la primera edición de la carrera, a 81.231.
Este año, 85.127 personas acudieron al circuito urbano de Valencia, una cifra en la que la organización destaca el aumento, cifrado en un once por ciento, de la presencia de aficionados extranjeros.
Las cifras han mejorado las expectativas de Valmor Sports, que esperaban cerca de 80.000 personas, la cifra mágica a partir de la cual el Gran Premio se convierte en un acontecimiento rentable para la organización.
El espectáculo deportivo era la principal preocupación de una organización que observó cómo en 2009 la carrera terminaba sin ningún adelantamiento, algo que en esta edición ha mejorado ya que incluso se vio una pasada de Alonso a Webber por la segunda posición.
El trazado, a pesar de contar con una de las pistas más anchas del calendario, tenía la peor cifra media de adelantamientos de todo el Mundial, posiblemente por la cercanía de los muros a la pista en gran parte del circuito, y se ha visto ayudado por la introducción de los neumáticos Pirelli y el dispositivo del alerón móvil.
Sin embargo, un factor que juega a favor del circuito urbano de Valencia es la baja media de abandonos, de dos pilotos por carrera, debido a la seguridad del trazado y a la amplitud de las escapatorias.
En esta edición, por primera vez en la historia de la Fórmula Uno, terminaron la carrera 24 monoplazas, el cien por cien de la parrilla, mientras que en las anteriores carreras fueron entre dos o tres los abandonos.
Valmor Sports, empresa organizadora de la carrera, advirtió a la finalización de la tercera edición que estudiaría remodelar varios puntos del trazado para mejorar el espectáculo deportivo, una idea que finalmente se desestimó y que el domingo retomó Jorge Martínez 'Aspar', aunque se refirió a posibles pequeños cambios en algunos puntos del trazado.
Uno de los factores más importantes para la consolidación del Gran Premio serán los resultados de Fernando Alonso, quien a la cuarta tentativa consiguió vencer su mala racha en Valencia y subió por primera vez al podio.