Entrevista
El navarro Raúl Escudero, ante la oportunidad de su vida: "Es la pelea más importante de mi carrera"
El boxeador navarro se encuentra en California para medirse a un rival invicto en un combate que puede cambiar el rumbo de su carrera y abrirle las puertas del profesionalismo en Estados Unidos


Publicado el 15/07/2026 a las 17:37
Con apenas 24 años, el boxeador navarro Raúl Escudero afronta el próximo 18 de julio el combate más importante de su carrera. Lo hará en California, un escaparate único para seguir creciendo en el boxeo internacional y con la convicción de que una victoria puede abrirle las puertas de un futuro que hasta ahora parecía algo más lejano.
"Es mi pelea más importante", reconoce. "Me va a ver mucha gente y es una oportunidad que igual solo pasa una vez. Espero que no sea la única, pero si gano tendré mucha visibilidad y será una gran oportunidad para darme a conocer".
Preguntado por la posibilidad de que, tras el combate, reciba una oferta para quedarse en Estados Unidos y dedicarse profesionalmente al boxeo, no duda ni un instante. "Me voy. Ni me lo pienso". Sus entrenadores ya le habían planteado esa posibilidad en más de una ocasión y su respuesta siempre ha sido la misma. "Tengo 24 años. Si no me la juego ahora por una cosa que me gusta, no lo voy a hacer nunca".
El boxeo apareció pronto en su vida. Recuerda pasar horas con sus amigos en la piscina viendo vídeos de combates. Cansado del fútbol, un día tomó una decisión que cambiaría su rutina. "Fui y le dije a mi padre que quería hacer boxeo". Su padre mantenía una gran amistad con Richar, su actual entrenador, que le invitó a probar un entrenamiento. Aquella primera sesión se convirtió en un hábito que ya dura once años.
Desde entonces, Escudero ha permanecido siempre junto a los mismos entrenadores, Richar y Mikel, quienes han guiado su crecimiento desde que comenzó a boxear con 13 años.
Como ocurre con la mayoría de boxeadores españoles, compaginar el deporte con el trabajo ha sido una necesidad. "En España no se puede vivir del boxeo", afirma. Durante años ha alternado jornadas laborales con entrenamientos de carrera y gimnasio, adaptando los horarios en función del día.
Ahora, gracias a la flexibilidad de su empresa, ha podido diseñar una preparación específica para esta cita. Se levanta antes de las siete para realizar la preparación física entre las 7.30 y las 9.00 de la mañana, trabaja de 9.30 a 17.30 y, al terminar su jornada, vuelve al gimnasio para completar el entrenamiento de boxeo. "Para mí es mejor hacer dos entrenamientos separados que dos seguidos".
La preparación para viajar a Estados Unidos también ha sufrido modificaciones. Inicialmente el desplazamiento estaba previsto una semana antes del combate, pero finalmente viajarán nueve días antes. El equipo ha volado el 10 de julio y considera que dispone de tiempo suficiente para adaptarse al cambio horario y al calor de California. "En ocho días me debería dar tiempo a adaptarme y preparar todo. Además, estos días de calor en Pamplona también ayudan".
Escudero competirá además en una categoría distinta a la habitual. Habitualmente figura en el peso supergallo (55,3 kg) y durante buena parte de su trayectoria ha competido alrededor de los 57 kg, pero esta vez peleará en el límite de los 57,1 kg.
Si hay un aspecto de la preparación que no disfruta es el pesaje. "Lo que menos me gusta del boxeo es el pesaje". Más allá del entrenamiento, mantener una dieta estricta mientras el cuerpo demanda energía supone uno de los mayores sacrificios. En la última semana realiza una carga de agua que comienza bebiendo entre 6 y 7 litros diarios para ir reduciendo progresivamente la cantidad hasta llegar prácticamente deshidratado al pesaje. "Pero al final todo merece la pena para la pelea". Convencido de haber realizado la mejor preparación de su carrera, resume su objetivo con claridad: "Solo queda ir allí, enseñar todo el trabajo, ganar y volver".
Su rival será Bonifacino, un boxeador invicto con un balance profesional de cuatro victorias, tres de ellas por KO. Escudero considera que la igualdad será máxima, aunque cree que parte con ventaja en experiencia amateur. "Tengo más experiencia que él porque en amateur tendrá unas 30 o 40 peleas y yo tengo casi el doble". A ello suma un palmarés que incluye un Campeonato de España y varias convocatorias con la selección española. Aun así, evita cualquier exceso de confianza. "Tengo más experiencia que él, pero luego en el ring puede pasar cualquier cosa".
La importancia del combate también invita a soñar. Preguntado por la posibilidad de recibir una oferta para quedarse en Estados Unidos y dedicarse profesionalmente al boxeo, no duda. "Me voy. Ni me lo pienso". Sus entrenadores ya le habían planteado esa posibilidad tiempo atrás y tiene clara la respuesta. "Tengo 24 años. Si no me la juego ahora por una cosa que me gusta, no lo voy a hacer nunca".
A la ciudad de California viajarán seis amigos para acompañarle en una cita que su familia, finalmente, no podrá vivir en directo. El combate estaba previsto inicialmente para el 11 de julio en San Francisco, pero el cambio de fecha y de ciudad impidió reorganizar el viaje. "Mis amigos pudieron cambiar los vuelos, pero mi familia no. Además, por trabajo tampoco podían hacerlo".
Tras el combate apenas habrá tiempo para hacer turismo. "Les dije a mis entrenadores que, una vez allí, había que aprovechar para estar unos días en Estados Unidos, pero por temas de trabajo no pueden y volveremos al día siguiente".
Toda esta preparación también implica renuncias, y más cuando coincide con San Fermín. Todo lo que sea comer fuera, salir con los amigos o trasnochar desaparecen durante semanas. "Tengo que olvidarme de comer fuera, de salir, dormir bien y descansar. Es lo que exige una buena preparación". Sin embargo, reconoce que el sacrificio no le pesa. "Llevo toda la vida boxeando y ya tengo una rutina hecha".
Antes de emprender el viaje, Escudero también quiso acordarse de quienes le han acompañado hasta este momento. Agradece el trabajo de sus entrenadores, Richar y Mikel, y también de Txomin, compañero de entrenamientos que lleva semanas levantándose a las siete de la mañana para preparar junto a él el combate más importante de su carrera.
"Sin ellos no habría llegado hasta aquí", concluye el navarro antes de afrontar el mayor reto de su trayectoria deportiva.